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domingo, 14 de septiembre de 2014

Tanzania: tierra de safaris

Tanzania se ha convertido a lo largo de los últimos años en uno de los países por excelencia de los safaris africanos. Miles de viajeros llegan a estas tierras africanas con la intención de captar la imagen más insólita o de disfrutar de la fauna y la flora en plena naturaleza.


Las llanuras del Parque Nacional del Serengueti, las llanuras sin fin, como se deriva del nombre siring en lengua masai, componen el parque más extenso de toda Tanzania, que lo ha convertido en el más famoso entre los viajeros. Los turistas que llegan a este parque tienen la posibilidad de combinar la naturaleza exótica y virgen así como contemplar la fauna a lo largo de sus migraciones, especialmente las que cada año hacen miles de ñues, acompañados de cebras y gacelas.

Con una extensión de 13.000 kilómetros cuadrados, el Serengueti acoge desde hace años a los cinco grandes animales africanos el león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo. El parque también es hogar de hienas, guepardos, cebras, aves rapaces y muchas otras especies.

Situado al norte del país, este parque se ha convertido en la joya de la naturaleza de Tanzania, con el cráter del Ngorongoro que con 8.288 kilómetros cuadrados de extensión es una zona protegida ubicada a 180 km al oeste de la ciudad de Arusha. Esta área  fue declarada zona de conservación en el año 1959 cuando se separó del Parque Nacional de Serengueti y se convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1979. Con una profundidad de 600 metros, los distintos alojamientos se sitúan al borde del cráter


Tanzania se ha convertido a lo largo de los últimos años en una de las cunas de los safaris en el continente africano. Otro de los atractivos que el país ofrece al turista es el Parque Nacional del Lago Manyara, un espacio protegido en la región de Arusha. Se trata de una extensión de 330 km² de tierras áridas, bosques y un  lago de aguas alcalinas, que cubre hasta unos 240 km² durante la estación húmeda, y que casi llega a desaparecer en la época seca.

Lago Manyara es el único parque del norte dónde están permitidas salidas nocturnas en vehículos para poder contemplar el paisaje de noche. El visitante también puede acceder a esta zona en avioneta ya que a escasos metros de la entrada del parque se ubica una pista de aterrizaje. Las opciones de alojamiento permiten al visitante disfrutar de una estancia con todo tipo de comodidades al mismo tiempo que disfruta de los paisajes, la fauna y la flora de este entorno excepcional.


Otro de los destinos preferidos en los safaris de Tanzania es el Parque Nacional de Tarangire, el sexto parque más grande del país y conocido como el “jardín de los baobabs”, y la gran migración de animales procedentes del norte durante todo el año. Este parque se encuentra al sur de las grandes llanuras de sabana de las tierras Maasai y es uno de los espacios más sorprendentes para el turista.

viernes, 27 de junio de 2014

Boavista la isla de las dunas


Con una superficie de 620 Kilómetros cuadrados, la Isla de Boa Vista es la tercera en superficie más grande en el archipiélago de Cabo Verde, es una isla desértica pero tiene un encanto que hace la estancia en ella inolvidable, tanto para aventureros como para los enamorados de la tranquilidad y del mar. Sal rei es su capital y en ella se encuentra el punto comercial y administrativo de Boavista. El aeropuerto se encuentra en Rabil y desde el mismo es posible ir en vuelo directo hasta Praia (Isla de Santiago).



Boavista es la tercera isla más grande del archipiélago Caboverdiano y pertenece a las islas de Barlovento, es famosa por sus Dunas de arena blanca y cuenta con impresionantes playas (la mayoría vírgenes) de agua cristalina y color turquesa, como es el caso de Praia de Santa Mónica o Praia Chave donde de igual manera nos impresionará las ruinas de una antigua fábrica.

