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jueves, 28 de abril de 2011

Los bambara: lucha y tradiciones

Como otros grupos étnicos del Africa Subsahariana, desde sus inicios los bambara rechazaron la presencia de una metrópoli extranjera cuyo objetivo era explotar las riquezas naturales e implantar un humillante sistema de esclavitud colonial.
Los bambara habitan en el valle medio del río Níger, en Malí, un extenso país del Africa Occidental, donde son el grupo mayoritario y en menor cuantía viven en la vecina Mauritania.
Ese pueblo enfrentó la conquista colonial gala, la cual impuso su dominio sobre numerosas naciones de la región y con el tiempo constituyó la denominada Africa Occidental Francesa, una organización que reforzó la explotación del imperio en la zona.
Los bambara en la historia
Descubrimientos arqueológicos realizados en el territorio que hoy ocupa Malí demostraron que la presencia del ser humano en la región data de épocas muy remotas; sin embargo, no existen pruebas documentales sobre el período en que los bambara se insertaron en la historia antigua de la nación.


Hacia el siglo XVII había dos reinos bambara: segu y karla, que convivían en plena armonía, en tanto una centuria más tarde, grupos musulmanes agresivos provenientes de regiones norteñas los derrocaron y dejaron su influencia en las creencias de la población.
Aunque la mayoría de los bambara afirma que son musulmanes, muchos de ellos siguen sus creencias tradicionales de culto a los antepasados; creen que los espíritus ancestrales pueden asumir la forma de animales e incluso de verduras.

En las ceremonias extraordinarias, los espíritus se adoran y se presentan con ofrendas de harina y agua; el miembro de más antiguo linaje actúa como mediador entre los vivos y los muertos.
Los bambara hablan bamana, que es una de las lenguas mandingas y la más utilizada en la actualidad en Malí, sobre todo en las áreas del comercio y los negocios; está conectada con la expresión bantú.


La bantú incluye el swahili, que es el habla principal en Tanzania y Kenya, en el Africa Oriental, y el zulú en Suráfrica; hoy en día el idioma bamana en Malí usa el alfabeto N" ko, un sistema de caracteres ideados en 1949 como un método de escritura para las lenguas mandé de Africa Occidental.
N" ko significa "yo digo" en todas las lenguas mandé; empezó a emplearse al principio en Kankan, República de Guinea y desde allí se diseminó por distintos sectores del mundo de esa habla.

El idioma de los bambara también se usa como vehículo de comunicación entre los diferentes grupos étnicos malienses; existen algunos hablantes en Burkina Faso, Costa de Marfil y Gambia, todas naciones del occidente africano.
Esta proliferación de lenguas y su empleo por numerosos grupos ofrece una idea de cómo se han mezclado las etnias en esa vasta región.
La vida diaria
Como la mayoría de los grupos étnicos tradicionales, los bambara son agricultores. En un continente de escaso desarrollo, ese sector se convierte en el más importante para la supervivencia; sus principales cultivos son maíz, yuca, tabaco y variedades de hortalizas.
Las sequías, recurrentes en el país y en general en la zona, han perjudicado programas agrícolas, con su efecto negativo en los ingresos familiares.
Los agricultores también crían ganado, caballos, cabras y ovejas, entre otros que confían a los fulani -otro grupo étnico maliense- durante las cortas temporadas de lluvias para dedicarse por entero a la actividad agrícola.

Tanto los hombres como las mujeres comparten las tareas agrícolas, sin embargo, en comprensión a sus características, estas han conseguido acudir más tarde a los campos y salir antes que ellos para cumplir con las obligaciones hogareñas.
Cada pueblo bambara se compone de muchas unidades familiares, por lo general todos de un mismo linaje; el hogar o gwa es responsable de producir para la totalidad de sus miembros, así como para ayudarles con sus tareas en la agricultura.
Las casas bambara se caracterizan por ser más grandes que las viviendas de otras comunidades de la región; por esa razón algunas tienen hasta 60 o más personas y sus miembros trabajan juntos todos los días, excepto los lunes, los cuales dedican a actividades comunitarias.

