Desde diciembre de 2008 nos han visitado

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Rituales y Costumbres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rituales y Costumbres. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de agosto de 2016

"Hienas", los hombres a los que pagan para tener relaciones sexuales con niñas en Malawi

En algunas áreas remotas del sur de Malawi es tradición que las niñas tengan relaciones con un trabajador sexual de pago, conocido como "hiena", una vez alcanzada la pubertad. Los ancianos de los pueblos no consideran el acto una violación, sino un ritual de "limpieza".

Sin embargo, tiene el potencial contrario, el de ser una vía para propagar enfermedades, según explica el periodista de la BBC Ed Butler desde el país africano.


Me encuentro con Eric Aniva en el polvoriento patio de su rústica casa de tres cuartos en Nsanje, un distrito del sur de Malawi, mientras las cabras y las gallinas buscan comida entre la basura. Luce una camisa verde y sucia, camina con una pronunciada cojera que sufre desde niño, según cuenta, y me saluda con entusiasmo. Diría que le gusta la atención de la prensa.

Aniva es, a decir de todos los habitantes, la preeminente "hiena" de este pueblo. El de "hiena" es un título tradicional que en varias áreas remotas del sur de Malawi se otorga a un hombre al que la comunidad paga para que lleve a cabo rituales de "limpieza" sexual. En varios distritos, a este rito suelen tener que someterse mujeres que quedaron viudas o aquellas que sufrieron un aborto.
Sin embargo, aquí en Nsanje, son las adolescentes quienes, después de haber tenido su primera menstruación, deben tener relaciones sexuales con la "hiena" durante tres días. Este ritual marca su paso de la infancia a la edad adulta. Y en caso de que se nieguen a someterse a ello, se cree que su familia, incluso el poblado entero, podría caer en desgracia.

"La mayoría con las que dormí fueron niñas, niñas en edad escolar", me reconoce Aniva. "Algunas tienen tan solo 12 o 13 años, aunque yo las prefiero mayores", dice. "Todas estas chicas encuentran placer en tenerme como su hiena. De hecho, están orgullosas de ello y le dicen a la gente que éste -él mismo- es un hombre de verdad, que sabe cómo darle placer a una mujer".


Pero a pesar de sus alardes, varias niñas a las que conozco en un poblado aledaño me muestran su aversión ante la dura prueba por la que tuvieron que pasar. "No había nada que pudiera hacer. Tenía que someterme a ello por el bien de mis padres", me cuenta una de ellas, María. "Si me hubiera negado mis familiares habrían enfermado, incluso muerto. Y eso me asustó", cuenta. Estas niñas me contaron además que a todas sus amigas las habían obligado a tener sexo con la hiena.

Aniva parece tener unos 40 años -habla de su edad con imprecisión- y tiene dos esposas, ambas conscientes de su trabajo. Afirma haber tenido relaciones sexuales con 104 mujeres y niñas. Aunque esa misma cifra fue la que le mencionó a un diario local en 2012, por lo que sospecho que hace tiempo perdió la cuenta.

El hombre, que él sepa, tiene cinco hijos. Aunque no está seguro de si ha dejado embarazadas a más mujeres o niñas. Me explica que es una de las 10 hienas de su comunidad y que requieren sus servicios en cada uno de los poblados del distrito de Nsanje. Les pagan entre US$4 y US$7 por sesión.


A una hora en coche carretera abajo, me presentan a Fagisi, Chrissie y Phelia. Las mujeres, en su cincuentena, son las custodias de las tradiciones de iniciación de su aldea. Su tarea es organizar a las adolescentes en campamentos cada año e instruirlas en sus labores de esposas y en cómo satisfacer sexualmente al marido.

La "limpieza sexual" con la hiena es la etapa final del proceso. Y son los padres de las niñas los que acceden voluntariamente a que sus hijas sean sometidas a la prueba, me cuentan las mujeres. Es necesario "para evitar infecciones en la familia y en el resto de la comunidad", subrayan.

Ante esto, les planteo que, al contrario, estas "limpiezas" podrían ser la vía para la propagación de enfermedades. Y es que, según marca la costumbre, la hiena no debe usar preservativo. Aunque las custodias aseguran que la hiena en cuestión se selecciona por su buena moral, y que por lo tanto no puede estar infectado con el VIH ni tener sida.

