Desde diciembre de 2008 nos han visitado

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Sierra Leona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sierra Leona. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de julio de 2014

Ebola: cuando el miedo y la alarma impiden el control de una epidemia


El virus de Ébola, para el que no hay cura ni vacuna y cuya tasa de mortalidad puede alcanzar el 90%, sigue creciendo en África Occidental. Desde que a principio de año ocurriera el brote en Guinea, el virus se ha extendido a Sierra Leona y Liberia. En total ha afectado a 635 personas, de las cuales 399 han muerto.

Si bien el contagio sólo se produce por contacto directo y estrecho con el paciente, las condiciones sanitarias, culturales y sociales de la región hacen que esta epidemia sea considerada por algunos expertos como excepcional.

Según la Organización Mundial de la Salud, "se trata del brote más grande en términos de casos y muertes, así como de propagación geográfica""Este ya no es un brote específico de un país, sino una crisis subregional que requiere de la acción firme de gobiernos y socios", dijo en un comunicado el doctor Luis Sambo, director de la OMS para África.

Pero, ¿por qué no se ha podido controlar? Los pasos para controlar el Ébola suelen ser claros y específicos. Tras la confirmación del virus, se ponen en marcha campañas de sensibilización, planes de aislamiento, rastreo de nuevos casos y aumento de capacidad de análisis de muestras.


Cómo se controla un virus para el que no hay cura ni vacuna

Sin embargo, cuando las organizaciones de ayuda internacional estaban a punto de declarar la epidemia como controlada, la aparición de nuevos casos en un nuevo país (Liberia) echó por tierra el optimismo.
"Lo que ocurre es que hay muchísimo miedo con la enfermedad", le explica a BBC Mundo Gemma Domínguez, coordinadora de Médicos Sin Fronteras en Guinea. Y esto hace que la población tarde más tiempo en interiorizar los mensajes de las campañas de educación sobre lo que hay que hacer cuando se sospecha de un caso.

"El miedo o el estigma hace que los pacientes se escondan", dice por su parte Olimpia de la Rosa Vázquez, consejera de salud la unidad de emergencia de MSF. Uno de los pocos sobrevivientes a la enfermedad en Guinea confirma lo que las especialistas aseguran. "Estos son tiempos difíciles y la gente nos teme", le dijo hace poco a la BBC este hombre que prefiere no ser identificado.
"La solidaridad africana es bien conocida. Por lo general, cuando alguien muere, la gente te visita", agrega. "Cuando perdimos a uno, luego a otro, tres y cuatro miembros de la familia, nadie nos vino a ver. Nos dimos cuenta que nos tenían a raya por miedo".

Par evitar el estigma, Domínguez explica que la gente se esconde o se va a otras zonas, lo que dificulta los esfuerzos de control.

El miedo y la aparición de casos en nuevas áreas hacen que aumente la alerta por la aparición de una pandemia. "Pero lo que hay que tener en cuenta es que el Ébola no es una enfermedad como la gripe (cuyo contagio por aire es más fácil), por eso no pensamos que haya un riesgo de pandemia", señala De la Rosa. "Se requiere de un contacto evidente con una persona enferma, un contacto físico y estrecho con los fluidos de la persona", agrega. "Esto hace que el número de casos sea limitado".

Sin embargo, la alerta viene acompañada de rumores, que con frecuencia son más fáciles de creer que las campañas de concientización -vitales para controlar la epidemia. "Lo que pasa es que la interpretación de la enfermedad es muy particular, y en estos casos hay partes de la población que no entienden muy bien la razón del brote ni por qué hay tanta mortalidad", comenta Domínguez.

Y esto alimenta los rumores. "Cuando se desinfecta con cloro, hay quienes piensan que se está envenenando la zona", agrega la coordinadora de MSF en Guinea. "O si se mete en una bolsa la persona que ha muerto, y se le desinfecta con cloro, piensan que le estás echando algo que a lo mejor no es bueno". "Hay mucha sensibilización, pero los rumores pueden crecer a una velocidad mucho mayor de lo que se intenta hacer con las campañas".


Movilización

La alerta, el miedo y el estigma hace que aumente la movilización entre fronteras en una región donde ya de por sí el tránsito de personas de un país a otro es constante. "La propagación del brote de Ébola se debe a la movilidad de la población que asiste a funerales sin el control adecuado de la infección", explica por su parte en un comunicado Marie-Christine Ferir, gerente de emergencias de MSF.

Esto se debe a que el virus ha afectado principalmente a los miembros de una misma etnia Kissy y muchos son familia. "Si una persona de Liberia cruza la frontera para hacer una visita familiar y ahí hay alguien enfermo de Ébola, cuando regrese a su casa, se estará llevando el virus", aclara Domínguez. Este movimiento de personas afectadas dificulta el control de la epidemia, pues requiere de una coordinación a nivel regional.

