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viernes, 18 de marzo de 2016

Mad Max, o cómo destruir el desierto de Namibia con una película



La película Mad Max se llevó más Oscars que nadie... aunque ninguno de los que de verdad importan. Y, de paso, la noche de premios de esta edición sirvió para reverdecer un asunto que ya dio que hablar en su día : la espectacularidad de la película de George Miller tuvo un alto coste medioambiental. 

En su día, el gobierno de Namibia se mostró encantado cuando el director eligió filmar la secuela distópica en su país. La película aportó 27 millones de dólares a la economía del país, dio empleo a 900 locales y pagó en impuestos 150 millones de dólares namibios. Pero también acarreó otra consecuencia mucho menos positiva. La devastación de uno de los desiertos más antiguos del mundo.

En 2012, debido a las lluvias que convirtieron Australia en un lugar inusitadamente verde, el equipo de Mad Max tuvo que trasladar el rodaje a Namibia. Parece que el verde no es el color más indicado para rodar una película sobre un futuro post-apocalíptica.


El rodaje tuvo lugar en el desierto de Namiba, el más antiguo del mundo —se calcula que tiene de 50 a 80 millones de años—, que se extiende desde el norte de Sudáfrica hasta Angola. Pese a ser un desierto, Namib cuenta con un ecosistema muy frágil compuesto en su mayoría por pequeños reptiles y peculiares especies vegetales.

Ahora, los locales y ambientalistas acusan al equipo de Mad Max de haber causado un daño irreparable en estas zonas tan sensibles del ecosistema del país africano. Tomy Collard, uno de los guías turísticos que trabajan en la zona, denunció que el equipo de la película había rodado en una zona muy sensible del cinturón de dunas del parque.

También fueron acusados de dejar huellas de neumáticos en algunas de las partes vírgenes del parque. Estas zonas reciben menos de la mitad de una pulgada de lluvia al año, por lo que la vida animal y vegetal depende de la humedad que llega desde el océano. Las huellas de estos neumáticos pueden tardar décadas en desaparecer. "Lo que es peor es que el equipo de la película trató de eliminar las marcas que dejaron arrastrando redes sobre las huellas, y con esto arrancaron plantas únicas", declaraba el guía Tommy Collard a AFP. "No se puede rehabilitar el paisaje del desierto de Namibia”, denunciaba.

En 2013 ya se filtró el borrador de un informe ambiental independiente que corroboraba que las zonas sensibles habían sido dañadas. El informe destacaba que la consulta pública previa a la aprobación del rodaje también había sido insuficiente. Uno de los investigadores del informe, Joh Henschel, incidía en que el permiso para rodar Mad Max fue concedido antes de que entrara en vigor la nueva legislación ambiental.

Por su parte, el equipo de la película contrató un equipo científico especial para afrontar la situación. Pero no fue suficiente. Henschel añade que “ellos hacen lo que pueden bajo estas circunstancias, pero es cierto que no se puede rehacer el daño causado al medio ambiente y también a su reputación”. Sin embargo, la Comisión de Cine de Namibia ha negado airadamente y en más de una ocasión cualquier problema con el rodaje, publicando un anuncio de página completa en un periódico local anunciando que concedieron a Mad Max: Fury Road un "certificado de limpieza”.


La secretaria de la comisión ejecutiva del gobierno de Namibia, Florence Haifene, dijo que se habían cumplido todos los requerimientos medioambientales. “No queremos una mala imagen de nuestro país, especialmente cuando las alegaciones no se han verificado”.

Mad Max consiguió seis premios Oscar hace solo unas semanas.Pero le damos un suspenso en ecología.

Fuente:Playground Noticias
Texto: Silvia Laboreo

viernes, 28 de agosto de 2015

El comercio de madera ilegal amenaza con deforestar Mozambique

La deforestación es una gran amenaza para Mozambique, que cada año pierde cerca del 0,6 por ciento de los 27 millones de hectáreas de bosque que posee debido a la explotación ilegal de madera, según explicó este jueves la ONG española Bosque y Comunidad, que trabaja en el país desde 2011.

"El único modo de reducir la deforestación pasa por mejorar las condiciones de vida de la población rural, que es mayoritaria en Mozambique. Y para ello es necesario aumentar el empleo y diversificar la producción en los sistemas agroforestales", añadieron fuentes de la entidad.

Esta ONG, ligada a la Universidad de Córdoba, trabaja en Mozambique en las zonas de Chokwe, Massingir y Manhiça, al sur del país, forma parte del plan de acción desarrollado por la Unión Europea y ejecutado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) .

Dentro de este plan de acción, ayer se presentó un nuevo proyecto para estimular el comercio de madera legal procedente bosques gestionados de forma sostenible y de esta forma conseguir que la madera exportada a la UE tenga origen únicamente en explotaciones legales.

"El Gobierno de Mozambique y la opinión pública deben tener consciencia de que el problema es serio. El desarrollo del sector pasa por la exportación de madera de forma legal y sostenible, pero también por la implantación de industria de procesamiento", afirmó Enrico Strampelli, jefe de la delegación de la UE en Mozambique.

En Mozambique están registrados 711 operadores privados con licencia para la explotación de madera y el Gobierno quiere revisar la legislación para promover el cambio de licencias de explotación, ya que tan solo 211 de estos operadores están inscritos en el nuevo decreto del 2012 que obliga a las empresas a la reforestación.

"El objetivo es que las licencias simples sean paulatinamente transformadas en licencias de concesión, que además de obligar a la reforestación, dan derecho a una área mayor y a un tiempo de explotación que varia entre 30 y 50 años", declaró el director nacional de Bosques de Mozambique, Xavier Sacambuera.



Según el estudio "Análisis del Sistema de Explotaciones de los recursos forestales en Mozambique", desarrollado por la ONG Justicia Ambiental y basado en datos del 2013 y 2014, más el 76 % de la madera cortada y exportada a China está por debajo del diámetro del tronco establecido por la ley para su comercialización.



Bosque y Comunidad es una Organización No Gubernamental española que trabaja en Mozambique en las áreas de formación y que está vinculada desde su origen con el departamento de Ingeniería Forestal de la Universidad de Córdoba. Además de en Mozambique desarrolla sus proyectos en Guinea Bissau y Bolivia.

Fuente: El Periodico.com

lunes, 23 de febrero de 2015

Las selvas de Zimbabwe están por convertirse en desierto

Se escucha un zumbido en el bosque frondoso de Zimbabwe, donde viven numerosas especies de animales, pero no proviene de abejas ni otro tipo de insectos. Lo produce una sierra que tala antiguos árboles para abrir espacios para el cultivo de tabaco, obtener madera para la exportación y suministrar carbón vegetal al mercado local. Eso ocurre a pesar de que Zimbabwe debe alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas, el séptimo de ellos el de garantizar la sostenibilidad ambiental. 