El matrimonio es muy importante, aunque su precio resulta caro y se considera como un tipo de inversión; su propósito principal consiste en tener hijos que proporcionen la fuerza laboral y aseguren el futuro del linaje familiar.
La mayoría de las mujeres tienen un promedio de ocho hijos y todos los adultos están casados, e incluso viudas de edad avanzada, en sus 70 u 80 años, poseen pretendientes pues los bambara creen que una mujer aumenta el estatus del hombre.
La colonización francesa
Los bambara, al igual que los demás habitantes del territorio, ofrecieron una encarnizada resistencia a la colonización francesa en el siglo XIX, pero las rivalidades entre los grupos no permitió que cristalizara un movimiento sumamente fuerte para rechazar las pretensiones de la metrópoli europea.

Este grupo -de la misma forma que todo Malí-, sucumbió ante el poderío de una de las principales potencias coloniales europeas que actuaban en Africa.
Cuando en 1960 Malí obtuvo su independencia de Francia, los bambara, junto a todas las comunidades étnicas que habitaban en esa nación, celebraron con júbilo el fin de una era colonial, la cual no pudo destruir ni su cultura ni sus tradiciones.


Texto: Roberto Correo Wilson
Fuente: Prensa Latina

lunes, 25 de abril de 2011

"Occidente no es la policía de África"

Lleva 20 años luchando para que las niñas de Costa de Márfil sean mujeres respetadas, ofreciendo comida a los huérfanos y dando refugio a madres con sida. El Padre Maximiliano Herraiz ahora está indignado. Asegura que Occidente ignora que allí ha habidoun genocidio. Lo dice en Alicante, antes de un encuentro en Vitalea.


Acaba de llegar de Costa de Marfil. ¿Cómo ha dejado la situación?

Dicen los europeos que está bien, pero creo que va a ser peor la segunda etapa que la primera. A quienes se les impone un presidente como Alasane Ouattara por las bravas y les pisotean sus derechos civiles no pueden estar contentos. He dejado al pueblo muy soliviantado. La gente no quería que Gbagbo se fuera, yo el primero. Pero ninguno de los dos puede gobernar ya y así lo dije. Se tenía que haber aprovechado para hacer un gobierno de concentración para calmar a la gente por la invasión rebelde que se produjo en el año 2000.

¿Cree que en Europa se tiene la información real de lo que está pasando?

No, no. Todo lo que he leído es mentira. Ni hay guerra religiosa de cristianos contra musulmanes, ni hay matanza de cristianos. Vivimos en una parroquia con muchos proyectos sociales y nadie se ha metido con nosotros. Esto es un genocidio, es una cuestión de derechos humanos. Nos imponen un presidente, nos tienen cerrados los bancos dos meses, prohíben la entrada de medicinas, impiden el atraque de barcos en el puerto, no hay agua... Yo tuve que viajar 2.400 kilómetros para ir a Lomé y poder conseguir dinero para dar de comer a 47 huérfanas en el orfanato y a 300 personas en los comedores.

¿Todo vuelve a ceñirse a un juego de intereses por el cacao y el petróleo?

Claro. Francia tiene el 80% de la riqueza de la nación y el 70 % de las exportaciones del cacao y eso es lo que no le han consentido a Gbagbo, porque quería quitarle el monopolio a Francia. Pero esto empezó en el 2000. Entonces se inventaron una rebelión; después se han inventado las elecciones con la mitad del país en manos de los rebeldes. Yo pregunto a Obama, que de africano le queda solo el color y ya desteñido, si convocaría unas elecciones con la mitad de su nación en guerra.

¿Por qué confía tanto en Gbagbo?