Esta isla fue la primera del archipiélado caboverdiano en ser avistada. Fue en mayo de 1460 cuando António da Noli y Diogo Gomes, al serviço del rey de Portugal D. Afonso V, llegaron a las costas de Boavista que muy pronto comenzó a recibir a sus primeros pobladores. La isla contó con una población reducida que no superaba los 3.000 habitantes hasta mediados del siglo XX. 

Según los historiadores estuvo a punto de convertirse en la sede del gobierno colonial de Cabo Verde, pero una epidemia de fiebre amarilla, llegada con los miembros de la tripulación de un barco inglés en 1845, provocó que la enfermedad se extendiera entre muchos de los habitantes de Boavista acabando con gran parte de su población y dañando las infraestructuras económicas de la isla. Tras la epidemia la población de la isla apenas contaba con medios para sobrevivir.



Con cerca de 5.000 habitantes, Boavista cuenta con todas las cualidades para practicar deportes acuáticos como el windsurf o el buceo así como con una inmensa diversidad de paisajes que atraen a numerosos visitantes. El punto más elevado de la isla es el Monte Estancia, situado a 387 metros.



El viento africano, el sol tropica, el suelo volcánico... dan a esta isla unas peculiaridades excitantes para los amantes de las excursiones, dias de relax y noches divertidas. Destaca la gastronomía local rica en pescados y verduras que el turista puede degustar escuchando algunos de los ritmos de música caboverdiana. 

También otros lugares interesantes son Curral Velho, Monte Negro, Cabeça dos Tarafes, Baia das Gatas, Es sin duda alguna obligada visita la zona Nororiental de la isla por su belleza y por albergar algunos naufragios como el del Cabo Santa María (barco español). 



sábado, 28 de diciembre de 2013

Gambia, atractivo rutístico en África del Oeste

Gambia se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos turísticos más novedosos del continente africano. Su cercanía geográfica con Europa, su reducida extensión y su atractiva costa son tres de las claves que han convertido a este país en una de las elecciones preferidas de los viajeros que buscan un lugar exótico y un clima excepcional.


La región de Tendaba es uno de los lugares de partida de muchas de las rutas programadas para recorrer las distintas zonas del país. Esta zona se caracteriza por su ancho río, manglares y sabanas por eso es de gran interés para los amantes de las aves y la fauna silvestre. A pocos kilómetros de la costa se encuentra también Kololi, un complejo de vacaciones muy concurrido por los turistas entre los meses de octubre y abril. Kololi ha ido creciendo y ampliándose en los últimos años con distintos alojamientos hoteleros que han contribuído además a mejorar las infraestructuras de la zona.

Para los viajeros que buscan más animación en la costa en la zona conocida como Senegambia, encontrarán
bares y locales de música donde disfrutar además del paisaje del océano Atlántico, o incluso disfrutar de las actuaciones de grupos de danza y música que recorren las playas, mientras pueden degustar pescados y frutas tropicales. Las extensas playas plagadas de cocoteros invitan al visitante a disfrutar de la costa tanto de día como de noche.

Otro de los atractivos de Gambia es el Parque Nacional de Kiang West, fundado en 1987 y situado en la zona sur del país. Salpicado de manglares, bosques y sabanas, esta área natural cuenta además con una variada fauna compuesta de cocodrilos, monos, jabalís, buitres, aves rapaces...Para llegar hasta el parque es necesario desplazarse en un vehículo 4x4 y los visitantes tienen la posibilidad de alojarse en el propio parque.

El viajero que llega a Gambia puede combinar el relax de sus playas y zonas naturales con otras visitas de interés cultural e histórico como a la localidad de Janjanbureh, fundada en 1832, en la isla de Janjanbureh en el río Gambia en el este del país, y conocida anteriormente como Georgetown.



Frente a Janjanbureh se encuentran los círculos de piedra Wassu, declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad desde el año 2000. Estas representaciones megalíticas, levantadas con fines funerarios, se extienden  a lo largo de 15.000 kilómetros cuadrados entre los ríos Saloum y Gambia. Cada una de las piedras que forma cada circulo son de la misma altura y tamaño siendo las más grandes de unas 10 toneladas de peso.