"El grado de deforestación convertirá a Zimbabwe en un desierto en solo 35 años si no se ofrecen soluciones pragmáticas con urgencia, y también si la gente sigue arrasando los árboles para conseguir leña sin regulación", se lamentó Marylin Smith, conservacionista de Masvingo, la ciudad más antigua del país, y exintegrante del gobierno del presidente Robert Mugabe.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Zimbabwe perdió un promedio anual de 327 000 hectáreas de selva entre 1990 y 2010. Según la Junta de Mercadeo de la Industria del Tabaco, Zimbabwe tiene 88 167 cultivadores de tabaco, los catalizadores de la desertificación, según ambientalistas.

"El secado del tabaco con grandes cantidades de leña e incluso el mayor uso en el ámbito doméstico, tanto en áreas urbanas como rurales, dejará a Zimbabwe sin selvas", indicó a IPS el ecologista Thabilise Mlotshwa, de la Asociación Salven el Ambiente. "Pero es muy difícil objetar el uso de leña cuando es la única fuente de energía para la mayoría de la población rural, pese a que el ambiente es el que más sufre", añadió.

La crisis de deforestación en Zimbabwe está vinculada a varios factores. "Hay miles de comerciantes de madera que no tienen piedad con nuestros árboles, pues ven efectivo en casi cada árbol y no salvan ni uno con tal de conseguir dinero", se lamentó a IPS el funcionario de extensión agrícola Raymond Siziba, que vive de Mvurwi, un distrito a unos 100 kilómetros al norte de Harare. Según la Agencia Nacional de Estadísticas de Zimbabwe (ZimStat), hubo unos 66 250 comerciantes de madera solo el año pasado en todo el país.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que durante la década de 1980 y 1990, las selvas se redujeron en 15,4 millones de hectáreas al año (una deforestación de 0,8 por ciento al año). El área deforestada en esa década equivale casi a tres veces la superficie de Francia. Los países en desarrollo tienen una gran dependencia en la leña como combustible, la principal fuente de energía para cocinar y calentar las viviendas. En África, las estadísticas sorprenden. Se estima que 90 por ciento de la población del continente usa leña para cocinar, y en la región subsahariana, ofrece aproximadamente 52 por ciento de todas las fuentes de energía.


Zimbabwe no es el único país de África subsahariana en crisis. Un panel organizado por la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Africana y encabezado por el expresidente sudafricano Thabo Mbeki, concluyó que Mozambique exportó a China muchos más troncos que los registrados. La desaparición de la cobertura forestal es un problema particular en Ghana, donde los productos forestales no madereros ofrecen sustento e ingresos a unas 2,5 millones de personas en o cerca de las comunidades selváticas. Entre 1990 y 2005, Ghana perdió un cuarto de su cobertura forestal. Al ritmo actual, las selvas de este país podrían desaparecer en menos de 25 años. Los actuales intentos de atender la deforestación se estancaron por la falta de colaboración entre los distintos actores y las autoridades. En la región de África occidental, un estudio de Greenpeace señala a la tala como la mayor amenaza a la selva de la cuenca del río Congo. 

Actualmente, las compañías madereras que trabajan principalmente en República Democrática del Congo cortan árboles en más de 50 millones de hectáreas de selva, equivalente a la superficie de Francia, según su sitio de Internet. Se estima que entre 20 y 25 por ciento de la deforestación anual obedece a la tala comercial. Otro 15 a 20 por ciento se atribuye a otras actividades como ganadería, cultivos comerciales y la construcción de represas, caminos y minas. Pero la deforestación obedece principalmente a las actividades de la población. Con la caída de la economía de Zimbabwe, los comerciantes indígenas de madera aumentan tratando de ganarse la vida. Los ambientalistas los acusan de incentivar la deforestación. La falta de electricidad es un problema en zonas rurales. "Como la mayoría de las zonas remotas de Zimbabwe, no tenemos electricidad y desde hace años dependemos de la leña, que es nuestra principal fuente de energía, y ya puede imaginarse el grado de deforestación que sufren esas áreas", remarcó a IPS la maestra Irene Chikono, de 61 años, quien vive en Mutoko, 143 kilómetros al este de Harare.

Hasta las personas que tienen electricidad no se salvan de apagones, pues la Autoridad de Suministro de Electricidad de Zimbabwe no logra cubrir la demanda por falta fondos para importar energía. El gobierno sostiene que hace todo lo que puede para combatir la deforestación, pero con la honda crisis económica actual, los comerciantes indígenas de madera y pobladores dicen que les será difícil dejar de cortar árboles. "La vuelta gradual de la gente de las ciudades a la vida rural a medida que la economía empeora agrega presión a las selvas, pues cada vez más personas cortan árboles para tener leña", contó a IPS el jefe de la aldea de Vesara, Elson Moyo, en el sudoeste zimbabwense. "Dirigentes políticos saquean y despojan las reservas forestales de madera dura pues son propietarios de la mayoría de los aserraderos", se lamentó a IPS el activista Owen Dliwayo, de la ciudad fronteriza de Chipinge, en el este del país.

Fuente:  ElComercio.com

miércoles, 29 de octubre de 2014

Costa de Marfil acogerá la planta de biomasa más importante de África



Costa de Marfil contará en 2015 con su primera gran central de biomasa , que se convertirá en la más importante del continente africano y que se pondrá en marcha gracias a las ramas y troncos de las palmeras de aceite. bautizada con el nombre de "Biokala" la central se ubicará en Aboisso a unos 120 kilómetros de Abidján donde SIFCA, lider en el sector agro-industrial de África del Oeste posee grandes plantaciones de palmeras de aceite. Este grupo privado marfileño ha firmado un acuerdo con la empresa eléctrica francesa EDF, que se convertirá en su socio técnico en este proyecto, que tendrá capacidad para producir 46 megawatios. Con un desembolso aproximado de 100 millones de euros, el proyecto contará además con el apoyo de la filial de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). 

La central de biomasa más grande de África superará a la que actualmente existe en Kenia y que produce 30 megawatios. La nueva central creará además 800 puestos de trabajo directos e indirectos en un plazo de 25 años, e impulsará el sector con 30 millones de euros, favoreciendo además la renovación de 60.000 hectáreas de plantaciones. La puesta en marcha de esta central supondrá un enorme avance en la creación de energia verde en Costa de Marfil, potencia agrícola y principal productor de cacao del mundo.

Costa de Marfil dispone de uno de los principales yacimientos de biomasa del continente que está estimado en 12 millones de toneladas anuales, según las cifras ofrecidas por SIFCA.
El pais multiplica además sus inversiones en el sector de la energía para impulsar su crecimiento, estimado en un 9% en los últimos 3 años. 

Las autoridades marfileñas prevén que hacia el año 2020 el 15% de la electricidad del país sea procedente de esta planta de biomasa. La electricidad producida en Biokala será vendida al estado a través de la Compañía de Electricidad Pública (CIE). 

Actualmente la industria del aceite de palma mantiene a cerca de 2 millones de personas en Costa de Marfil, la producción alcanzo las 450.000 toneladas en el año 2013, lo que supuso el 3,13% del PIB. Según el Ministerio de Economia de Costa de Marfil la agricultura supone actualmente el 225 del PIB del país, mientras que las exportaciones suponen el 50% y ocupa a los dos tercios de la población activa. 