Porque antes del recuento Gbagbo ya dijo que había quejas por los atropellos que estaba habiendo y propuso que fuera una comisión internacional a recontar los votos, pero no quisieron y dijeron que sería una injusticia que no se diera el triunfo a Ouattara.... una injusticia que no sabemos cuántos muertos ha traído. Si eso no es genocidio pues no sé qué será. Que vengan Obama y Sarkozy y vean lo que hay. Y si dicen que ha ganado Ouattara pues que le den pruebas al pueblo porque no las dan. Además el proyecto de Gbagbo es precioso, quería una Costa de Marfil en la que se produzca, se procese y se exporte el cacao, el jugo, el petróleo, los diamantes para que no se los lleven otros. Esos son sus pecados. Pero ahora han envenenado a la sociedad y está dividida. Deberían elegir un independiente que pacifique el país y dentro de unos años se podrán celebrar unas elecciones libres.

Usted, al margen de ideologías, centra su preocupación en la población, en los niños y mujeres que ya de por sí tienen una vida muy dura y que con estas revueltas se acrecienta.

En nuestra zona, en Abiyán, no hemos sufrido ninguna revuelta, pero no teníamos dónde comprar ni dinero para comprar. Es durísimo. Que la gente se muera de hambre es muy triste. Pero los que roban no quieren la verdad. La gente de Occidente se tiene que enterar de qué ha pasado. Es como los ataques en Libia. Nada de defensa de civiles. Ustedes matan y no pueden hacerlo, Occidente no es la policía del mundo. Siéntense a dialogar antes de empezar a tirar bombas porque así vacían sus stocks.

¿Cree que la Iglesia, como estamento y desde El Vaticano, también está alejada de la realidad del mundo del que usted es testigo diario?

No, no. Los obispos escribieron una carta al pueblo francés diciéndole que vienen a otra colonización y que han ido a sembrar la muerte. Esas palabras son exactas de los diez obispos de Costa de Marfil. Incluso el Papa mandó a un representante y los de Ouattara no le dejaron pasar.

¿Qué le pediría a Europa?

Que respete enormemente a África, que no la empobrezca más y que la deje ejercer la democracia a su estilo, que no es el europeo. Y que no queme las grandes selvas de allí porque están cortando madera diaria de una forma indiscriminada. Que no maltrate a África.

¿Y qué le gustaría encontrarse a su vuelta a Abiyán?

No vuelvo hasta junio, pero me gustaría que hubiera una paz inmensa y que las niñas hayan podido acabar el curso ordenadamente.
Fuente: Información.esTexto: Cristina Martínez

viernes, 22 de abril de 2011

África necesita 2 millones de profesores de Primaria para 2015

Los ministros de Educación de 52 países de África aseguraron que el continente necesita 2 millones de profesores de primaria para 2015, durante una conferencia sectorial celebrada el 13 al 15 de abril en la capital de Togo.

El informe final de este encuentro apunta que, "dada la situación actual y sabiendo que el principal desafío para África está en la grave escasez de maestros, se debe contratar a más de dos millones de docentes para el año 2015, para llenar así el vacío existente en educación primaria".
Los participantes señalaron que, más allá del aspecto cuantitativo, la consecución de una educación universal de calidad para todos los africanos requiere inversión en la enseñanza, adaptación a las necesidades individuales, cambios sociales y económicos y especial hincapié en el rendimiento académico.


Los titulares de Educación de 52 países de África coincidieron en las condiciones desfavorables en las que viven los maestros -muchos de ellos en el umbral de la pobreza-, que afectan a su rendimiento y motivan una fuga de cerebros hacia otras zonas u otros sectores económicos.
En este sentido, se comprometieron a mejorar las condiciones laborales y la gestión del personal, así como su formación. Esta conferencia panafricana estuvo organizada conjuntamente por la Unión Africana (UA), la UNESCO y UNICEF

martes, 12 de abril de 2011

La alianza Sarkozy-Ouattara: ¿el comienzo o el final de Costa de Marfil?