"El Ébola se ha convertido en un problema regional, por lo que es necesario que las autoridades nacionales y las organizaciones de ayuda internacionales aumenten su respuesta para aumentar la concientización en las comunidades y movilizar a más especialistas médicos a la zona", advierte Ferir. La OMS comparte las preocupaciones de MSF. "Estamos gravemente preocupados por la transmisión entre fronteras, así como por el posible aumento de la propagación internacional", comenta Sambo. Sambo señala que la única forma de que se controle del todo el brote es con un aumento de los esfuerzos de respuesta a todo nivel.

Para que la epidemia de Ébola se declare como controlada, deben pasar 21 días desde el último caso, que el tiempo máximo para que aparezcan los síntomas de la enfermedad en una persona. Pero para declarar el fin de la epidemia, se debe doblar ese tiempo de espera.

Fuente: BBC

sábado, 9 de enero de 2010

¿Enfermedades psíquicas? no, son esríritus malignos

"Desaté en la selva a una persona que llevaba siete años encadenada a un árbol: no sabía donde se encontraba y apenas podía caminar. Tenía esquizofrenia", explica el presidente de la Fundación NEPP, el psiquiatra Dr. Jordi Domingo.

Si casi todo está mal atendido en África, la psiquiatría ni siquiera lo está. Por ello, las personas con enfermedades psíquicas –las más habituales son psicosis, epilepsia y trastornos de conducta– son vistas como humanos poseídos por el mal. "Los chamanes dicen que tienen espíritus malignos. Por eso los matan o los abandonan atados durante años", expone Domingo.
Para luchar y poder mejorar la situación de los enfermos psíquicos en África, la Fundación NEPP lleva seis años trabajando con el objetivo de instaurar un modelo de salud mental que asista y eduque a la población local. Crea infraestructuras, como centros psíquicos o orfanatos, forma a profesionales sanitarios especializados, realiza cursos, asiste a la población y construye pozos de agua.

Su ayuda no se centra sólo en enfermos mentales, también ayudan a enfermos físicos y a mejorar la vida de la población en general. Actualmente, la entidad desarrolla diversos proyectos en los países de Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau y Mozambique. El próximo año empezarán la construcción de un psiquiátrico en el Sahara Occidental y emprenderán un proyecto para ayudar a niñas violadas en Sierra Leona.



Una fundación diferente

La ayuda llega a los africanos, si llega, a cuenta gotas. Muchas veces por culpa de la corrupción que mancha a organizaciones del llamado primer mundo. "He visto muchos proyectos para África elaborados y pagados en el papel, que luego no están hechos", sentencia Domingo.
La corrupción es lo que llevó a Domingo a organizar su propio equipo de trabajo. "Formábamos parte de otra fundación y empecé a ver que alguien se metía el dinero en el bolsillo". Una práctica común para Domingo en muchas ONGS.
En su organización, según cuenta, el dinero que llega va exclusivamente a los proyectos: "No se paga ningún viaje ni dieta a nadie". Pero, ¿cómo puede la gente saber cuándo una ONG es corrupta o no? "No se puede saber", declara.
Lo que sí pueden conocer es la filosofía de la entidad. "Desde NEPP pretendemos montar un movimiento revolucionario pacifista y cultural en la juventud, basado en los valores humanos para poder llegar a salvar a la sociedad en la que vivimos", sentencia Domingo, quien para empezar a cambiarnos propone la lectura de 'El viaje de Tánatos', una guía para acompañar y comprender en la muerte y en el duelo.

Caravana a Mozambique

En la misma linea, la fundación tiene en mente realizar con una caravana una ruta de Mozambique a Barcelona para difundir y concienciar sobre los valores humanos que pueden variar el actual sistema.
Un viaje que seguirá adelante como todos los proyectos, a pesar de los últimos secuestros en suelo africano. "A veces, en alguno de los viajes, he pasado miedo, pero no por ello traicionaré a mis conceptos", dice Domingo. Un ideal, el suyo, que puede con todo y con el que pretende mejorar el mundo.

Fuente: El Mundo
Texto: Cristina Fernández Sánchez

lunes, 21 de diciembre de 2009

La infancia muere en la guerra

Según un informe de UNICEF, se estima que existen 300.000 menores de 18 años involucrados en más de 30 conflictos armados en todo el mundo. Estos niños y niñas no solamente actúan como combatientes, sino que también son usados como mensajeros, cocineros y esclavos sexuales. Es por ello, que a partir del Protocolo Opcional a la Convención sobre los Derechos del Niño, se ha matizado el término "niños soldados" por el de "niños involucrados en los conflictos armados".

Algunos son reclutados por la fuerza, separados de sus familias y llevados a vivir en zonas de combate, y otros se incorporan "voluntariamente" a causa de la pobreza extrema, ya que se les promete la provisión de comida y algunas comodidades de vida mínimas.