Pero dada la naturaleza de esta práctica, el riesgo de contagio del virus en la comunidad es evidente. De hecho, la Organización de Naciones Unidas calcula que uno de cada 10 habitantes de Malawi porta el virus. Así que le pregunto a Aniva si es portador del VIH y su respuesta me deja de hielo: Sí, tiene el virus, pero no se lo menciona a los padres de las niñas con las que debe tener sexo cuando lo contratan, aunque pronto me dice que ya no hace tantas "limpiezas" como antes."Aún hago algún que otro ritual aquí y allí, pero lo estoy dejando".


Los que están involucrados en estos ritos saben que son muchas las voces que condenan la costumbre.
No sólo la desaprueban las organizaciones no gubernamentales y la iglesia, también lo hace el gobierno. De hecho, las autoridades lanzaron recientemente una campaña contra lo que denominaron "las prácticas culturales dañinas".

"No vamos a condenar a esta gente" que está envuelta en los rituales de las hienas, dice May Shaba, del Ministerio de la Igualdad de Género, la Infancia, la Discapacidad y el Bienestar Social. "Pero les vamos a dar la información que necesitan para cambiar esas prácticas".

Me cuenta que los padres con un nivel educativo más alto ya decidieron no contratar a una hiena. Pero las custodias con las que hablo se muestran desafiantes. "No hay nada mal con nuestra cultura", me dice Chrissie. "Si miras la sociedad de hoy, verás que las niñas no son responsables. Así que tenemos que instruir a nuestras niñas, para que no se pierdan, para que (en el futuro) sean buenas esposas y tengan a sus maridos satisfechos, y así nada malo les pase a sus familias".

De acuerdo a Clause Boucher, un cura católico francés que lleva 50 años viviendo en Malawi y es un notable antropólogo, los rituales con hienas se remontan a siglos atrás. Derivan de las creencias ancestrales sobre la necesidad de introducir a las niñas en la edad adulta por medio de un acto sexual, explica el experto.

En el pasado, cuando la niña no alcanzaba la pubertad hasta los 15 o 16 años, el ritual era llevado a cabo por un hombre al que la familia había seleccionado como futuro marido de ella, prosigue. Pero hoy suele involucrar a un trabajador sexual, una hiena, y no es considerado nada vergonzoso, indica. Boucher señala que en áreas del sur del país se resisten con tenacidad a los esfuerzos del gobierno y las organizaciones para terminar con esta "sexualización de las niñas". Y se hace a pesar de 30 años de epidemia del sida.

Pero en otras zonas del país, sobre todo en los alrededores de la capital Lilongwe o en Blantyre, el centro financiero del país y la segunda ciudad más importante, la "limpieza sexual" es una costumbre prácticamente extinta. En el distrito central de Malawi, en Dedza, sólo las mujeres viudas o las que se cree infértiles se someten al ritual de la hiena. Pero a pesar de ello la inkosi o jefa suprema Theresa Kachindamoto, quien ejerce su autoridad no formal sobre unos 900.000 habitantes, ha hecho de la lucha contra esa tradición una prioridad personal. Y está tratando de convencer a los líderes tradicionales de otras regiones para que se unan a ella en ese esfuerzo.

Así, en algunos distritos, entre ellos el oriental Mangochi, las ceremonias están siendo adaptadas y se empezó a sustituir el sexo por una unción. En Nsanje, sin embargo, no se hace mayor esfuerzo para traer el cambio en ese sentido. Además, siendo Malawi uno de los países más pobres del mundo y con reportes de un hambre creciente en zonas rurales, no es una prioridad para los políticos.

En una remota aldea conozco a una de las dos esposas de Aniva, Fanny, quien carga a su hija menor, un bebé. Ella misma, cuando quedó viuda, tuvo que pasar por un ritual de "limpieza" con Aniva. Y poco después se casaron. Hoy su relación parece tensa. Sentada junto a su marido, me reconoce tímidamente que odia lo que él hace, pero que gracias a ello trae los ingresos necesarios.

Le pregunto si cree que en unos diez años su hija, hoy un bebé de apenas dos años, se tendrá que someter al ritual de la hiena. "No quiero que eso pase, quiero que esta tradición se termine", añade.

"Nos obligan a dormir con las hienas. No es de nuestra elección y me parece algo muy triste para las mujeres". Entonces, le pregunto: "¿Lo odiaste cuando te pasó?". "Todavía hoy lo odio", contesta.