Mientras algunos ya califican al nuevo presidente de Costa de Marfil Alassane Ouattara como "el libertador" otros sin  embargo continúan tachándolo de "títere" cuyos hilos son manejados desde el Elíseo por el propio Nicolás Sarcozy. La intervención de las fuerzas francesas en la detención del presidente saliente marfileño, Laurent Gbagbo y su familia ayer en Abidjan, han provocado multitud de reacciones después de que las imágenes del arresto dieran la vuelta al mundo, ante muchas críticas por su difusión por televisión.


Militares pro-Alassane se fotografian con la mujer de Gbagbo tras su detención

A mediodía hora local miembros de las FRCI (Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil) entraban en la residencia presidencial usando gases lacrimógeno, accedían al interior del bunker y se encontraban a Gbagbo en su despacho a la espera del desenlace de esta crisis que se prolongó durante 4 meses y que ha supuesto un gravísimo retroceso para Costa de Marfil.
"No dispareis" estas fueron las primeras palabras del presidente saliente a los militares de Ouattara que procedieron a su arresto, asi como a la detención de su esposa, la madre de Gbagbo, otros miembros de su familia y cargos políticos de su gobierno. Los militares tenían órdenes expresas de proteger la integridad de Gbgabo y evitar que pudiera sufrir algún atentado, así que le colocaron un chaleco antibalas y lo sacaron del bunker protegido hasta el interior de un 4x4 en el que lo trasladaron al Hotel du Golf, convertido en el cuartel general de Alassane Ouattara desde finales de noviembre de 2011.

Su mujer y los demás detenidos también fueron trasladados al hotel donde partidarios de Alassane los recibieron con insultos, golpes e inclusos tirones de pelos. Simone Gbgabo, que hasta ahora era considerada como uno de los personajes más duros y radicales de la política de Gbagbo, aparecía ayer como una mujer superada por la situación obligada a escuchar frases como "¡¡Bruja, bruja, eres miembro del escuadrón de la muerte!!".
A sus 65 años este profesor de historia apodado como "Boulanger (panadero)" aparecía ayer abatido y derrotado tras un intenso ataque que durante días soportó en el interior del bunker de la residencia presidencial. A su lado su mujer Simone Gbagbo se mostraba seria y con los ojos cerrados, esta creyente evangelista rezaba por ella y por los suyos. Uno de sus hijos le ayudaba a asearse ante las cámaras de televisión y a cambiarse la camisa para parecer más presentable.
Alassane aseguraba públicamente que defendería la integridad de Gbagbo para evitar que sufriera cualquier percance y tuviera derecho a un juicio digno.


Celebración
En los barrios considerados bastiones de Ouattara la población civil salía a la calle para celebrar el arresto de Gbagbo el final de la crisis política que ha sufrido el país y el pueblo marfileño. Coches y taxis circulaban portando banderas y haciendo sonar los cláxons.
"Es increible que un único individuo haya podido causar tanto daño y tantas muertes en cuatro meses. Un único hombre por su testarudez y su negativa a ceder el poder", decía un militar de Alassane.
 
Traslado de militares pro-Gbagbo detenidos.

El panorama era bien distinto en los barrios pro-Gbgabo como Yopougon  donde sus partidarios armados se situaban en las calles principales temiendo la represión de la entrada de los militares de las FRCI y disparando al aire dejando patente que no se rendían a pesar de la detención de su líder.

Los actos delictivos, los pillajes, los saqueos, las barricadas y los cadáveres amontonados en las cunetas siguen siendo sin embargo la escena habitual de la ciudad de Abidjan a pesar de que supuestamente el país ha comenzado una nueva etapa política democrática y en paz. Pero el odio y las diferencias entre la población partidaria de ambos bandos sigue latente y lo hará por mucho tiempo, con el peligro que supone que numerosos grupos de civiles armados se mueven sin obstáculo alguno por cada uno de los barrios de la ciudad con el amparo de los militares pro-Ouattara.