Fuente: Abidjan.net

viernes, 20 de junio de 2014

Kenia convierte en arte la basura del mar

¿Qué se puede hacer con los centenares de miles de chanclas que cada año escupe el mar en las costas de Kenia? Una empresa convierte en juguetes y esculturas de goma uno de los principales desechos del Océano Índico. El turista que viaje a Lamu, en la costa norte de Kenia, nunca olvidará cómo centenares de tortugas asoman la cabeza a través de la cáscara y emprenden su primer viaje al mar...donde se encontrarán con uno de sus principales enemigos: las chanclas de goma.

Las tortugas confunden este calzado con apetitosas medusas; los pájaros también lo ingieren accidentalmente cuando las olas lo han reducido a trozos muy pequeños.

Julie Church, una científica keniana que en 1997 trabajaba en una reserva marina próxima a la frontera con Somalia, tuvo una idea para empezar a luchar contra la proliferación de este residuo no biodegradable en las costas: convertirlo en arte. Su empresa, Ocean Sole, fabrica juguetes, bisutería y figuras de colores vistosos con las chanclas que aparecen sucias y rotas en la arena o flotando en el mar.

"Todo empezó en las playas del norte de Kenia, en Lamu. Allí los niños se hacen juguetes con lo poco que tienen, botellas de plástico y chanclas, y decidí conectar conservación y desarrollo", explica a Efe.

Precisamente, estos materiales -botellas y chanclas- son los residuos marinos más importantes en las playas de Kenia. El litoral keniano es el vertedero al que van a parar todas las chanclas del Índico, tras largas travesías desde las costas de Oriente Medio, el Sudeste asiático o Australia, por una combinación de corrientes.

Las chanclas de plástico son, además, el calzado más utilizado por los africanos de la costa oriental, por ser muy barato y por su costumbre de nadar con las chanclas puestas.


Ocean Sole factura un millón de chelines (unos 8.300 euros) por cada 1.000 kilos de chanclas recicladas, recogidas en varios puntos de la costa de Kenia y procesadas después en su taller de Nairobi. Anualmente, la compañía recicla hasta 400.000 kilos de chanclas cada año, y paga a sus recolectores 20 chelines (unos 15 céntimos de euro) por cada kilo de plástico.

"Cuanto más vendamos, más podemos reciclar", enfatiza la empresaria, que destina hasta el 25 % del precio de venta de cada uno de sus productos a una fundación con la misión de concienciar sobre la necesidad de conservar el mar y reciclar la basura que tiramos en él.

"No podemos decir cuánto quitamos en comparación con lo que hay (en el mar) porque nadie lo está controlando, pero a través de esto el objetivo es concienciar sobre los residuos marinos como un problema global", explica.

La conservacionista advierte de que los desperdicios del mar van a ser uno de los principales problemas medioambientales en las próximas décadas, y se ufana de ser una de las primeras que ha pensado en cómo hacerle frente: "Estamos dando una solución africana al problema de la basura del mar", subraya.

Esa solución comienza en una montaña de plástico en la factoría de Nairobi, que se limpia y desinfecta antes de convertirse en la pata multicolor de un elefante, el cuello infinito de una jirafa o el cuerno de un rinoceronte.

En este proceso intervienen unas 70 personas, la mayoría tallistas y escultores que ponen todo su arte en convertir calzado desechado en piezas apreciadas por los visitantes de zoos, acuarios o tiendas de juguetes en 20 países del mundo.

Jonathan Lenato, un joven de 32 años, fue uno de los primeros artistas en unirse a la empresa keniana, donde ha aprendido a moldear la goma para crear tortugas, leones o jirafas, sus preferidos y los más vendidos junto a los elefantes.

"Aquí sólo trabajo ocho horas", confiesa a Efe el artista, feliz de tener una jornada laboral "occidental" en un país donde gran parte de la población activa no tiene horario laboral reglado, ni siquiera un contrato legal.

Sus creaciones llevan el mensaje del compromiso medioambiental más allá de las fronteras de Kenia y del continente africano, hasta Estados Unidos, Europa, Australia, Indonesia o Japón. Latinoamérica es una de las próximas fronteras en la expansión de Ocean Sole, junto al Sudeste asiático, cuyas costas son también dos de los grandes basureros de chanclas del mundo.

(Agencia EFE)

martes, 19 de noviembre de 2013

Veinte países africanos prohíben las bolsas plásticas para reducir la contaminación

La bolsa de plástico se ha expandido de tal modo en el continente que en Sudáfrrica se la llama irónicamente “la flor nacional”, en tanto no queda ya un árbol, una brizna de parque ni campo de cultivo que se escape de la basura plástica en su peor expresión. Obstruyendo los canales pluviales genera inundaciones y estanca millones de cauces, expandiendo enfermedades mortales como la malaria y contaminando lo poco que va quedando del hábitat para las especies de la fauna nativa.

Pero si bien algunos países como Ruanda –que ya llevan seis años con la prohibición vigente- tienen estrictas normas y hasta un cuerpo inspectivo estatal para controlar el tema en las fronteras evitando ingresos, el futuro del plástico en forma de bolsas es una tentación demasiado grande para industriales y capitalistas que luchan denodadamente para saltear la veda.


Un “frente africano” contra las bolsas plásticas

Uganda, Gabón, Etiopía, Tanzania, Kenia, Sudáfrica, Marruecos, Botswana, Chad, Ghana, Togo, Congo, Eritrea, Burkina Faso, Argelia, Costa de Marfil, Mauritania y Mali han decidido ya la conformación de un “frente africano” que lucha para evitar la expansión de las bolsas plásticas: algunos ya tienen leyes con penas vigentes, otros caminan rumbo a su concreción.

Algunos países –como Mauritania- están acelerando procesos: el 80% de las vacas sacrificadas en la capital, Nuakchot, tenían bolsaas de plástico en sus estómagos. Cabras, ovejas y camellos también las comen y mueren tiempo después, ya que las bolsas impiden que el animal absorba los alimentos que ingiere.

Lentamente, la costumbre de las bolsas de tela para llevar alimentos está volviendo a la plaza, pero los comerciantes se niegan a su uso en tanto son más caras que el plástico. Los africanos no obstante lideran el mundo en la materia, luchando contra un flagelo que demorará cuatrocientos años en degradarse.

Fuente: La Red21

lunes, 28 de mayo de 2012

La violencia en Congo amenaza al gorila de montaña

Pulgar oponible, secuencia del genoma similar, en ocasiones, diferenciar al hombre de la bestia no resulta sencillo. Más aún, cuando el primero (o segundo, según se mire) opta por el lenguaje de las armas.



En la última semana, el incremento de los combates al este de República Democrática del Congo entre el Ejército y los rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) amenaza con acabar de forma definitiva con el gorila de montaña, según denuncian las autoridades del Parque Nacional de Virunga, donde habitan 200 de los últimos 790 ejemplares de esta especie.

«Estamos profundamente preocupados por la seguridad de los animales, así como por nuestro personal», reconoce Emmanuel de Merode, jefe del Parque.