No podemos dejar Gambia sin desplazarnos hasta la localidad de Basse Santa Su, parada de muchos de los cruceros fluviales y que se caracteriza por su animación y su extenso mercado de puestos callejeros, el comercio, la compra-venta. Con cerca de 19.000 habitantes esta localidad alberga también una de las bodegas más antiguas del país construidas durante la etapa colonial del país, y que actualmente se ha convertido en un museo con librería y restaurante. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Naturaleza y Mitología: Las Cuevas de Hércules en Tánger

Un lugar lleno de encantos, en el que se mezclan las culturas europea y marroquí, y donde cada etapa de la historia ha dejado su huella imborrable. Tánger ha atravesado intensos episodios históricos, fue territorio del protectorado español entre 1913 y 1956, ciudad internacional, territorio español durante el ´regimen franquista aprovechando la derrota de Francia en la II Guerra Mundial hasta que en 1956 Marruecos consiguió la independencia de Francia.


Tánger capital de la región, es el segundo centro industrial de Marruecos después de Casablanca, y uno de los lugares más atractivos para los turistas que llegan al norte de África procedentes de toda Europa pero principalmente de España y Francia. Conocida también como "la ciudad blanca" ubicada entre el Atlántico y el Mediterráneo, ofrece al visitante lugares imprescindibles como la medina, la plaza del Zoco Chico, el antiguo palacio de Mendoub, el museo de la antigua Legación Americana o el parque de Mendoubia, recorrer sus callejuelas o sentarse en uno de sus famosos cafés.


Ya a las afueras a unos 17 kilómetros de la ciudad, encontramos otro atractivo en dirección al Cabo Espartel las conocidas como "Cuevas de Hércules". Estas excavaciones invadidas por el agua durante la pleamar, presentan la forma de un mapa de África vuelto del revés. Con sus impresionantes colores entre el mar y el cilo, y las fuertes corrientes del océano Atlántico, estas cuevas se han convertido en uno de los primeros destinos turísticos de Tánger, no sólo por su valor arqueológico sino también por las historias mitológicas que las rodean. Cuenta la leyenda que fue en ese lugar donde Hércules se retiró a descansar tras haber abierto el estrecho de Gibraltar y realizar sus doceaba labores, el robo de las manzanas de oro que se custodiaban en el jardín de las Hespérides y que consiguió llevar a cabo burlando el engaño que le tendió Atlas.
Con sus impresionantes colores entre el mar y el cilo, y las fuertes corrientes del océano Atlántico, estas cuevas se han convertido en uno de los primeros destinos turísticos de Tánger, no sólo por su valor arqueológico sino también por las historias mitológicas que las rodean. El lugar fue refugio humano durante el Neolítico, hace 9.000 años, y quizá por eso se cuenta que en parte son fruto de la acción del hombre, conectándose con otras cuevas de la Península Ibérica, las Cuevas de San Michael en Gibraltar, pero ésto último solo es pura leyenda.

Este paraje natural de obligada visita turística cuenta justo antes de la entrada con y un  aparcamiento al aire libre, también tienen dromedarios y burros para sacarse alguna foto, y donde el turista puede encontrar numerosos vendedores ambulantes de todo tipo de souvenirs, o restaurantes y hoteles. El turista paga una entrada simbolica a la gruta e incluso puede contratar una visita guiada.

domingo, 9 de junio de 2013

El Museo de El Cairo, visita obligada para los amantes del antiguo Egipto

Egipto sigue siendo uno de los países más atractivos del continente africano para los amantes del arte antiguo y la arqueología. Los cientos de restos arqueológicos y hallazgos continuos que cada vez suman más la enorme riqueza histórica del país, han servido desde hace decenas de años como motivo principal para que miles de turistas viajen cada año a este país africano.