"Los militares de Gbagbo campan a sus anchas, sin que nadie los frene. Son ejecutores y asesinos de civiles, entran en las casas, se llevan electrodomésticos y coches, buscan a los partidarios de Gbagbo y los arrestan, estas son las fuerzas militares que controlan ahora el país", asi hablaba con miedo un vecino de Abidjan.
Estos actos quedaron demostrados incluso ayer cuando mezclándose con las celebraciones de alegría por la detención del ex presidente, un grupo de las FRCI entraba en la residencia de Gbagbo prendiendo fuego, arrasando con las pertenencias y bienes e incluso bebiendo vino y champagne.Una imagen vergonzosa del ejército que actualmente controla el país y que debería de ser ejemplo para los demás marfileños.

(Podeis verlo en este video)

Alassane Ouattara anunciaba ayer que Costa de Marfil debe permanecer unida y aseguraba a los marfileños que su gobierno comenzará a trabajar para restaurar la democracia y sacar al país de la crisis. Pero a pesar del mensaje son muchos los que consideran que Alassane no cuenta con un gobierno fuerte capaz de desempeñar el difícil papel de presidente de un país que hay que reconstruir y cuya sociedad está totalmente fracturada.

Sin apenas servicios públicos, con imágenes caóticas y con una actividad económica prácticamente nula, Abidjan con casi 6 millones de habitantes tendrá que someterse a una reconstrucción integral que permita al nuevo gobierno poner en marcha al país entero.

Intervención francesa
La intervención militar francesa en la crisis marfileña no ha sido bien vista por todas las partes. Los partidarios de Gbagbo la califican de "atentado e intrusismo", mientras desde algunos gobiernos europeos han pedido explicaciones al Elíseo sobre el papel desempeñado por los militares de Sarkozy a lo largo de las últimas semanas.

En un principio las noticias apuntaban a miembros de La Licorne (Base militar francesa en Abidjan) como protagonistas del arresto de Gbagbo, pero poco después desde Paris ya intentaron aclarar que habína sido los soldados de Ouattara los que habían conseguido entrar en el bunker de Gbagbo. Quizás esta maniobra mediática de última hora responde al temor de Sarkozy de que desde la ONU y la UE le pidan demasiadas explicaciones y responsabilidades sobre los acontemientos.

El papel de las fuerzas militares francesas no del todo impecable después de que algunos de sus miembros ocuparan ilegalmente la sede de la Dirección Nacional del Banco Central de Costa de Marfil, así como la Comisión Bancaria y la Bolsa Regional. En esta acción han sido incluso acusados de hacerse ilegalmente con fondos del estado marfileño. Estos hechos fueron incluso ayer criticados y tachados de inaceptables por el Ministero de Finanzas francés. Los opositores a esta intervención y partidarios de Gbgabo  ya se manifestaban en Paris protagonizando enfrentamientos contra los gendarmes franceses y con el resultado de varios heridos.
Pero para la labor de reconstrucción del país Alassane cuenta desde hoy con el incondicional apoyo del gobierno Sarcozy, que ya anunciaba esta mañana que Francia aportará 400 millones de euros para constribuir a la puesta en marcha de Costa de Marfil y conseguir la reconciliación del país.
El barrio de Abobo es el más castigado por los enfrentamientos

Los partidarios de Gbagbo ven en esta ayuda una nueva maniobra del gobierno galo que no quiere soltar las riendas colonialistas de uno de los países más ricos del continente africano y asegurarse asi la explotación de sus recursos naturales por muchos años. Los pro-Gbagbo ya anuncian el comienzo de una segunda ocupación colonialista que desde ayer Francia mantendrá durante bastante tiempo escudándose en la necesidad de su presencia para garantizar la democracia en Costa de Marfil.