Su nerviosismo no es extraño. En los últimos veinte años, cerca de 160 guardias de seguridad han sido asesinados en Virunga por los rebeldes hutus y tutsis que operan en la región. De igual modo, el pasado sábado, la totalidad del personal que patrulla el puesto de Bukima, tuvo que ser evacuado ante la (presunta) cercanía en la zona de tropas fieles a Bosco Ntaganda, líder del CNDP y que cuenta con una orden de busca y captura por parte del Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra, así como por el reclutamiento forzado de centenares de menores. Un conflicto, que ha dejado en la región cinco millones de muertos.

«Terminator (apelativo con el que se conoce a este guerrillero) se encuentra en el Parque. No hay duda», asegura Julien Paluku, gobernador de la provincia de Kivu Norte.

Sin embargo, criminales disfrazados de héroes del celuloide al margen, las masacres de grandes simios en la región no son ninguna novedad.

Ya en 2010, un informe de Naciones Unidas -«La Batalla Final del Gorila»-, denunciaba que la violencia endémica que sufre la región de los Kivus podría provocar, a mediados de 2020, la total extinción de los gorilas que viven en la cuenca del río Congo.

Para muestra, un botón (biológico). Solo en 2008, año del repunte del conflicto congoleño, los rebeldes que operaban en la región (cerca de dos decenas de grupos armados diferentes) mantenían en su poder el 40% del Parque. Sin embargo, no se trataba de una acción dirigida a hacerse con el control de los animales, sino que la zona -el cruce de caminos entre Uganda, Ruanda y el Congo- era un lugar estratégico para estas milicias.
Amenaza constante

Fundado en 1925, Virunga es un entramado de fauna y flora exóticos. En sus más de 200.000 kilómetros cuadrados, conviven hasta tres especies de grandes simios. Precisamente, en el sector sur -históricamente el más amenazado por los rebeldes y que ocupa un área de 250 kilómetros cuadrados- habitan 200 de los últimos 790 gorilas de montaña que quedan en el mundo. El resto sobreviven en el parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi, en Uganda, vilipendiados en las últimas dos décadas también por otro grupo guerrillero, el mediático Ejército de Resistencia del Señor de Joseph Kony.

No obstante, las amenazas de estos grupos no se limita a los gorilas de montaña. En 2009, el Instituto para la Conservación Natural del Congo ya denunció la total extinción de otro de los grandes mamíferos regionales: el rinoceronte blanco. En el horizonte, casos como el ocurrido en Angola, donde la población autóctona de elefantes fue masacrada casi hasta la extinción durante la guerra civil.

Fuente: ABC.es
Texto: Eduardo S. Molano

miércoles, 21 de marzo de 2012

Las tortugas "baula" encuentran un santuario en las costas de Gabón




La tortuga baula es una de los titanes del océano y el integrante más largo de la familia de las tortugas. También es uno de los reptiles más grandes, sólo superado por algunas especies de cocodrilos. Los adultos pueden pesar más de 900 kilos y llegar a medir más de dos metros de largo. La más grande que han descubierto medía tres metros de pico a cola.

La especie obtiene su nombre por su caparazón estriado y punteado que, a diferencia de otras tortugas marinas, tiene la textura de hule rígido. Al pasar casi toda su vida en el mar, la baula, la única tortuga de sangre caliente, puede soportar aguas más frías que otras especies. Esto le ha permitido ser el reptil geográficamente más disperso: se ha observado desde las costas de Terranova y el norte de Noruega, hasta Nueva Zelanda y la punta del sur de África.

Pero a pesar de su propagación por los océanos del mundo, la población baula ha ido en picada en las décadas recientes. El impacto de la pesca comercial, la caza ilegal de sus huevos y otros peligros, hicieron que sus números bajaran en un 80% durante las décadas de 1980 y 1990, y hoy la especie es clasificada como en peligro de extinción.

Sin embargo, en las playas de Gabón, al oeste de África, hay signos alentadores. Aquí un importante proyecto de conservación hecho por una ONG local, Aventures Sans Frontieres (ASF o Aventuras sin Fronteras), intenta salvar este antiguo gigante de la extinción. Gabón es el hogar de la población de nidos más grande de las baulas con una población estimada de 15,000 a 45,000 hembras usando sus cálidas playas tropicales como un lugar para incubar sus huevos. Como lo explica Celine Gagnde, de ASF, si sabes dónde buscar, las baulas del tamaño del hombre se pueden ver todas las noches por meses enteros.

“Probablemente hay tortugas viniendo a la playa a dejar sus huevos todos los días de octubre a marzo o incluso hasta abril”, dijo. Después de aparearse con un macho en la costa, la hembra baula esperará al anochecer para ir a la playa, escavar un hoyo en la arena y depositar sus huevos, hasta 150 por vez. Los entierra a unos 80 centímetros de profundidad con sus aletas traseras, compactando la arena húmeda con el peso de su cuerpo para proteger los huevos y cuando termina su tarea en tierra regresa al mar.

Gagne dice que por cada 1,000 huevos depositados, a lo mejor solo una tortuga sobreviva hasta llegar a la madurez. Algunos de los recién nacidos de 10 centímetros no podrán cavar su camino a la superficie para llegar al mar y se sofocarán en los nidos. A otros se los llevan fácilmente cangrejos, perros, aves de mar y otros predadores.

El programa de ASF incluye recolectar información de los patrones de anidación de las poblaciones de baulas, y de cómo operan sus nacimientos. Los huevos silvestres son protegidos por una barda, antes de que los recién nacidos se internen en el océano para aumentar sus probabilidades de sobrevivir. La organización también trabaja para educar al público acerca de la conservación de las tortugas. “Hay muchas amenazas para las tortugas jóvenes”, dijo Gagne. “Las amenazas humanas son las más importantes, porque sus actividades, sonidos y luces son un verdadero problema para las tortugas”.

Dijo que es importante minimizar la actividad humana alrededor de las áreas de las playas que usan las baulas para anidar. Los nidos pueden ser aplastados fácilmente por vehículos o por los peatones playeros, y el ruido que hacen puede ahuyentar a las hembras que vienen a anidar. Más aún, como las madres y los recién nacidos usan la luz de la luna para regresar al mar, el brillo de la luz artificial puede confundirlas y guiarlas hacia el peligro.

Aunque no le han puesto un precio a su carne, en varias partes del mundo buscan sus huevos por ser una fuente de proteínas, un afrodisíaco o para usarlas en la medicina tradicional. Gabón no fue una excepción, dijo Gagne.

“La gente solía comer huevos de tortuga, pero sólo en familia”, continuó Gagne. “Sólo toman unos cuantos huevos para los hijos y la esposa”. ASF alienta a los lugareños a no comer o vender los huevos, haciendo énfasis en el gran valor económico que le dan a la comunidad los esfuerzos de conservación. “Las tortugas pueden ser un producto turístico importante y si ellas desaparecen… los turistas pueden desaparecer junto con ellas. Es una fuente de ingresos”.