Y cuando interpelo a Aniva sobre si quiere o no que su hija pase por un ritual de "limpieza" sexual, me sorprende:
-No, mi hija no. No puedo permitirlo. (Y por ello), ahora estoy luchando para que esta mala práctica termine.
-Entonces, ¿luchas contra ella pero la sigues practicando tú mismo?
-No, como te dije, lo estoy dejando.
-¿De verdad?
-Seguro. De verdad. Lo estoy dejando.

La policía de Malawi confirmó el arresto de Eric Aniva, el hombre con VIH/sida que dice cobrar por tener relaciones sexuales con niñas como parte de un ritual de iniciación.


Fuente: BBC

miércoles, 27 de abril de 2016

El chamanismo sigue vivo en Costa de Marfil


El chamanismo es un fenómeno que sigue estando muy extendido en todo el continente africano. En algunos países la figura del chamán juega un papel fundamental, ya que es capaz de dar poder, respetabilidad y dinero, según informó Notimex.

En Costa de Marfil, el chamán Ibrahim Sangaré, de profesión feticheur, como se llama a los chamanes en África Occidental, es conocidísimo, y muy frecuentemente acuden a su consulta ministros y celebridades. Con el término chamanismo se indica el conjunto de creencias y la manera de vivir y de ver el mundo de las sociedades animistas, basado en torno a una particular figura de sanador sabio y a su actividad mágico-religiosa: el chamán.

Se trata de creencias ligadas con el culto a la tierra y los espíritus que la habitan, y se presenta en formas muy similares en las varias culturas en las que se practica, aunque las poblaciones nunca han entrado en contacto entre sí.

Según los chamanes, la vida de todos los seres vivos está estrechamente vinculada, por lo que haciendo el bien a los demás nos lo hacemos también a nosotros mismos porque se trabaja para restaurar la armonía del universo. Además de curar a los miembros de su comunidad, el chamán se preocupa generalmente por su bienestar e interviene con sus rituales para controlar los fenómenos meteorológicos, la adquisición de la comida y el desenlace de los conflictos.

El chamán consigue hacer todo esto gracias a su capacidad de “viajar” en estado de trance en el mundo de los espíritus y de usar sus poderes. Esta es la principal característica que distingue al chamán de otras formas de curandero.

Valiosos servicios

En algunos países africanos el chamanismo es un fenómeno con un alcance excepcional. En Costa de Marfil, principalmente.

En este país de África Occidental, donde el animismo es la religión más extendida -37 por ciento de la población, seguido por el islam (28) y el cristianismo (25)-, la mayoría de la población acude continuamente para pedir consejos y visiones sobre el futuro.

Aquí a los chamanes se les llama feticheurs, ya que a menudo fabrican fetiches para los que acuden a su ayuda, es decir, objetos inanimados -compuestos de varias partes de animales muertos en sacrificios- a los que se atribuye un poder mágico y espiritual.

Cada animista tiene a su propio feticheur de confianza. Uno de los más famosos en Abiyán, la capital económica de Costa de Marfil, es Ibrahim Sangaré, que se ha convertido en una leyenda por sus increíbles facultades. A pesar de que a lo largo de los años ha acumulado una pequeña fortuna, sigue ocupando su oficina-laboratorio en Anyama, un poblado y humilde municipio en las afueras de la ciudad.


Día y noche llama a su puerta gente de todas los estratos sociales, que pagan sus valiosos servicios en función de su disponibilidad económica.

“He llevado a cabo investigaciones en toda la región, en Guinea Bissau, Benin, Senegal y Nigeria. Tengo una gran cantidad de propuestas”, dice. “Si por ejemplo te hacen un hechizo, te puedo curar. Si alguien malo quiere hacerte daño, puedo anular sus intenciones. Hace años me preguntaban sobre todo por el amor y el trabajo”, añade.


“Hoy, sin embargo, me preguntan sobre la posibilidad de ir o no a Europa, y los que me preguntan eso son principalmente jóvenes”, explica Ibrahim Sangaré, que hace unos días cumplió 53 años.

El feticheur Sangaré practica varios rituales. El más eficaz, asegura, consiste en leer el futuro usando una arena mágica, o mejor dicho, una mezcla de arenas sagradas que él mismo recoge durante sus muchos viajes y que guarda en bidones de plástico.

La persona que acude a él pronuncia el nombre de la amada, el nombre del enemigo, el objetivo que le gustaría alcanzar, la actividad económica en la que le gustaría probar suerte, el modelo de coche que se acaba de comprar y que le gustaría que fuese bendecido, todo acercando los labios a una pequeño cucharón que le tiende el feticheur. Este último, después de haber recitado antiguas fórmulas, escupe en el cucharón y empieza a mezclar la arena esparcida por el suelo y a componer señales.