La presencia en los puertos de Abidjan, San Pedro y Sassandra asi como del aeropuerto de Abidjan de las fuerzas militares francesas es otra muestra de este control exterior sobre Costa de Marfil. La exportación del cacao, principal fuente de ingresos del país, se reanudará en los próximos días gracias a la intervención francesa, sin embargo muchos marfileños ya alertan de que las propias fuerzas galas se han adueñado de la actividad comercial y que aprovecharán la coyuntura para conseguir un importante beneficio economico para Francia. Quizás este sea el pago de los 400 millones de ayuda que Sarkozy garantiza a Alassane, mientras cientos de agricultores marfileños no han cobrado nada de las últimas cosechas almacenadas desde hace semanas en los puertos del país.

El fallido diálogo interno marfileño para solucionar la crisis y limar asperezas entre Gbagbo y Alassane ha desencadenado en esta inusual situación en la que sin duda las víctimas son los propios marfileños, muchos expectantes sobre el futuro de Gbagbo y el nuevo gobierno que llevará las riendas del país durante los próximos 5 años.

sábado, 9 de abril de 2011

Abidjan: la ciudad sin ley

Abidjan se ha convertido en los últimos días en una ratonera de la que es difícil escapar y en la que la muerte espera en cualquier esquina. Miles de marfileños lograron huir de la capital administrativa antes de que estallaran los enfrentamientos armados entre las fuerzas militares de Laurent Gbagbo y Alassane Ouattara. Las estaciones de autobuses se abarrotaron y las víctimas de esta enfrentamiento político-social se lanzaban a los vehículos intentando conseguir un asiento que les sirviera como visado para salir de la ciudad.


Mientras el deprimido barrio de Abobo trataba de recuperarse de las múltiples explosiones, los asesinatos, la violencia callejera y los incendios, el resto de la capital parecía impasible intentando seguir la actividad diaria de esta bulliciosa ciudad. Pero el avance de las tropas de Ouattara era el preludio de una gran batalla que cambiaría por completo Abidjan convirtiéndola en un auténtico campo de guerra.

Algunos precavidos temiendose lo peor huyeron hacia localidades cercanas o hacia el interior del país, mientras otros se resignaron a aguardar en sus casas con la incertidumbre de lo que podía ocurrir.
Seguidores de ambos lados no querían perder la esperanza de que su líder saldría vencedor, muchos votantes de Gbagbo ni imaginaban que el escenario podría cambiar tan rápidamente y que las tropas del Estado pudieran convertirse en "las tropas rebeldes" y viceversa.

La entrada en Abidjan de los tanques y los militares de Ouattara, dispuestos a acabar con esta crisis política que comenzó a finales de noviembre de 2010, avanzaron desde el norte de la ciudad en dirección al centro de la capital con el objetivo de expulsar de una vez por todas a Gbagbo del sillón presidencial.
Pero esta intervención militar apoyada por los efectivos de la ONUCI y las tropas francesas de la base de La Licorne situada en las proximidades del aeropuerto de Abidjan, han traido unas conscuencias desastrosas para la población civil.


¡¡Que contradicción!! la intervención de los franceses y de los cascos azules ha sido justificada alegando que se trataba de proteger a la población civil, sin embargo los bombardeos y tiroteos en el centro de la ciudad han desatado el caos y han dejado un panorama desolador para los habitantes de Abidjan.
Las calles vacías por el toque de queda, los comercios arrasados por los pillajes, las puertas de la mayor cárcel del país abiertas y la huida de 6.000 presos, el cierre de los bancos desde mediados de febrero, la falta de liquidez en los bolsillos de los abiyaneses, la huída de miles de extranjeros, la constante presencia militar...