Aunque las baulas sobrevivan al proceso de nacimiento, se enfrentan a más peligros en su viaje. Muchas mueren cada año en las grandes líneas o en las redes de los pescadores comerciales, en las que los animales pueden ser atrapados y asfixiados en 40 minutos. La contaminación también presenta un gran problema: las bolsas de plástico flotantes se parecen mucho a las medusas que usan como su alimento principal, las cuales se han encontrado en el sistema digestivo de casi la mitad de las baulas estudiadas en épocas recientes.

Si pueden evitar los peligros, estos gigantes solitarios pueden vivir hasta 50 años. Los machos pueden nunca regresar a tierra después de sobrevivir el pesado proceso de procreación. Extraordinariamente, cuando es tiempo de poner sus propios huevos, las hembras cruzarán el océano para regresar precisamente a la misma playa en donde pusieron sus huevos 15 años atrás.

Fuente: Planeta CNN

martes, 10 de enero de 2012

La caza furtiva de elefantes alcanza niveles alarmantes en Congo y Mozanbique


A pesar de que en 1998 se prohibió mundialmente la comercialización de marfil, este continua siendo muy apetecido, sobretodo en el mercado asiático.

Un grupo de conservación de la vida silvestre dijo que los decomisos de marfil a gran escala alcanzaron un nivel sin precedentes en 2011, haciendo de este año uno de los peores para los elefantes.
Traffic, un grupo que controla el tráfico de la vida silvestre, dijo que hubo 13 grandes decomisos este año, totalizando 1.000 kilogramos. La cantidad, que es más del doble del total de 2010, representa unos 2.500 elefantes.

La mayoría de los envíos ilegales de marfil de elefantes africanos tienen como destino Asia, donde son utilizados en medicina tradicional.

El experto en elefantes del grupo Traffic, Tom Milliken, dijo que el aumento del comercio de marfil fue causado por sindicatos del crimen asiático que operan en África

Expertos dicen que la caza furtiva ha alcanzado niveles alarmantes en el Congo, el norte de Mozambique, Tanzania y Kenia.

En 1998 entró en vigencia una prohibición mundial contra la comercialización de marfil en un esfuerzo por proteger a los elefantes. La población de elefantes en África es estimada en unos 600.000

Fuente: El Mercurio Digital

jueves, 3 de noviembre de 2011

La empresa que expulsó a 20.000 campesinos africanos


La New Forests Company (NFC) fue fundada en Londres en 2004 con un ambicioso objetivo: convertirse en la principal empresa forestal del África oriental. Siete años después -y con una superficie de plantación y tala de 27.000 hectáreas que se extienden por Uganda, Tanzania, Mozambique y Ruanda-, no solo ha alcanzado su meta, sino que en el camino se ha convertido en un centro de poder e influencia en el cada vez más rentable negocio de la compra de tierras en los países pobres. Nombrada “Inversionista del Año” por las autoridades ugandesas en 2008, la NFC ha llamada la atención de importantes financiadores e instituciones internacionales de desarrollo, desde el Banco Europeo de Inversiones hasta el HSBC o un gran fondo de inversión respaldado por el Banco Mundial.
No es para menos. Como destaca la NFC en su página web, su negocio es “garantizar tanto retornos atractivos para los inversores como beneficios sociales y medioambientales significativos”. De hecho, la responsabilidad social y medioambiental constituye una marca de identidad para esta compañía, que parece tener las cosas claras: “prevenir es mejor que curar”. 
Los hechos, sin embargo, muestran el peculiar concepto de ‘responsabilidad social’ de la National Forest Company. De acuerdo con la minuciosa investigación realizada por Oxfam, las inversiones de la NFC en Uganda han provocado la expulsión de entre 20.000 y 25.000 personas de los distritos de Kiboga y Mubende. Miles de familias fueron expulsados de sus tierras entre 2005 y 2010 por la Autoridad Nacional Forestal, que les acusó de haber ocupado ilegalmente este territorio. Aunque en un país cuajado de limbos legales pocas de ellas pudieron demostrar sus títulos de propiedad, existen pruebas de que buena parte de los habitantes han residido en estas áreas desde hace al menos veinte, treinta e incluso cuarenta años.
Apoyándose en el ejército y la policía, la NFC podría haber sido responsable del desalojo violento, el maltrato y la destrucción de las propiedades, cultivos y animales de estas personas. Peor aún, de la pobreza a la que han sido condenadas. Su reacción, sin embargo, ha sido negar cualquier responsabilidad. Durante las últimas semanas se ha producido un amargo intercambio de acusaciones entre Oxfam y la NFC, que afirma que los habitantes de estas regiones abandonaron sus tierras de manera “voluntaria y pacífica”. La compañía niega su implicación en los episodios de violencia y se remite a una evaluación independiente que investigará las alegaciones. Pero todavía no está claro si se permitirá una investigación en profundidad por parte de observadores no controlados por la empresa. Lo único que sabemos hasta ahora es que varias de las personas que denunciaron las acciones de la NFC han sufrido amenazas. Tras un llamamiento de Oxfam a la sociedad británica, la compañía ha realizado el compromiso público de detener los interrogatorios.


Los episodios de Kiboga y Mubende no solo han volatilizado la imagen de fantasía de uno de los principales inversores europeos en la agricultura africana, sino que también han puesto de manifiesto la inutilidad de los códigos voluntarios de conducta promovidos por el Banco Mundial y otros organismos internacionales para regular un fenómeno conocido como ‘acaparamiento de tierras’. Como señala un contundente informe de Oxfam publicado hace algunas semanas, el único modo de garantizar que las inversiones en la tierra de los países pobres no violan derechos  fundamentales de sus poblaciones es someter a todas las partes a reglas firmes, transparentes y equilibradas, incluyendo leyes nacionales de consentimiento libre e informado. Hasta que eso ocurra, los 227 millones de hectáreas vendidos o arrendados desde 2001 en decenas de países pobres ofrecen las garantías jurídicas del Salvaje Oeste.
El vídeo que les presentamos a continuación ha sido cedido en exclusiva este blog por el diario The Guardian y sus autores, Simon Rawles y Noah Payne-Frank, que viajaron a Uganda para documentar este caso. Sus autores han dudado hasta el último momento sobre su publicación en España, ya que varias de las personas que aparecen en él han sufrido coacciones y amenazas. Sin embargo, sus rostros ya eran públicos, así que el modo mejor modo de contribuir ahora a su protección es multiplicar el alcance de estas imágenes.
Texto: Gonzalo Fanjul
Fuente: El País 

martes, 6 de septiembre de 2011

Surge la reserva biológica más grande de África

Los jefes de Estado de Angola, Botswana, Namibia, Zambia y Zimbabwe han firmado un acuerdo en Luanda para la creación de la mayor reserva biológica de África, que será la segunda más grande del mundo, informó la agencia de noticias angoleña Angop.


El nuevo megaparque entrelazará 6 zonas protegidas en una sola que comprenderá 350,000 kilómetros cuadrados en el sur del continente, informó el World Wide Fund for Nature (WWF).  Los ríos Kavango y Zambeze darán nombre al parque natural "Kaza", donde circularán en libertad leopardos, hipopótamos y cebras, según WWF. Además, habrá nuevos trayectos para la emigración de unos 300,000 elefantes.