Al puntualizar quiénes son los que utilizan en mayor medida a los niños, la Coalición mundial contra la utilización de niños soldados estima que en su más alto porcentaje son los grupos armados no estatales en países como Chad, BurundiGuinea, Congo, Afganistán, Irak, Irán, Somalia, Myanmar, Sudan, Yemen, Sierra Leona, Liberia, Costa de Marfil, Sri Lanka y Filipinas. En Colombia se estima que existen 11.000 niños involucrados, que forman parte mayoritariamente de las FARC y el ELN.

Desde las organizaciones internacionales se han reforzado los mecanismos normativos, mediante la búsqueda de adhesiones a los tratados que protegen a los niños del reclutamiento y uso como soldados. Paralelamente, existen programas de desarme y desmovilización. Sin embargo estas medidas no han sido exitosas ya que no hay esfuerzos internacionales formales para detener este fenómeno y aún la reinserción postconflicto de estos niños en la sociedad es una tarea muy compleja.

Entrenados en hábitos violentos y tácticas de guerra de guerrillas, estos menores no solamente son víctimas del conflicto, sino que a la vez se vuelven victimarios de sus compatriotas y hasta de sus familiares. Se vuelven así protagonistas de lo que a su edad solamente es concebible en un tablero de juego, enterrando para siempre su infancia.

Fuente: Clarin

viernes, 11 de septiembre de 2009

Más de 100 países siguen practicando la tortura


Amnistía Internacional ha constatado que, durante el año 2008 y los primeros meses de 2009, en 107 países de los 157 que analiza la organización, se practicaron torturas y malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad, la policía y otras autoridades del Estado.

Esto significa que, pese a la prohibición universal de la tortura, en más del 50% de los países del mundo siguen aplicando estas prácticas. Una cifra que se sitúa en el 79% referida a los países que integran el G-20.

"Con demasiada frecuencia, las víctimas siguen indefensas bajo sistemas justiciales que no exige rendición de cuentas a los responsables, no cuentan con acceso inmediato a representación letrada y temen represalias si denuncian", afirma el director de Amnistía Internacional España, Esteban Beltrán. El resultado, añade, es que en muchos lugares "se ha perpetuado una cultura de impunidad".

En países de África como Camerún, Chad, la República Centroafricana, Sudán o Sierra Leona hubo una amplia variedad de violaciones de derechos humanos. Brutalidad policial, uso excesivo de la fuerza y numerosas detenciones arbitrarias y prolongadas sin cargos, entre otras. Muchas personas fueron torturadas y, según Amnistía, existen datos de ejecuciones extrajudiciales.

La inseguridad pública, como excusa

En América, la organización denuncia que algunos gobiernos intentaron justificar las acusaciones de torturas y homicidios ilegítimos, amparándose en el actual clima de inseguridad pública. Para AI es preocupante la falta de investigaciones independientes. Destaca también el trato dado a los más de 200 presoso que aún quedan en el penal de Guantánamo. De entre todos los países, la ONG destaca México, donde asesinatos, torturas, uso excesivo de la fuerza y detenciones arbitrarias por parte de la policía fueron generalizados.

En el continente asiático, el informe de Amnistía resalta las torturas aplicadas por China a los tibetanos detenidos tras los disturbios registrados en esta región en 2008, que algunos casos acabaron con sus vidas.


El Comité contra la Tortura criticó también la práctica policial de efectuar registros corporales. Sólo entre julio y septiembre den 2008 la policía realizó más de 1.600, en los que se obligó a los detenidos a desnudarse.

En Europa, AU pide a España que ponga fin al régimen de incomunicación de hasta 13 días sin acceso a abogado, a la familia, o a un médico, régimen bajo el cual fue presuntamente torturado Mohammed Fahsi, detenido en Barcelona en 2006. La organización pide que se investiguen estas denuncias.

El informe critica que otros Estados como Italia, Dinamarca, Alemania y Reino Unido se conformaron con recibir 'garantías diplomáticas' de terceros países, para justificar la expulsión de presuntos terroristas a países donde corrían peligro real de tortura y otros malos tratos.

En el caso de Francia, asegura haber constatado malos tratos de funcionarios. La mayoría de las denuncias afectaban a ciudadanos franceses de minorías étnicas o a ciudadanos extranjeros. Pero la discrepancia entre el número de denuncias presentadas y el de sanciones disciplinarias impuestas dejan duda sobre la minuciosidad e imparcialidad de las investigaciones.

Según el documento, en Oriente Medio y Norte de África, la tortura fue el modo más habitual de obtener confesiones. En Israel y los Territorios Ocupados aumentaron los informes de maltrato contra el Servicio General de Seguridad, especialmente en los interrogatorios de palestinos sospechosos de terrorismo. Atar a los detenidos en dolorosas posturas, impedirles dormir y amenazarlos con causar daño a sus familias, fueron algunos de los métodos utilizados.