“La arena se comunica conmigo. Es la arena la que me mueve la mano. De acuerdo con las señales que hace mi mano puedo decir qué le va a pasar al que ha venido por mis consejos”. refiere.

“Mi respuesta nunca es definitiva, sobre todo cuando es negativa. Si siguen mis consejos, si tienen fe en mis rituales, pueden transformar un futuro nefasto a su favor”, asegura Sangaré.

Advierte sobre los impostores: “He conocido a muchos. Se meten en internet y memorizan alguna fórmula. Pero no tienen la magia en la sangre. Para llegar a ser feticheur hay que estudiar, experimentar, tener una mente libre y abierta a nuevos conocimientos”. Agrega que “para ser feticheur no hay que ser un elegido, sino estar inclinado hacia Dios, que se manifiesta a través de los fenómenos de la naturaleza”.

Y continúa: “De niño mi padre me había inscrito en una escuela coránica. Pero mi tío, que no era musulmán y que siempre había seguido las palabras de un feticheur, vio algo en mí y convenció a mi padre para que me hiciese tomar el camino del chamanismo. Tengo dos esposas que en total me han dado ocho hijos. De todos ellos sólo uno tiene el potencial para seguir mis pasos. Lo leo en sus ojos. Sólo tiene seis años, todavía es demasiado pequeño para empezar a estudiar mi mundo. Pero en cuanto sea más grande se unirá a mis dos discípulos, que me ayudan en todos los rituales”, cuenta.

La oficina-laboratorio del feticheur Sangaré está dentro de una pequeña casa con patio heredada de su padre. En una esquina del patio hay un edificio de una habitación donde Sangaré recibe a la gente y practica los rituales.

En la esquina opuesta hay otra construcción similar que desprende un fuerte olor a sangre rancia y carne podrida.

Aquí es donde Sangaré fabrica sus fetiches, uniendo varias partes de diferentes animales muertos -pollos, cabras, vacas, serpientes, etc.- que él mismo sacrifica en honor de los espíritus. Une las diversas partes con cuerda o nylon y luego lo deja secar al sol.

“Mis fetiches son muy potentes. Traen buena suerte, dinero, te hacen conquistar a la mujer amada, alejan a los enemigos. Todo el mundo los quiere. Incluso los políticos. Hay ministros que requieren mis servicios. Una vez uno me pagó con un Mercedes nuevo”, refiere.

“Gracias a mis clientes de lujo me he podido comprar una hermosa casa nueva, muy grande, no muy lejos de aquí. No quiero dejar este lugar, le tengo cariño. Siento que aquí puedo trabajar en paz. Aquí empecé aquí y aquí voy a seguir con mi profesión”, dice el chamán.

Para dar a conocer su negocio Sangaré utiliza anuncios en la radio y en la televisión local. En 2014 llegó a producir un DVD en colaboración con un cantante de música popular, con imágenes de video en las que se le ve mientras es elogiado durante unas celebraciones tradicionales.

En ellas se ve a sus fieles, que le levantan continuamente el brazo en señal de devoción. Afirma: “Quiero mostrarle a mi gente lo que soy capaz de hacer. Es justo que todo el mundo conozca el alcance de mis facultades. Hay otros feticheurs menos hábiles que yo que se ponen en contacto conmigo para que ayude a sus clientes en los casos más complicados. A mí puede venir quien quiera”.

Señala que “si no tienen dinero no pasa nada, estoy seguro de que puedo ayudarlos y de que una vez que hayan resuelto sus dilemas volverán para pagarme. La gente me paga de acuerdo cons sus posibilidades, nunca tomo más de lo debido”.

“Si ahora tengo muchos bienes es gracias a mi rectitud. Me porto bien con los demás y así atraigo hacia mí espíritus y vibraciones positivas", concluye el feticheur Sangaré.

Fuente: SIPSE.COM

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La piedra de la virginidad

Vendedora en un mercado de Camerún
La demanda de productos que puedan restituir la honorabilidad de las mujeres a través de la reconstrucción vaginal  ha visto aumentar la venta de la conocida como "piedra de alumbre". Se trata de un tipo de sulfato usado por ejemplo por los tintoreros, en las barberías para curar pequeños cortes, que también se encuentra en todas las lacas, o para uso cosmético como antitranspirante natural.  Esta piedra se puede encontrar en la  mayor parte de los mercados de Camerún, y se vende como remedio para la vagina, aunque puede provocar graves daños en el órgano genital a largo plazo.