El director de WWF Eberhard Brandes consideró que la creación del parque es un "pilar fundamental para el sur de África". Lo especial de este parque es que combinará la protección de la naturaleza con la lucha contra la pobreza, puesto que los ingresos recaudados por el turismo irán destinados a la población de los clanes y comunidades locales.

Fuente: Vanguardia

domingo, 28 de agosto de 2011

Okavango, el fascinante encuentro del agua con el desierto




Descrito como "la joya" del Kalahari, el delta de Okavango es un oasis en la aridez del territorio de Botswana. Las lluvias periódicas subtropicales ocasionan las crecidas del río Cubango de Angola central, atraviesan Namibia con el nombre de río Kuvango y finalmente entran en Botswana como el Río Okavango, en Mohembo, en el norte. Con estas crecidas llegan unos 11 mil millones de metros cúbicos de agua cada año que drenan el gran delta de 15000  km2 a través de un laberinto de lagunas, de canales y de islas antes de desaparecer en las arenas del desierto del Kalahari, en el sur.

El delta del Río Okavango es uno de los lugares más fascinantes y desconcertantes del continente africano, donde el agua se encuentra con las arenas del desierto de Kalahari, formando un pequeño universo de vida salvaje único y extraordinario. El delta se divide entre una zona permanentemente inundada en el norte y una zona estacionalmente inundada en el sur. La zona norte contiene bosque de rivera inmediatamente adyacente a los arbolados áridos del Kalahari. La zona estacionalmente inundada tiene grandes de arbolado de hoja caduca.

Fauna y flora irrepetibles

Estos habitats diferentes dan la oportunidad al desarrollo de una fauna y una vegetación sorprendentemente variada y rica en especies de mamíferos, aves y anfibios, así como una amplia gama de especies vegetales diferentes.
Los leones del Okavango son famosos por su tamaño y fortaleza, y porque se dice que son los únicos leones nadadores que existen, ya que se ven obligados a hacerlo cuando la crecida veraniega los deja aislados en islotes. Los elefantes también son abundantes en la zona, donde también pueden verse rinocerontes y leopardos.




La mejor época para visitar el delta depende de lo que se quiera observar. Si lo que se busca son animales grandes, el mejor periodo es entre mayo y octubre, cuando las aguas bajan y aquellos se concentran alrededor del agua. Si lo que se quiere ver son aves y una vegetación exuberante, la mejor época es entre noviembre y abril, la época de las lluvias.

Hay unos cuarenta lodges y campamentos en el delta del Okavango. Los campamentos, donde se puede acampar o alquilar un lodge (casa o pabellón) propiedad del gobierno se encuentran en la reserva de Moremi, pero no en el corazón del delta, donde se hallan los de carácter privado. Para acceder a ellos es preciso un todo terreno, un mokoro, un helicóptero o una avioneta, reservada para los más caros, que no tienen otra vía de acceso. Muchos de los campamentos organizan salidas a pie y acampadas en las islas a las que se puede llegar en moroco y desde las que se pueden hacer pequeños safaris. Los desplazamientos en vehículo todo terreno, dentro de las islas grandes y en los alrededores del delta están condidionados en muchos casos por la altura del agua, que en tiempo de crecida cubre los arenosos caminos.
En las zonas privadas incluso se pueden organizar salidas nocturnas en todo terreno, pero nunca en el interior del parque nacional a no ser que se sea un científico.
La intención del gobierno de Botsuana es evitar el turismo de masas en el frágil ecosistema del parque, y por tanto la estancia y los alojamientos dentro del parque son muy caros. 






lunes, 1 de agosto de 2011

La Guinea prohibida

Sipopo ya no es una pequeña aldea con casas bajas clavada en la selva tropical, al noreste de la isla de Bioko (Guinea Ecuatorial). En su lugar, diez empresas extranjeras han levantado en menos de dos años el capricho imaginado por el presidente Teodoro Obiang: una ciudad africana que parezca europea. Hay un hotel de lujo, dos palacios de conferencias, 52 chalés para jefes de Estado, un hospital, un campo de golf, una playa privada, y una autovía iluminada de 16 kilómetros y tres carriles para llegar hasta allí.



El sueño de Obiang es un escaparate de edificios de cristal construido expresamente para acoger la cumbre de la Unión Africana, celebrada hace 15 días. Como presidente de la organización, quería mostrarse ante los líderes de los 52 países africanos como el poderoso mandatario de un país pequeño pero cargado de petróleo. La nueva ciudad ha costado más de 580 millones de euros y las autoridades han asegurado que el complejo de 300 hectáreas se convertirá ahora en una zona turística de lujo que permitirá diversificar la economía del país
Uno de los hoteles de lujo levantados en Sipopo
Pero el lugar es inaccesible para la mayor parte de los ecuatoguineanos, que solo pueden llegar hasta allí si es en compañía de los diplomáticos extranjeros. La llaman la ciudad prohibida. "Conseguí entrar hace poco invitado por un diplomático. Es un lugar lujoso pero no hay nadie ahora. Ni un gato. Y las luces de la autopista ya no funcionan. ¿Cómo se va a mantener todo eso si no se dan visados para que los turistas visiten el país?", dice Wenceslao Mansogo, médico, concejal en la ciudad de Bata y miembro del principal partido opositor, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), con un solo escaño de los 100 que tiene el Parlamento.
Sipopo no es el único lugar donde el dictador guineano, que gobierna la excolonia española desde el golpe de Estado de 1979, ha decidido expandir su afán urbanístico. En los últimos años, Obiang se ha embarcado también en la ampliación de Malabo, ha construido un mausoleo en Bata y ha ensanchado los límites del Palacio África, su residencia en la misma ciudad, obligando a muchas personas a buscar otro sitio en el que vivir. Uno de ellas es el propio Mansogo, que estos días ha visitado Madrid para denunciar las políticas del Gobierno de Obiang.
El 18 de junio de 2007, Mansogo se enteró de que Obiang había estado recorriendo a pie la orilla del río Ekuku, en el límite del Palacio África, mientras señalaba a su séquito varias extensiones de terreno ocupado por familias. En uno de esos terrenos estaba la casa de Mansogo y su familia. Al día siguiente, las excavadoras estaban allí para empezar a hacer zanjas. Armado con un machete, el médico consiguió sacarlas de su tierra, pero poco después las excavadoras regresaron, esta vez con agentes de policía. "Tenía los documentos de propiedad y denuncié los hechos, pero no sirvió de nada en este país sin justicia", relata Mansogo.
La construcción de palacios presidenciales se ha extendido por toda Guinea Ecuatorial. Además del de Bata, Obiang ha mandado levantar nuevas residencias en Luba, Malabo II, Moka y Mongomo. El nuevo sueño del dictador es construir una nueva capital para el país en Oyala, una ciudad en medio de la selva, en la parte continental de Guinea Ecuatorial. El proyecto es semiclandestino y, aunque todo el mundo sabe de su existencia, no aparece en los presupuestos generales ni se anuncia en la web del Gobierno.
"La gente está excluida de estos proyectos", señala un abogado guineano que prefiere no dar su nombre. "Se está gastando mucho dinero en cosas que no son beneficiosas para un país tan pobre como este". Las cifras macroeconómicas en Guinea Ecuatorial son engañosas. La renta per cápita estaba en 34.843 dólares en 2010, algo más alta que la de España, según el Banco Mundial. El dato solo sirve para demostrar las fuertes desigualdades en un país donde más del 60% de la población vive con menos de un dólar al día.
Obiang insiste en que sus inversiones traerán beneficios al país, rechaza las críticas por considerarlas contrarias al progreso y trata de aparecer ante el resto del mundo como un hombre que quiere modernizar África. La ciudad costó 580 millones de euros, unas doce veces el presupuesto dedicado a sanidad y educación juntos en 2011.
Fuente: El País
Texto: Álvaro de Cózar