El museo de arte faraónico de El Cairo ha sido sin duda uno de los lugares obligados para cualquier turista que haya pisado por primera vez el país. Inaugurado en el año 1.902 este museo obra del arquitecto francés Marcel Dourgrion , está situado en el centro de la ciudad, en la Plaza El Tahrir, y cuenta con dos plantas que pueden ser visitadas donde se exponen unas 130.000 piezas pertenecientes a las distintas épocas del Antiguo Egipto. Este museo ha sido considerado como el más importante del mundo en arte egipcio.

A partir del año 1922 el museo de El Cairo experimenta un impulso importante gracias a los descubrimientos de los arqueologos ingleses Howard Carter y Lord Carnarvon que hallaron la tumba del faraón Tutankamón, en la cual fue encontrada un gran tesoro, compuesto por más de 3.500 piezas. Los trabajos para extraer todas las piezas del gran tesoro se prolongaron durante 10 años. 

El Rey Tutankhamón, conocido como el ¨Faraón Niño¨, gobernó en Egipto durante la dinastía XVII (1354-1346 a.n.e.),y murió a los 18 años de edad. Su tumba situada en el Valle de los Reyes, al oeste del Nilo en la localidad de Luxor, es considerada uno de los grandes descubrimientos arqueológicos del país.
Las piezas halladas en la tumba se trasladaron al Museo de El Cairo y ocupan dos de las cuatro salas situadas en la planta superior del edificio. Esta valiosa colección de Tutankhamón se ha convertido desde entonces en el principal atractivo del museo que recibe a cerca de 2 millones de turistas cada año, destacando la máscara funeraria del faraón.


La maldición del faraón

Con el descubrimiento de la tumba del faraón comenzó la famosa maldición que llevaría la tragedia a la expedición inglesa de arqueólogos. Unos días después del hallazgo, Carnarvon, el promotor de la expedición, murió a causa de una neumonía. Tras el fallecimiento del inglés, la expedición vivió numerosos problemas burocráticos con el gobierno egipcio, que finalmente decidió apropiarse de la tumba, mientras que los miembros del equipo arqueológico se sumaron en una depresión y pasaron a formar parte de la leyenda alimentada por noticias publicadas en la prensa local de la época.

En la planta baja del museo se ubican los famosos sarcófagos egipcios y el visitante también puede contemplar una extensa colección de papiros y monedas del antiguo Egipto. Los papiros, tan característicos del país, están escritos en latín, árabe, griego o con geroglíficos, mientras que las monedas representan al importante comercio que durante siglos se estableció entre Egipto y otros países. 


Sin duda el Museo de El Cairo es el más importante actualmente en todo el mundo en arte del antiguo Egipto, a pesar de las interesantes exposiciones de piezas que también pueden encontrarse en los museos de Londres, y Louvre en Paris, o muestras más modestas como la que ha sido adquirida por El Louvre Abu Dhabi Art Gallery,  en Dubai.

Los almacenes del museo guardan hoy en día cientos de objetos procedentes de unas 600 tumbas y que no están expuestas al público, puesto que el edificio carece de espacio físico para ello. La necesidad de contar con un lugar adecuado para exhibir estas piezas es uno de los motivos que ha llevado al gobierno de Egipto comenzar la construcción de un nuevo museo. 

El nuevo edificio se situará a 15 kilómetros de la capital y en las proximidades de las Pirámides de Giza. Con  una extensión de 50 hectáreas y espacio para exponer más de 150.000 piezas, el nuevo museo combinará el atractivo del arte antiguo egipcio con las nuevas y modernas tecnologías museísticas, que permitirán una importante mejora en la conservación de las piezas mientras que los visitantes podrán realizar un recorrido entretenido y educativo a lo largo de 7.000 años de historia. Está previsto que una vez inaugurado el nuevo museo, el antiguo continuará abierto para investigadores y estudiosos. 

