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viernes, 10 de julio de 2015

Woodabe, la tribu donde las mujeres tienen el poder



En la franja del Sahel, zona de transición entre el desierto del Sáhara y la sabana sudanesa caracterizada por su clima tórrido y escaso de lluvias, se pueden encontrar gacelas, leones, camellos y un festival de hombres bailando para encontrar esposa. Sí, es el evento más popular en la tribu Wodaabe, se celebra en septiembre de cada año y los machos del grupo  lo preparan con especial interés, ya que su actuación en el certamen influirá de forma directa en el devenir de su vida matrimonial.

La tribu, es una comunidad islámica nómada, conocida como la más feminista de África. Hace mucho tiempo que las mujeres de medio mundo luchan por la igualdad entre géneros, pero lo cierto es que este clan nómada, que camina muchas veces sin rumbo fijo por el centro del continente africano, les ha tomado la delantera.

Las mujeres gobiernan sobre los hombres. Ellas tienen derecho a tener más de un esposo y, mientras permanezcan solteras, se les permite mantener relaciones sexuales cuando quieran y con quien quieran. Las féminas tienen el poder en esta tribu y han optado por la libertad sexual como uno de sus principios.


Su primer matrimonio (koogal) es tradicionalmente organizado por las familias, cuando los miembros de la pareja aún son niños, con un objetivo claramente procreador y la novia permanece con su marido hasta que se queda embarazada, momento en el que vuelve a vivir con su madre. Únicamente es admisible que comiencen a vivir juntos cuando su madre haya adquirido todos los elementos necesarios para la casa. Pero cuando llega ese momento, la mujer ya puede haberse comprometido con otro o directamente abandonar a su marido para ser «robada» por uno de los participantes en el festival de Gerewol, que seguramente conserve una mejor apariencia física que la del padre de su hijo.

Es este punto, el del certamen de belleza masculino, uno de los que más llaman la atención. El concurso se celebra cuando finaliza la época de lluvias (septiembre) en un lugar distinto cada año, que es guardado en profundo secreto, y se revela tan solo unos días antes del evento. Los hombres de la tribu se preparan durante seis horas maquillándose el cuerpo y la cara antes del evento para el que tienen que lucir espectaculares, si es que desean que alguna de las mujeres allí presentes les seleccione como esposo.


El jurado del certamen está compuesto por las tres muchachas más bellas del clan, las cuales escogen a un vencedor cada una. Pero antes de la elección, los chicos deben mostrar sus mejores cualidades mediante diversos tipos de baile autóctonos. Uno de ellos es el conocido como Yakee, danza de alto contenida sexual y, en definitiva, una llamada al apareamiento efectuada por los machos de la comunidad.

Las mujeres wodaabe que acuden al festival como espectadoras también pueden tener su oportunidad de conseguir un nuevo marido que les guste y ser «robadas» por él. Pero para ello tienen que esperar a que el hombre que les gusta les toque el hombro, el único gesto machista de todo el proceso. Si esto ocurre, ellas pueden tomar dos decisiones: abandonar a su marido por su nuevo amor o sumarlo a su cartera de cónyuges.

Fuente: La Voz de Galicia
Texto: ISRAEL REMUIÑAN

lunes, 10 de febrero de 2014

Mujeres nómadas de Etiopía




Dollo Ado, Etiopía, 29 de enero.- Yohamin Kesete, mujer de 32 años, y sus seis hijos viven en esta comunidad pastoril de la Región Somalí de Etiopía, azotada por la sequía. Pero no siempre se quedan aquí.

Kesete explicó que cuando aumentan las temperaturas o cuando las lluvias se hacen muy intensas, su familia se ve obligada a abandonar el área e ir en busca de agua o de pasturas.

“Tenemos que sobrevivir, así que nos trasladamos a otras regiones. Esta es un área difícil. Hubo veces en que nos tuvimos que trasladar cuando estaba embarazada, porque se ponía muy seco y no teníamos nada para comer. No nos podíamos quedar en Dollo Ado sólo para que el parto fuera en un hospital. Nos íbamos a morir de hambre”, dijo a IPS/Cimacnoticias.

Su aldea se encuentra a 980 kilómetros de la capital, Addis Abeba, y debido a la vida nómada de la comunidad les es difícil al gobierno y a organizaciones civiles brindarles servicios de planificación familiar.

“Apenas puedo alimentar a los hijos que ya tengo, y tengo miedo de parir seis más antes de cumplir 40 años”, señaló Kesete.

La planificación familiar es reconocida e implementada como una parte clave del desarrollo, sobre todo por su importancia en la reducción de la muerte materna y en la mejora de la salud de las mujeres embarazadas.

Pero el Estudio Demográfico y de Salud de Etiopía indica que la demanda insatisfecha de anticonceptivos en esta nación africana llega a 25.3 por ciento. Además, actualmente mueren 676 mujeres etíopes por cada 100 mil nacidos vivos, un leve aumento respecto de 2005 cuando fallecían 673 por cada 100 mil.

“La migración estacional de las comunidades pastoriles sigue frustrando los esfuerzos para asegurar no sólo que accedan a planificación familiar, sino también que tengan más opciones”, señaló Feven Alazar, funcionaria del Ministerio de Salud.


“Entre las comunidades pastoriles, las muertes maternas son mucho más altas. No sólo la prevalencia de anticonceptivos es baja, sino que además las mujeres dan a luz en sus casas, lo que generalmente acarrea complicaciones”, dijo a IPS/Cimacnoticias. “Cuando son trasladadas a centros de salud ya es demasiado tarde para salvar al bebé o a la madre”, añadió.