sábado, 23 de julio de 2011

La sostenibilidad reside en Mauritania


Solucionar problemas de abastecimiento de agua, utilizar energías renovables, plantar huertos ecológicos, ayudar al desarrollo e integrar a las mujeres en la gestión activa de las comunidades. Rebibir, nombre del proyecto y la asociación que ha impulsado todo lo referido en la comarca de Boutilimit, en Mauritania, demuestra cómo hay que hacer las cosas para que una iniciativa de este tipo no se quede en una ayuda puntual, sino en algo que continúen desarrollando las comunidades implicadas de forma autónoma y efectiva.

Hace tan solo dos años, 50 pozos diseminados por esta comarca aparecían colmatados de arena o en ruinas, ya que era muy difícil seguir extrayendo agua de ellos con medios mecánicos y con la ayuda de burros o dromedarios. En ellos se fijaron los responsables de dos empresas extremeñas, Ingema, especializada en instalaciones de energías renovables, y Alternatura, centrada en la economía solidaria y la agricultura ecológica. Dos años después, seis de esos pozos ya están abiertos y riegan huertos ecológicos y cinco más están a punto de hacerlo gracias a la instalación de bombas accionadas con la energía de paneles solares fotovoltaicos que aportan un caudal de 20.000 litros diarios.
Mario Morales es el portavoz de Rebibir, asociación que ha tomado el relevo al impulso inicial de Ingema y Alternatura. Está a punto de viajar a Boutilimit para transportar y supervisar materiales e instalaciones, aunque se va a encontrar con parte del trabajo hecho. "Uno de los objetivos principales del proyecto es conseguir su autonomía y que no tenga fecha de caducidad, y para eso formamos a dos personas de la zona como técnicos montadores y de mantenimiento", afirma Morales. Es decir, que no llegan empresas occidentales, montan la instalación y ahí se queda, sino que se transfiere tecnología renovable y sostenible y la capacidad de gestionarla.

Además de lo que supone el acceso directo al agua en una tierra desértica, está la mejora de la alimentación gracias a los abrevaderos de los que dispone el ganado y a la innovación de la implantación de huertos ecológicos, hasta 16 por pozo. Los mauritanos obtienen hortalizas, huevos y leche en su misma localidad, algo que favorece la soberanía alimentaria. Mario Morales afirma que "en este caso también hay formación como usuarios y las mujeres se han convertido en auténticas gestoras de los huertos, donde cada año obtienen semillas derivadas de su propia producción, sin necesidad de comprarlas a ninguna empresa y con la posibilidad de compartirlas con las gestoras y agricultoras de otros huertos".
La soberanía alimentaría es algo trascendental en un país donde cuesta mucho sacar adelante las cosechas y un kilo de nabos se vende a un euro. El beneficio de las hortalizas y verduras ecológicas que crecen en los huertos es comunal, hay una parte que se lleva a los mercados, pero la principal se consume entre las 32 familias que suelen estar involucradas en cada instalación, e incluso con otras que no lo están pero a las que le llegan algunos alimentos gracias a la cultura de la cooperación comunal que existe en estas tierras.
¿Y cómo se sustenta económicamente todo esto? Con todos arrimando el hombro. A Mario le gusta decir que es un proyecto sin ánimo de lucro de "gente común para gente común". Ayuntamientos, el Fondo Extremeño Local de Cooperación al Desarrollo, un poeta que cedió las ventas de la tirada de su libro, un festival que derivó parte de los ingresos de las entradas y, sobre todo, mucha "gente común". Desde Boutilimit ceden también instalaciones y el trabajo desinteresado de algunas personas y, algo importante, con parte de los beneficios se crea un fondo de contingencia para el mantenimiento de toda la estructura, precisamente para reforzar la autonomía de las instalaciones. Pero faltan 39 pozos por recuperar, y para eso es necesaria la ayuda de más "gente común".

El presupuesto para "rebibir" un pozo en Mauritania (bir significa pozo, de ahí el juego de palabras) es de 15.287 euros, e incluye el sistema de bombeo y la puesta en marcha y seguimiento durante dos años del huerto ecológico asociado.

Fuente: EL País
Texto: Javier Rico

martes, 21 de junio de 2011

El cemento amenaza el mayor yacimiento de fósiles de Egipto

Los grupos ecologistas, que abogan por un turismo sostenible en la zona del Lago Qarun, ven con suspicacia este proyecto después de que el Gobierno del expresidente Hosni Mubarak cediera el pasado diciembre 2,8 kilómetros cuadrados de terreno junto al lago a la constructora Amer Group por sólo un céntimo de dólar por metro cuadrado.


La llegada de la revolución, la renuncia de Mubarak al poder el pasado 11 de febrero y el encarcelamiento por enriquecimiento ilícito y malversación de fondos de dos de los ministros que firmaron el acuerdo -el de Turismo, Zoheir Grana, y el de Vivienda, Ahmed el Magrebi-, han arrojado una nueva sombra de duda sobre el futuro del lago Qarun.

"Podría pasar cualquier cosa, hay mucha incertidumbre ahora en Egipto", afirmó a Efe la activista de la organización Conservación de la Naturaleza de Egipto (CNE) Rebecca Porteous, quien reconoció que la revolución, que estalló el pasado 25 de enero, "es como una ventana abierta de posibilidades".


Aún así, Porteous lamentó que desde la revolución se ha acelerado la construcción de una carretera que conectará El Cairo con el lago Qarun y que, en el futuro, permitirá acceder al gigantesco complejo turístico en el que está prevista la construcción de hoteles con un total de 12.000 habitaciones y otros tantos chalés. Los alrededores del lago Qarun han sido poco explorados y esconden un yacimiento con fósiles de hasta cuarenta millones de años de antigüedad, donde fueron descubiertos los restos del mono más antiguo del mundo así como de elefantes, pájaros e incluso tiburones, delfines y caballitos de mar.
Además, restos que datan del Neolítico demuestran que Al Fayum fue uno de los primeros lugares de Egipto donde se practicaron la agricultura y la pesca. Alrededor de un centenar de especies de pájaros anidan en los humedales del lago, donde no es raro ver flamencos, abubillas, águilas, halcones, cisnes y patos, así como aves migratorias.
Porteous se mostró preocupada por la fragilidad del equilibrio medioambiental de la zona: "El área de la que estamos hablando es tan delicada que si un coche pasa a través de los humedales, los destrozará", aseguró.