martes, 16 de abril de 2013

Ghana a ritmo de tambor y corazón

Cuando le comenté a un conocido que iba a viajar a África, su inmediata reacción fue: “Ah, de donde Mandela es presidente... ¿no?” Enseguida le interpelé que mi destino concreto era Ghana, cuyo presidente era, a la sazón, John Atta Mills. Extrañado por mi matización, me interrogó de nuevo: “¿Entonces en África hay dos presidentes?” Este es un ejemplo real de hasta qué punto llega el desconocimiento de este gran continente, que es percibido por algunos como una nación. Ghana es un bello y exótico país del África Occidental comprendido entre Togo, al E., y Costa de Marfil al O., Burkina Faso al N. y el océano Atlántico al S. y cuya capital es Accra. ¡Y está en los mapas!



Supermercado al aire libre

La primera impresión que me llevé al pisar las calles de Accra fue como encontrarme ante el mayor supermercado del mundo. Todas sus arterias se hallan atestadas de pequeños y humildes tenderetes en los que se vende de todo. Y cuando digo “todo”, quiero decir eso: TODO.  Desde los alimentos más primarios como pan, agua, refrescos, etcétera, hasta ataúdes tallados a mano con inverosímiles iconografías y diseños (en forma de avión o con insignias de un club de fútbol, esto es, según las aficiones favoritas del difunto), pasando por todo tipo de utensilios, zapatillas, camas, juguetes o artesanía.

Ghana es, ante todo, un gran supermercado de vendedores fijos y ambulantes. Estos últimos, que parecen jugarse la vida al mezclarse entre el caótico tráfico acosando sin desaliento a conductores nativos y foráneos, forman parte inseparable del paisaje urbano. A los ghaneses les encanta decir a los extranjeros: ¡Akwaaba! (¡Bienvenidos!) Y muestran su afectuosidad en la forma de saludarse: chocan sus manos unos segundos, pero luego las retienen unidas y quietas bastante tiempo.

    Ghana es como un microcosmos en el que se puede descubrir a la vez todos los aspectos de África

Por su gran extensión, la capital merece la pena recorrerla en bus para apreciarla globalmente. Luego, apearse en el centro urbano hasta Independence Square para explorar a pie su bullicioso ambiente, visitar el mercado artístico del Centro Cultural, y, por qué no, el de compras de Oxford Street. Y si de pasear se trata, los alrededores del Faro James Town son uno de los mejores lugares. Las mujeres extranjeras que van solas son acosadas con frecuencia por hombres nativos que les proponen matrimonio y que acaban –dicen– de enamorarse de ellas (al ghanés le fascina la mujer blanca).

La profesora Helen Beecher lo confirma: “Todos quieren saber por qué estás allí y cómo mantenerse en contacto contigo”. Uno de los trucos femeninos para zafarse de ellos es asegurar con firmeza que estás casada, que tu marido está en el hotel, y para redondear la táctica defensiva muestra alguna foto de un hombre. Si pareces segura de ti misma, se acaba la historia sin mayores problemas.

Castillo de Elmina y la tragedia de la esclavitud

Sin embargo, Ghana es mucho más que un colorista supermercado callejero. Desde que consiguió en 1957 su independencia de Inglaterra, es un país absolutamente amistoso que encanta al viajero por su historia, su cultura, su naturaleza virgen, su folclore, y sus ritos tribales, que combina con unas modernas instalaciones hoteleras y su pasión por el fútbol, en cuyo deporte su selección nacional ha ganado cuatro veces la champions africana.

No en balde, niños y adolescentes se pasan el día correteando por la playa disputándose a gritos amistosos un balón de fútbol. Para quitarse el sudor del juego y el pegajoso calor de Ghana, se sumergen cada dos por tres en el mar.

Los que destacan en balompié emigran a Europa. No hay casi ningún club importante que no haya tenido en sus filas a algún jugador ghanés. Otros adolescentes y adultos prefieren cribar la arena de la playa en busca de oro. Si te interesas por el resultado, afirman que “siempre encuentran algo”. Una visita imperdible –ni el Presidente Obama se la perdió—es al Castillo de Elmina, en Cape Coast (Región Central).