Ante esta situación Amnistía pide a los Gobiernos medidas efectivas contra la impunidad de los responsables de la tortura y los malos tratos.

Fuente: El Mundo

Si quieres saber más:

"Órganos de vigilancia de tratados de las Naciones Unidas"

domingo, 14 de junio de 2009

86 países aún tienen niños soldado

Al menos 86 países aún reclutan a niños y niñas para sus ejércitos y para grupos paramilitares, pese a que algunos de esos Estados han firmado la Convención sobre los Derechos del Niño, según denuncia la Coalición para Acabar con la Utilización de Niños y Niñas soldados y que ha difundido Amnistía Internacional.
"Los niños soldados son ideales porque no se quejan, no esperan que les paguen y si les dicen que maten, matan". De esta forma resumía un alto mando del Ejército Nacional de Chad las ventajas de reclutar, incluso por la fuerza, a menores de 18 años, a muchos de los cuales también se les usa como espías o para que participen de forma activa en hostilidades.

Según un informe difundido por Amnistía Internacional, el número de Estados que han ratificado la Convención de los Derechos del Niño ha ascendido desde 2004 de 77 a los 120 de la actualidad, pero eso no significa que la protección a la infancia sea efectiva. La Coalición para acabar con la Utilización de Niños y Niñas Soldados recoge datos de países del primer mundo en el que esa práctica parecería inimaginable pero es real.

Es el caso del Reino Unido, que envió a menores de 18 años a Irak pese al riesgo de sufrir las consecuencias bélicas del derrocamiento de Sadam Hussein. Es también el caso de Alemania, "cuya utilización de menores soldados es evidente", y de Australia, Austria, Canadá, Estados Unidos, Irlanda, Luxemburgo y Países Bajos. Sin embargo, la explotación militar de niños y ni las es especialmente grave en algunos países africanos y asiáticos, y eso pese a que desde finales de 2004, con el fin de algunos conflictos tribales en países subsaharianos, "decenas de miles de niños y niñas han sido liberados de ejércitos y grupos armados".

Las primeras medidas adoptadas para evitar ese salvaje maltrato a la infancia han llegado de la ONU y de la Corte Penal Internacional, que en 2007 presentó cargos por crímenes de guerra relacionados con el reclutamiento, el alistamiento y la participación activa de menores de 15 años en hostilidades contra miembros de grupos armados de la república democrática del Congo y de Uganda. Ese año, el Tribunal Especial para Sierra Leona declaró a cuatro personas culpables de cargos que incluían el reclutamiento y la utilización de menores durante la guerra civil que asoló ese país de la costa occidental africana.


El ´halal de sangre´

El informe de la Coalición recoge una entrevista con un líder religioso de Pattani, al sur de Tailandia, en la que explica que "cuando los grupos armados reclutan niños y jóvenes les hacen prestar juramento. Una vez que lo han hecho ya no se pueden echar atrás porque, si no, otros miembros los matarán. Es lo que llaman ´halal de sangre´ (homicidio sin culpa) porque castiga un acto de traición a la religión por un munafi". Es cierto que se ha reducido el reclutamiento de menores en lo que va de siglo, pero también lo es que algunos Estados como Myanmar, Chad, Israel, Uganda, Yemen, Sudán, República Democrática del Congo, Somalia o Yemen, no solo los reclutan o usan como espías y mensajeros de guerra, sino que insisten en exponerlos a los peligros psicológicos y físicos del combate.

En el caso de las niñas, formar parte de un ejército incluye la esclavitud sexual, las violaciones y otras formas de violencia sexual. Rescatar a un menor de la actividad militar o paramilitar en la que ha sido adiestrado no es fácil. Para ello se creó un programa de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) que ha logrado devolver a la vida civil desde 2004, aunque con importantes traumas psicológicos, a más de 500.000 menores, la mayoría varones.

Por contra, muchas niñas quedan excluidas de ese proceso de reintegración, tanto que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hizo una seria advertencia al respecto en su resolución 1460. En Liberia, cerca de 3.000 niñas fueron desmovilizadas, pero nada menos que 8.000 quedaron excluidas de ese proceso. En la República Democrática del Congo también se logró desmovilizar a otras 3.000 niñas, pero esa cifra se cree que es solo el 15 por ciento de las que participaron en la guerra civil de ese país. El informe concluye que la vigilancia y presión internacional debe ser más contundente y también que el camino por recorrer es aún muy largo.