Lo que podía haber sido el sueño marfileño de salir a flote y convertir al país en un referente económico y democrático para el contienente africano, ha supuesto un desastre de consecuencias incalculables. Las tan esperadas  elecciones que Gbagbo aplazó durante cinco años han supuesto el hundimiento total de Costa de Marfil y una brecha social y económica que necesitará mucho tiempo para cerrarse.

Las historias de penurias y desgracias se suceden por doquier. Hogares donde ya no queda nada para comer y muy poca agua potable, hospitales arrasados y otros con medios precarios y sin medicamentos, cortes de agua durante días, falta de electricidad en la mayoría de los barrios de Abidjan, grupos de civiles armados que amenazan al que se encuentren por delante y no dudan en pegarle un tiro sin motivo alguno, enfermos a los que nadie puede atender, mujeres que salen en busca de agua potable o algo que darle a sus hijos, carreteras cortadas con barricadas, saqueos, casas quemadas, robos, cadáveres por doquier abandonados en las calzadas... la imagen de Abidjan es dantesca. El gesto de los que se atreven a salir a las calles cuando se levanta el toque de queda es caminar con las manos en alto para evitar que les disparen.


No solo los abiyaneses son víctimas en esta trampa mortal, ya que muchos extranjeros residentes en la capital marfileña se han visto atrapados sin salida entre ellos 150 españoles que la embajada intenta localizar, eso si, por el momento sin previsión de evacuarlos.

Cuando la embajadora española Cristina Díaz se reunió el 13 de diciembre con Alassane Ouattara en el Hotel du Golf para prestarle su apoyo y reconocimiento como presidente electo de Costa de Marfil, es probable que no imaginara que meses más tarde su "nuevo alidado" no podría ni echarle una mano para salvar la vida de los ciudadanos españoles. Al contrario, los hombres de Ouattara se han convertido en un obstáculo "incómodo" para muchos diplomáticos que ven como Alassane no es capaz de controlar a todos sus hombres que campan a sus anchas por las calles de la ciudad armados y con actos violentos.

Lo que hasta hace solo unos meses era una ciudad bulliciosa, alegre, con una actividad imparable y con una población que desbordaba sus ganas de vivir y de ser alguien se ha convertido en una ciudad sin ley, donde los violentos son los que mandan sin que ni siquiera las tropas extranjeras que acudieron de "salvadoras" puedan frenar esta oleada de muerte.

Ahora que Gbagbo y un reducido grupo de sus militares y seguidores se encuentran cercados en el bunker presidencial, los hombres de Alassane exhiben públicamente a los partidarios de Gbagbo que consiguen capturar y que son hechos prisioneros.


Ouattara intenta que el país retome su actividad económica y que todo vuelva a la normalidad lo antes posible pero para eso todavía queda mucho camino que recorrer.

- Miles de refugiados y desplazados deberán regresar a sus hogares y reconstruirlos.
- Los hospitales tendrán que abrir sus puertas y contar con medios suficientes para atender a los miles de heridos que ha causado esta guerra.
- Los supervivientes tendrán que llorar, encontrar y enterrar a sus muertos.
- Los niños tendrán que regresar a las aulas en un curso que ya está perdido e intentar superar el trauma de un conflicto armado.
- Los desplazados recorrerán el camino andado de vuelta a sus aldeas y pueblos.
- Los bancos tendrán que garantizar sus fondos y el reembolso del dinero depositado en las cuentas de sus clientes.
- Las familias separadas buscarán a sus miembros desaparecidos.
- Las empresas tendrán que reabrir sus puertas y reiniciar su actividad.
- Las economías familiares deberán recuperarse.
- Los trabajadores esperarán a poder cobrar sus salarios atrasados y de nuevo disponer de efectivo.

El país deberá recuperar la confianza en si mismo, olvidar los odios, las diferencias políticas y convivir de nuevo para salir adelante. Personalmente confío en la fuerza de los marfileños, en su resistencia y en que tarde o temprano conseguirán salir de nuevo de este agujero que quedará marcado en la historia del pais.

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