Los ecologistas alertan del estado de deterioro del lago, al que desemboca el alcantarillado de las poblaciones vecinas, y denuncian la falta de fondos del Ministerio de Medio Ambiente para la protección de zonas como el bosque petrificado, una gran extensión de desierto salpicada de árboles fosilizados.

"Medio Ambiente destinó sólo 5.000 libras egipcias (unos 600 euros) durante tres años para un área de cien kilómetros cuadrados", denunció Porteous.

La activista explicó que los guardas forestales de la zona tuvieron que recaudar fondos para comprar estacas de madera y cuerdas que permitieron aislar el bosque petrificado. Para evitar la destrucción de este espacio natural, los activistas de CNE y los guardas forestales proponen destinar la zona al turismo ecológico.
La CNE propone "construir edificios destinados a un turismo de gama alta y ecológico" con técnicas tradicionales y empleando a trabajadores de la zona para que las instalaciones reporten beneficios a la región, puntualizó Porteous

Por su lado, el arquitecto Mohamed Abdel Jatib lamentó que "las autoridades tienen en la cabeza (la ciudad turística de) Sharm el Sheij o la costa mediterránea, e intentan copiar y pegar el mismo estilo, independientemente de si se ajusta a la zona o no". "Al Fayum no es un lugar para el turismo de masas", dijo a Efe Abdel Jatib, que ha trabajado durante dos décadas con la administración egipcia para elaborar un proyecto de turismo sostenible en Al Fayum.
En este sentido, Porteous destacó que "la fuerza de Al Fayum reside en un tipo de turismo de gama alta con visitantes que aprecien la naturaleza y las antigüedades, no sólo las pirámides y los cruceros".

Fuente: EFE

lunes, 9 de mayo de 2011

Sudáfrica estudia legalizar el comercio de cuernos de rinoceronte

El Ministerio de Agua y Asuntos Ambientales de Sudáfrica llevará a cabo un estudio sobre la viabilidad de legalizar el comercio de cuernos de rinoceronte. La propuesta, que tiene como fin frenar la caza furtiva de este mamífero, protegido en Sudáfrica, fue anunciada en sede parlamentaria por la ministra de Asuntos Ambientales, Edna Malawe, en respuesta a una pregunta del partido de la oposición, la Alianza Democrática.

 Solo en el primer trimestre de este año, 138 rinocerontes han sido abatidos por cazadores furtivos, que matan estos animales para vender su cuerno en los países orientales, donde se cree que este posee propiedades medicinales. "El ministerio dirigirá, como parte de los acuerdos de la cumbre sobre rinocerontes del año pasado, un estudio sobre la viabilidad de legalizar el comercio de cuernos de rinoceronte en Sudáfrica", dijo Molewa, en palabras recogidas por el diario sudafricano Times.

Molewa añadió que la posibilidad de legalizar el mercado será discutida en la próxima sesión de la Convención sobre Comercio de Especies en Peligro, prevista para agosto de este año.
 
Fuente: ABC

domingo, 1 de mayo de 2011

Turismo sostenible en África

Muchos sueñan con descubrir África, la verdadera África. Y muchos operadores ofrecen safaris, coronar el Kilimanjaro o pernoctar en el desierto del Sáhara. Me apuntaría a todo eso pero ¿por qué no empezar por calmar ese afán de autenticidad buscando alojamiento en hoteles locales?


A voz de pronto parece un lío conseguir información sobre hoteles y casas rurales africanas fuera del circuito de grandes cadenas hoteleras extranjeras que ofrecen las agencias de viajes. Pero imaginad qué gustazo que los dueños de vuestro hotel fueran cameruneses, etíopes o senegaleses cuando vayáis a Camerún, Etiopía o Senegal. África es tan inconmensurable, tan enorme, tantas cosas, que sería una pena quedarse sin conocer lo que es África: su gente.

¿No os gustaría que vuestro dinero se quedara en el destino que habéis escogido porque os alojáis, coméis, vais de excursión y compráis en tiendas regentadas por locales? Imaginad si además vuestra iniciativa contribuye al éxito de muchas mujeres emprendedoras en África.
Con la Guía de Turismo Sostenible y Solidario de la Fundación Banesto podéis organizar esa tipo de viaje con la garantía de que los 293 hoteles en las 83 regiones de los 13 países que arroja su buscador cumplen esos criterios.

Dichos establecimientos han sido evaluados por empleados de la entidad financiera. Fueron voluntariamente durante sus vacaciones para conocer esos países, ponerse en contacto con mujeres emprendedoras con ganas de regentar un hotel pero con muchas dificultades para acceder a crédito. Al concederles microcréditos se ha impulsado no sólo su negocio, sino todo el desarrollo económico de la región.

Oumie Sise, una chica muy dulce de Gambia que se pasó por Fitur explica en este vídeo cómo su empresa, Discovery Tours, genera riqueza a su comunidad con visitas turísticas con un toque personal: “Nosotras intentamos involucrar a otros negocios locales y otras mujeres emprendedoras en las actividades turísticas que ofrecemos, por ejemplo organizamos tours en los que recogemos a una mujer local y la acompañamos al mercado a comprar frutas y verduras, regresamos a su casa para vestirnos con ropa tradicional, todo para tener una auténtica experiencia de la vida cotidiana al estilo de Gambia”, de esta forma los vendedores del mercado y las demás personas con las que interactúan en ese tour también se benefician.


Dos de los voluntarios más veteranos, Ander Pomposo y Javier Leandro, me cuentan que no es tan fácil como parece organizar un viaje usando sólo servicios locales, por ejemplo, “te das cuenta de que si quieres alquilar un coche es casi imposible hacerlo a través de una empresa local y acabas contratando ese servicio a una empresa alemana, por ejemplo”. A los africanos les cuesta mucho acceder a créditos para ser dueños de negocios y no tener que trabajar por cuenta ajena.
Os recomiendo el siguiente vídeo, con los hoteles seleccionados en Camerún, y las rutas sugeridas para empezar a soñar. Si queréis podéis proponer otras rutas y hoteles. Es una guía abierta a enriquecerse con vuestras experiencias.
Los criterios para recomendar hoteles e incluirlos en su guía son:
1 => Que el 50% de empleados sean mujeres, con un mínimo de un 15% en funciones de gestión.
2 => Que al menos el 50% de la propiedad esté en manos locales. Que al menos el 80% del aprovisionamiento sea local (comida, muebles).
3 => Que sean negocios respetuosos con el medio ambiente.
4 =>Que los alojamientos colaboren en otras iniciativas solidarias o de conservación, como por ejemplo el Hotel “École Les petit Louh” en Camerún, un hotel familiar que tiene su propio jardín botánico con flores y plantas autóctonas, y que ha construido una escuela primeria para los alumnos de la ciudad de Foumban.

Texto: Raquel García Pajín

Por si quieres saber más:  Turismo Solidario en Madagascar

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Árbol Babobab de Madagascar (Foto de Viaje a Africa)

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