Uno de los lugares más históricos de Ghana, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Esta fortaleza fue construida por los portugueses en 1482 y jugó un papel determinante en el comercio transatlántico de esclavos. Contemplada desde el exterior, nada hace sospechar al visitante que tras esos muros se cometieron las mayores atrocidades en la época de la esclavitud.

Entrar en sus oscuras e inhóspitas mazmorras donde encarcelaban a los esclavos, desnudos, sin apenas recibir alimento, y en las que pisaban sus propios vómitos y excrementos, es una experiencia escalofriante que con solo imaginarla hace avergonzarte de pertenecer a la raza humana.

Los mercaderes europeos (portugueses primero, y después holandeses e ingleses) establecidos en la costa fueron los que obligaron a miles y miles de nativos a trabajar como esclavos en las plantaciones del continente americano y las islas del Caribe. Con el tiempo, toda el África negra llegó a ser un inmenso territorio productor de esclavos.

Reino de Ashanti: regreso al pasado

La región de Ashanti es otra de las excursiones que ofrece mayor interés antropológico. En Kumasi, su capital, no hay que perderse su impresionante mercado. El más grande del continente, después del de Addis-Abeba.

Son miles de puestos que configuran un policromado universo en los que se puede encontrar cualquier cosa inimaginable. Pero lo más atrapante en Kumasi son los Ashanti, uno de los más importantes grupos étnicos, muy orgullosos de su cultura milenaria. Con su peculiar vestimenta, su propio lenguaje, sus tambores, su arte simbólico y sus ricas tradiciones, conforman un rico y pintoresco patrimonio. Un ejemplo son las festivas ceremonias de funerales. La muerte no se vive como un drama sino como una selectiva llamada de los dioses. 

La región de Ashanti, como la de otras etnias, goza de un alto grado de independencia del Gobierno de Ghana. Se puede incluso visitar la residencia de Rey de Ashanti cuando preside la Asamblea Regional, y a la que se permite asistir a un número limitado de extranjeros. Por casualidad pude asistir a una de ellas y tuve que presentar mis respetos al rey.

Ritos como estos trasladan al viajero a épocas remotas solo intuidas a través de la literatura y el cine, pero hoy aún tiene la oportunidad de revivirlos porque, ¿afortunadamente?, el turismo no es masivo en Ghana. A sus habitantes les resulta extraño que un extranjero se interese por su país. Hasta el punto de que es frecuente escuchar de ellos peticiones como “dame tu dirección”, como quien colecciona autógrafos.

Parques Nacionales

Otro de los principales atractivos del país son sus Parques Naturales. El de Kakum está a hora y media de Accra y ofrece al visitante una espectacular panorámica que puede admirarse en parte a través de Canopy. En él habitan especies salvajes como leopardos, monos, jabalíes, etcétera.

No siempre fáciles de sorprender de día, aunque se organizan excursiones nocturnas para asegurarse la observación. Pero en otros Parques, como los de Agumatsa, Digya, o Mole pueden contemplarse de cerca –entre lagos y hermosas cascadas– otras muchas especies como cocodrilos, antílopes, elefantes enanos o búfalos. 

Para no perderse detalle no hay que olvidarse de los prismáticos. Asimismo, en el sector de Kulmasa sorprende comprobar cómo los mitos y las creencias en torno a los cocodrilos perviven en el psiquismo de sus habitantes, quienes coexisten armoniosamente con estos voraces reptiles. Creen aquellos que en “las charcas donde estos habitan protegen las almas de sus deudos”.

En este sentido, la mayoría de ghaneses son cristianos-animistas. Una de las maneras en las que les gusta demostrar su fe es llamando a sus negocios “Modas Jesús te ama”, “Restaurante Confía en el Señor” o “Peluquería La Sangre de Jesús” Amén.

Fuente: Francisco Gavilán - La Gran Época

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