Las mujeres en muchas sociedades invierten y gastan grandes cantidades de dinero en preservar su imagen ante los hombres. En países como Túnez cada vez son más las mujeres que se someten a intervenciones para reconstruir el himen y poder demostrar a sus prometidos que son vírgenes. La popularidad  de los "jabones de la virginidad" en los mercados de Dubai son otro ejemplo. 

La versión sólida del sulfato de aluminio o piedra de alumbre es cada vez más popular en los mercados de Camerún donde puede comprarse sin problema, sobre todo en los mercados de la capital Yaoundé, aunque también en algunos mercados regionales por un precio de 1.500 Fcfas (2,2 euros).

A pesar de las creencias populares de que esta piedra puede reconstruir la vagina, la verdad es que su uso puede causar más daños que beneficios.  Ndangue Liliane Josiane Rose una reportera de France24 explica el fenómeno "la piedra de alumbre se conoce por distintos nombres dependiendo de la región "wothi", "loba"... Las mujeres lo aplastan hasta hacerlo polvo y lo mezclan con agua, aunque a veces también le añaden zuño de limón o miel. Con esta mezcla se lavan sus partes íntimas, lo que provoca una contracción momentánea de la vagina, que puede dar aspecto de virginidad aunque la mujer haya tenido anteriormente relaciones sexuales. Esta piedra es más usada en las regiones del norte de Camerún y en algunas zonas de Nigeria. Sobre todo por el pueblo Hausa (uno de los grupos étnicos más importantes de África, y en zonas donde la mayor parte de la población es musulmana, ante la presión social sobre las mujeres sobre el tema de la virginidad, ya que corren el riesgo de ser discriminadas incluso en el entorno familiar". 
Piedra de Alumbre
El doctor Joseph es ginecólogo en Yaoundé. En 2010, trabajaba en una clínica al norte de Camerún donde trataba a mujeres que sufrían diferentes dolencias a causa del uso de la piedra de alumbre. "Esta supuesta recuperación de la virginidad es muy efímera, y a veces la piedra no provoca ningún efecto. Sin embargo los daños que puede causar sobre la salud de la mujer son catastróficos", señala el médico.  

"En general las mujeres no deberían de poner ningún producto en la vagina, porque esta zona ya cuenta con mecanismos de autoprotección y limpieza. la piedra de alumbre destruye la flora vaginal que protege a la mujer de bacterias y enfermedades de transmisión sexual.  Más aún porque esta piedra tiene una consistencia arenosa y provoca inevitables irritaciones que pueden causar graves casos de vaginitis. Si la mujer usa este producto habitualmente puede sufrir la rigidez de las paredes de la vagina lo que dificultará el momento del parto, por lo que este producto es totalmente contraproducente", explica el ginecólogo.  

Texto: Khanyo Olwethu Mjamba
Fuente: This is Africa

miércoles, 15 de julio de 2015

Sudáfrica: las circuncisiones dejan 14 muertos en seis meses

 El rito tradicional de la circuncisión en Sudáfrica dejó 14 muertos y 141 heridos desde el inicio de este año en la provincia de Cabo Oriental, indicaron las autoridades.

"Catorce adolescentes murieron y 141 fueron hospitalizados" en la provincia, declaró Sizwe Kupelo, portavoz del ministro de Salud de Cabo Oriental, región natal de Nelson Mandela.

Los adolescente hospitalizados sufren "de deshidratación, de heridas y de gangrenas o de una infección en el pene", precisó.


Actualmente nueve pacientes están esperando un transplante de pene tras una circuncisión malograda, agregó. Según la prensa, en el 2014, 41.000 jóvenes de Cabo Oriental cumplieron ese rito que marca el paso de la adolescencia a la vida adulta e implica un retiro en la selva que dura entre dos y cuatro semanas.


Te puede interesar

Related Posts with Thumbnails

Por ahora nos siguen...




Árbol Babobab de Madagascar (Foto de Viaje a Africa)

Se acuerdan de nosotros y nos premian. Gracias

Se acuerdan de nosotros y nos premian. Gracias
(Marzo 2009)

Concedido por Ong Mediterránea (Marzo 2009)

Concedido por Cristina y Diego desde "Mi trocito de África" (Marzo 2009)

Concedido por Bet y Marc de "Camí d'África" (Julio 09)

Concedido por Kagurafrica (Octubre 2009)