Texto: Belén Molina

Si quieres saber más:

sábado, 6 de junio de 2009

Tráfico de Drogas: nuevo azote para África


El continente más pobre del mundo se convierte en la mejor plataforma de los cárteles latinoamericanos para introducir drogas en Europa. Con una población en la miseria y policías mal capacitadas y armadas, África opone escasa resistencia a las bandas del narcotráfico. “Los cárteles de la droga no sólo compran propiedades inmobiliarias, bancos y empresas, también compran elecciones, candidatos y partidos”, asegura Antonio María Costa, director ejecutivo de la UNODC

Yadira Cruz Valera / Prensa Latina

Como si no bastara el hambre, las muertes, las guerras y las epidemias, un nuevo mal azota el continente africano, el tráfico de drogas. Al menos 50 toneladas de cocaína provenientes de los países de América Latina transitan por África Occidental cada año con destino a Europa, según datos recientes de la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).

El aumento de la incautación de cargamentos demuestra que la vía africana empieza a reemplazar a las tradicionales, de Colombia a Galicia, y la llamada ruta de los veleros, por Azores, Madeira y Canarias, indica la fuente.

Analistas de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes consideran que el fenómeno comenzó a finales de la década de 1990 cuando el estricto control y la vigilancia en las costas europeas limitaron la entrada de estupefacientes.

Para los poderosos cárteles latinoamericanos era necesario buscar una nueva vía que les permitiera mantener su diabólico y lucrativo negocio. Fue entonces cuando volvieron su mirada hacia África Occidental.

Una región sumida en la pobreza, marcada por diferendos políticos y luchas intestinas, con extensas costas mal vigiladas, fue el contexto propicio para el tráfico.

Nigeria, Ghana, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Senegal, Mali y Mauritania se convirtieron en el camino para el trasiego de la mercancía, según las fuentes.

Tan sólo la confiscación de cocaína en la zona se ha multiplicado por seis en los últimos años, según la International Criminal Police Organization.

Según reportes del ente policial, al menos dos tercios de la cocaína que llega a Europa ingresan por esa ruta.

Miguel Muñoz, asesor de la UNODC, consideró que el territorio posee varias ventajas para el crimen organizado: “El tomar por sorpresa a las policías locales, carentes de una formación completa para hacer investigaciones y de medios, tanto técnicos como humanos”, aseguró.

Se suma, además, la falta de recursos y el hecho de que algunos de esos Estados están saliendo de guerras civiles, unido al tema de la corrupción, agregó.

La mayor parte de la droga ingresa a través de las llamadas mulas, personas que transportan los narcóticos, muchas veces, en su sistema digestivo e, incluso, implantada mediante cirugías en determinados órganos.

Los vuelos comerciales o correos aéreos que parten de Guinea, Mali, Nigeria y Senegal con destino a Francia, España y el Reino Unido, es otra de las formas en que se trasladan los cargamentos, según fuentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La droga es transportada en aviones y embarcaciones de pequeño porte, donde se cargan de 500 a 1 mil kilos, sin ser detectados por los agentes de ninguno de los países afectados, aseguró el experto.

Cuando utilizan la vía marítima, las lanchas rápidas o aeronaves bombardean los paquetes que son recogidos en alta mar a 200 o 400 millas de las costas, explicó el especialista.

La cantidad de sustancias sicotrópicas incautadas se duplica cada año, de acuerdo con las estadísticas de la UNODC.

Analistas miran con inquietud el futuro de la región tras conocerse el auge de este negocio cuyas ganancias millonarias permiten corromper, incluso, a gobiernos “Los cárteles de la droga no sólo compran propiedades inmobiliarias, bancos y empresas, también compran elecciones, candidatos y partidos”, asegura Antonio María Costa, director ejecutivo de la UNODC.

El tráfico de droga produce millonarias ganancias como para corromper economías débiles, inyectando importantes sumas de dinero capaces de afectar a la moneda local, explicó.

Con su dinero pueden sobornar a jueces y fiscales, que dictan sentencias cuestionables en muchos casos de tráfico de drogas.

También esos recursos permiten reclutar funcionarios del sector financiero y ponerlos a lavar activos sucios, recordó.

Asimismo, posibilita contratar todo tipo de mano de obra para actividades ilícitas, añadió.

Para Francisco Thoumi, director del Centro de Estudios y Observatorio de Drogas y Delito en Colombia, la lucha contra los narcotraficantes se hace cada día más difícil.

“Hoy se está luchando contra señores de la guerra y esta gente tiene vínculos mucho más fuertes con las mafias internacionales”, expresó.

Sin embargo, y pese a las alertas de la ONU sobre este creciente fenómeno, las fuerzas de seguridad y los gobiernos de los países involucrados son incapaces de llegar a un acuerdo para combatir ese flagelo, aseguró Muñoz.

Para el asesor de la oficina de Naciones Unidas contra la droga, la solución parte, en primer lugar, de la necesidad de unirse y realizar operaciones conjuntas que permitan enfrentar el problema.

Aunque hoy el 99 por ciento de la cocaína que entra a África se comercializa en Europa, se corre el riesgo de que a largo plazo este continente se convierta en un importante consumidor, refiere Muñoz.

Ésa es sólo una de las consecuencias del problema, pero también podría hacer estragos en la estabilidad política y económica de todas las naciones africanas involucradas en el trasiego, apuntó

martes, 10 de febrero de 2009

La carga de Momoh


No todo son malas noticias, conflictos, hambruna, enfermedades, guerras, dictaduras...


A veces en el continente negro también encontramos historias felices, finales que llenan de alegría y una de esas historias es la de Mariatu y su hijo Momoh en Sierra Leona que acabó muy bien gracias a la ONG Naves de Esperanza.
El día que nació su hijo Momoh, Mariatu notó un pequeño bulto del tamaño de un botón en la espalda del bebé. Al día siguiente era del tamaño de la yema de su dedo y a medida que el bebé creía también lo hacía el bulto hasta que Momoh no podía ni incorporarse.

El hospital de la zona no podía ayudar al bebé así que Mariatu se dirigió a Freetown donde le dijeron que en seis meses regresaría una Nave de Esperanza para realizar cirugías gratuitas. Mariatu regresó a casa a esperar.


Mariatu vendió la bañera de Momoh para poder pagar el viaje de vuelta a Freetown. Después de esperar en una larga cola le dieron muy buenas noticias: su hijo iba a ser operado. La intervención para extirpar el tumor del tamaño de la cabeza del niño duró una hora y media. Esta enfermedad conocida como Neuro Fibroma es común" comentó el Doctor Tertius Venter, el cirujano que internivo al pequeño.


Antes de la operación Momoh pesaba 7,5 kilos, después de la intervención el bebé pesaba 5 kilos y estaba desnutrido. El tumor había crecido sobre un nervo en la espalda de Momoh y pesaba 2,5 kilos, es decir un tercio del peso total del niño.

Mariatu explicó que después de que le dieran el alta en el hospital a borde de la nave lo llevaría a su pueblo, quería que todos aquellos que tenían miedo de su hijo lo vieran tras la intervención.


"Ha sido como cuando llevas una carga pesada y de repente alguien te la quita. Yo no pensaba trabajar hasta el niño, que nunca había gateado por el peso que cargaba en su espalda, pudiera caminar", dijo la madre de Momoh.
* Foto del Buque Esperanza de África (Naves de Esperanza)

jueves, 29 de enero de 2009

Una plaga de orugas ataca Liberia y amenaza con extenderse a los países vecinos


Prensa Latina

Naciones Unidas, 22 ene (PL) Una plaga de orugas considerada por expertos de la ONU como la peor en 30 años ataca hoy a Liberia y amenaza la ya precaria situación alimentaria en esa nación africana y en sus vecinos.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el panorama en ese país es de emergencia nacional y el problema podría afectar a Guinea, Sierra Leona y Costa de Marfil.

Winfred Hammond, representante de la FAO en Liberia, anunció la creación de un grupo especializado con expertos de Ghana y Sierra Leona para valorar la situación y diseñar medidas que controlen la plaga a mediano y largo plazos.

Las autoridades de Liberia, por su parte, establecieron tres comités para idear, movilizar recursos y compilar información.

Decenas de millones de orugas, de dos a tres centímetros de largo, avanzan devorando plantas y cosechas, y incluso en ocasiones hogares y edificios.

Los reportes divulgados por la FAO precisan que 46 aldeas en los condados de Bong, Lofa y Gbarpolu en el norte liberiano han sido afectadas.

En Bong, que se identifica como la localidad más atacada por esta plaga, se asegura que unas 200 mil personas, dos tercios de su población, son víctimas de esta situación.

Por el momento, el organismo especializado de la FAO recomendó no utilizar fumigación aérea, que podría contaminar los ya escasos suministros de agua, y usar pesticidas menos riesgosos como los biológicos.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Protestas por el encarecimiento de los alimentos

Violencias impulsadas por la carestía de la vida provocaron en Camerún decenas de muertos y cientos de detenidos. Desde principios de año hubo también disturbios en protesta por los precios de los alimentos en Mozambique, Mauritania y Senegal entre otros países. Más recientemente conmovieron a tres ciudades de Burkina Faso, y en ciertos países (como Guinea, donde en el último año y medio hubo cinco violentas protestas por la carestía de la vida) la intranquilidad popular parece volverse crónica.

El monto de las alzas varía de país a país, pero por casi todas partes va teniendo efectos dramáticos para los sectores pobres. En Djibouti los precios de los alimentos se han estado manteniendo un 20% por encima de sus promedios históricos; Sudáfrica ha visto duplicarse el costo del trigo y aumentar sensiblemente el del maíz; en Kenia, donde en 2007 las familias ya gastaban más de la mitad de sus ingresos en alimentación, a principios de 2008 el dinero necesario para pagar por esos productos –liderados por los cereales, la leche, los huevos y la carne– subió un 50%, y ello sin dudas desacelerará el crecimiento, impulsado en los últimos años por el consumo.

También puede verse comprometido el crecimiento de Botswana por una inflación que –alentada por la subida de precios de alimentos y combustibles– se acerca al 9%: en Burkina Faso los disturbios fueron motivados por encarecimientos de los alimentos y otros productos básicos en un rango del 10-65%.
Un informe de la FAO de febrero pasado observa que 21 de los 36 países que experimentan crisis de seguridad alimentaria son africanos: la agricultura fue afectada por la sequía en Lesotho y Swazilandia, pero también ha habido inseguridad en Sierra Leona, Ghana, Kenia y Chad. En países como Djibouti los crónicos problemas climáticos son los principales causantes de retirados fracasos de las cosechas, que hacen muy vulnerable al país a las alzas de los precios mundiales de los alimentos. En una amplia zona del África occidental las cosechas sufrieron irregularidades climáticas, y hubo rumores de que en Nigeria septentrional, Ghana y otros sitios, los especuladores acaparaban comida, aunque lo cierto es que la caída de la producción en el norte nigeriano por falta de lluvia impulsó el alza de precios en toda la región debido a la enorme escala de la economía nigeriana. La crisis provocó acusaciones enfiladas contra los ministerios de Agricultura de varios estados del norte de Nigeria por desoír advertencias de tomar oportunas medidas contra la sequía.


Como en la mayoría de los países, las autoridades de Burkina Faso atribuyen la aguda espiral del costo de los alimentos a la revalorización de los combustibles. Empresarios de la industria láctea de Namibia también culpan a estos (y a los precios del forraje) por el encarecimiento de la leche, pero observan que las causas se extienden más allá, a toda la estructura económica y financiera mundial, al vincularlo también a la creciente demanda de trigo y al alza de las tasas de interés en casi todas partes.


La escasez de alimentos en Kenia, y su concomitante encarecimiento, puede atribuirse en parte a los disturbios en el país tras los recientes comicios, que asolaron la región productora de dos tercios del maíz y las tres cuartas partes del trigo nacionales, donde los manifestantes incluso quemaron importantes reservas de granos y obligaron a desplazarse a unas 50 000 familias campesinas. Aunque las reservas nacionales de cereales deben alcanzar para unos siete meses, se advierte que podría haber una hambruna este año por el creciente costo de insumos del cultivo (el precio de los fertilizantes se duplicó), el desplome de los circuitos comercializadores y la irregularidad de las lluvias. De seguir caros los fertilizantes, los campesinos volverían a recurrir al estiércol de res, reduciendo así los rendimientos y, en cualquier caso, se vaticinan nuevos encarecimientos de los alimentos este año.


La intervinculación del problema de los precios de país a país es muy evidente en ciertas regiones africanas: buena parte de la carestía en Botswana es importada de Sudáfrica, donde los alimentos cuestan cada vez más desde octubre pasado. Igual pasa en África oriental, donde a pesar de la tensa situación alimentaria, los comerciantes de Kenya acaban de exportar 12 000 t métricas de maíz a la vecina Tanzania para cubrir un déficit causado allí por la falta de lluvias. También los alimentos en la enclaustrada Uganda se encarecieron por el conflicto que recién conmovió a Kenya, donde varios cargamentos destinados al vecino país fueron destruidos por los manifestantes, si bien las autoridades de Kampala esperan que la firma del acuerdo para cesar la violencia post-electoral permita mover las mercancías detenidas en el puerto keniano de Mombasa y que ello contribuya a bajar los precios.


El gobierno de Sudáfrica está investigando si, aparte de otras causales, el alto costo del trigo pudo deberse también a fijaciones erróneas de precios de la producción nacional. En ese país los opositores a la reforma agraria aprovechan la situación para llamar a paralizar cualquier medida que ponga en riesgo el aumento de la producción, aunque es cierto que –por ejemplo– muchos nuevos granjeros comerciales negros, beneficiados por dicha reforma, no han podido poner a producir sus tierras por la interposición de una variedad de reclamaciones sobre ellas presentadas a la justicia. Mientras tanto, en Zimbabwe la reforma agraria sigue demorando en producir el esperado despegue de la producción alimentaria, de modo que, de nuevo este año, el país necesitará importar muchos cereales.


Otros países que aun se encuentran en fases diversas de reconstrucción tras conflictos armados nacionales seguirán requiriendo ayuda alimentaria del exterior: es el caso de Guinea–Bissau, donde se requerirán más de 20 000 t de alimentos del Programa Mundial de Alimentos. Pero como en otras partes, no se trata solo de secuela de guerra: los campesinos guineenses, habituados a cultivar no solo arroz, sino también maní con el cual comprar arroz importado, descubren que los precios mundiales del maní se desplomaron y los del arroz suben vertiginosamente.
Y no solo aumenta el costo de los alimentos producidos en tierra: en Sierra Leona y otros países el pescado se encarece, debido a los impuestos a pagar por los pescadores, la creciente escasez de los peces y –de nuevo– los altos precios de los combustibles.

No es fácil contrarrestar la tendencia. Los disturbios en Burkina Faso ocurrieron apenas dos semanas después de que el gobierno anunciara “fuertes medidas” para controlar los precios: lanzar al mercado las reservas de emergencia, bloquear las exportaciones de cereales y reducir en el 30–35% los impuestos a ciertos productos básicos. En Ruanda y otros países se urge desesperadamente a los campesinos a emplear fertilizantes en aras del rendimiento, aunque habría que garantizar la accesibilidad al producto. Benin y Senegal impusieron controles de precios y eliminaron aranceles, Zimbabwe impuso controles y precios subsidiados a los cereales importados y Zambia reintrodujo la prohibición de nuevos contratos de exportación de cereales. Etiopía también prohibió las exportaciones de sus principales cereales (incluso suspendió las ventas locales al Programa Mundial de Alimentos) e impuso una sobretasa del 10% a las importaciones suntuarias para subsidiar el trigo para los pobres. Muchos elogian la estrategia de prevención y enfrentamiento de desastres de Etiopía para hacer frente a sus crónicas crisis de alimentos, pero se observa que por más voluntad política que exhiban países pobres, de frágil institucionalidad y pocos recursos, seguirán requiriendo por bastante tiempo ayuda externa para ejecutar sus programas.

En Sudáfrica muchas voces que antes pedían el alejamiento total del Estado de los asuntos del mercado ahora critican al gobierno por su falta de protección a los granjeros mediante subsidios o aranceles. Pero allí, como en muchos otros países africanos, el impacto social de las alzas de precios, la polémica en torno a los biocombustibles, los efectos del crecimiento de la demanda de economías emergentes como las de China y la India, así como los sombríos pronósticos del cambio climático parecen estar empujando al centro del escenario político las discusiones en torno a la agricultura y a la seguridad alimentaria, que pocos años atrás, según los funcionarios de muchas agencias internacionales, iban a ser garantizadas por el mercado. Por ello no son totalmente justas las generalizaciones de esos mismos funcionarios cuando arguyen que es “la falta de voluntad política para invertir en la agricultura” la que imposibilita cumplir los objetivos de reducir a la mitad la pobreza y el hambre en África para el 2015.

Otro problema es el de los biocombustibles, al que ya hay amplio consenso para identificar como una de las principales y probablemente más duraderas causas del encarecimiento mundial de los alimentos: Desmond van Jaarsveld, director-gerente de Lecherías de Namibia observó su impacto en la oferta y demanda de varios alimentos; Kanayo Nwanze, vice-presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, los mencionó junto al cambio climático, la crisis económica global y los precios de los combustibles –agregando que, por tanto, la solución requiere “un esfuerzo concertado de las agencias de la ONU”.
Incluso un reciente informe del Banco Mundial advierte que el alza de precios –que, dice, deberá continuar “a mediano plazo”– es producto de “los altos precios de la energía y los fertilizantes, la demanda de cosechas de alimentos para producción de biocombustible y las bajas reservas de alimentos.” Un artículo de la prensa de Gambia advierte que la explotación de biocombustibles acelerará el cambio climático que ya está erosionando las costas del país y afectando su industria turística. Y aunque un equipo de expertos de la FAO acaba de anunciar la puesta a prueba de una herramienta analítica que ayudaría a los países a determinar si es o no riesgoso para ellos producir biocombustibles (valorando su potencial técnico de biomasa, costos de producción de esta, potencial económico de bioenergía, consecuencias macroeconómicas, impacto nacional y a nivel de hogares y consecuencias para la seguridad nacional) son muchas y muy serias las interrogantes que siguen pendiendo, cual espada de Damocles, sobre las cabezas de legiones de pueblos del mundo subdesarrollado con respecto a las implicaciones de los biocombustibles.
Texto: David González

Te puede interesar

Related Posts with Thumbnails

Por ahora nos siguen...




Árbol Babobab de Madagascar (Foto de Viaje a Africa)

Se acuerdan de nosotros y nos premian. Gracias

Se acuerdan de nosotros y nos premian. Gracias
(Marzo 2009)

Concedido por Ong Mediterránea (Marzo 2009)

Concedido por Cristina y Diego desde "Mi trocito de África" (Marzo 2009)

Concedido por Bet y Marc de "Camí d'África" (Julio 09)

Concedido por Kagurafrica (Octubre 2009)