Alazar explicó que cuando los pastores se mueven de un área a otra en busca de agua, los funcionarios de salud que brindan servicios de planificación familiar casa por casa también lo hacen. “Al igual que la comunidad, los extensionistas de salud abandonan las áreas áridas cuando están demasiado secas. Tienen que sobrevivir”, precisó.

Como consecuencia, señaló, un significativo número de mujeres en las áreas áridas y semiáridas todavía no goza de un pleno acceso a los anticonceptivos.

Aunque el centro y sudoeste de Etiopía tienen una mayor tasa de prevalencia de métodos de control natal (en Addis Abeba llega a 56.3 por ciento), la situación es preocupante en el este y el sur.

“Hay muchos refugiados somalíes en Dollo Ado, que tiene una población de unos 500 mil habitantes. En el campamento de Kobe hay unas 127 mil personas y en el de Bokolmanyo 130 mil”, explicó Mekuria Altaseb, de la no gubernamental Asociación de Orientación Familiar de Etiopía.

“Aquí la prevalencia de anticonceptivos es inferior al 8 por ciento. La planificación familiar es clave para reducir las muertes maternas”, acotó a IPS/Cimacnoticias.

Altaseb reconoció que el gobierno trabaja para reubicar a las comunidades pastoriles en lugares con condiciones ambientales más favorables, pero sostuvo que “no se hace lo suficiente para proteger a los pastores del cambio climático”.

“Aunque Dollo Ado es muy seca, hay dos grandes ríos. Está el río Dawa, en la frontera con Kenia, y el Ganale, que cruza Dollo Ado. Se deben implementar innovaciones para ayudar a los pastores a que tengan acceso fácil al agua y que no solo la usen para el ganado, sino también para la agricultura, de forma que no tengan que estar constantemente trasladándose”, señaló.

No obstante, Altaseb destacó que Etiopía incrementó la prevalencia nacional de anticonceptivos de apenas 15 por ciento en 2005 a 29 por ciento en 2011, en un esfuerzo por reducir la MM a 267 para 2015.

Pero estadísticas de organizaciones y agencias como el Fondo de Población de las Naciones Unidas muestran que este país, junto a otros seis africanos, incluyendo a Nigeria y República Democrática del Congo, todavía responden por la mitad de todas las muertes maternas del mundo.

“Sin acceso a la planificación familiar, las mujeres en las comunidades pastoriles seguirán dando a luz hasta que sus vientres se sequen”, advirtió Alazar.
Fuente: Noticias IPS

lunes, 6 de enero de 2014

Los Hadza, una tribu africana que caza como los tiburones

Los Hadza de Tanzania utilizan el mismo patrón matemático que algunos animales cuando salen en busca de presas, un comportamiento natural que no se había demostrado antes en humanos.

Una de las últimas tribus de cazadores-recolectores de la Tierra, los Hadza de Tanzania, persigue a sus presas a pie y con métodos tradicionales. Para los antropólogos, es un ejemplo vivo de técnicas antiquísimas. Conocerlos es como viajar en el tiempo y ver el pasado de la humanidad. Ahora, un equipo de la Universidad de Arizona (EE.UU.) ha descubierto que los movimientos de los miembros de esta tribu africana durante la caza pueden ser descritos con un patrón matemático llamado «el vuelo de Levy», que hasta ahora solo había sido observado en animales como los tiburones o las abejas. Es la primera vez que se demuestra en seres humanos, según explica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

El «vuelo de Levy», que abarca una serie de movimientos cortos en un área y entonces una larga caminata a otra área, aparece en el mundo animal de la misma forma que la proporción áurea se reconoce con facilidad en la naturaleza. Parece algo innato y muy extendido.


«Los científicos han estado interesados durante mucho tiempo en describir cómo cazan los animales -dice el antropólogo David Raichlen-, así que nosotros decidimos comprobar si algún grupo humano cumple unos patrones similares». Para ello, el equipo pidió a voluntarios de la tribu Hadza que llevaran relojes de pulsera con GPS incorporado, de forma que sus movimientos pudieran ser registrados durante la caza o la búsqueda de alimentos.

En efecto, los datos obtenidos por el GPS demostraban que durante la caza o la recolección de frutos, los seres humanos utilizan los mismos patrones de movimiento (caminatas) que otras muchas especies, como los tiburones y las abejas. Pero los científicos creen que este patrón, probablemente presente en nuestra historia evolutiva, puede ocurrir en distintos ambientes humanos, desde el Este de África a las áreas urbanas. Y no está limitado a la búsqueda de alimento, sino que también puede ocurrir cuando uno deambula entretenido por un parque, por ejemplo. «Piense en su vida -dice Raichlen- ¿Qué hace en un día normal? ¿Va al trabajo y vuelve, camina cortas distancias alrededor de su casa?». Un trayecto largo, varios cortos, otro trayecto largo… Ese es el patrón.

Como es lógico, seguir esta norma de Levy no significa que los humanos no decidan conscientemente adónde van. «Definitivamente, utilizamos la memoria y señales del ambiente mientras buscamos, pero este patrón parece emerger en el proceso», afirma el antropólogo. En futuros estudios, los científicos esperan entender las razones por las que los seres humanos utilizamos este patrón y si está determinado por la distribución de los recursos en el ambiente.

Texto: José Antonio Cabezas Vigara

lunes, 30 de abril de 2012

Los bosquimanos, entre arena, intereses y diamantes

Los bosquimanos, indígenas que habitan la región sur de África (Botswana) desde hace 70 mil años, luchan entre intereses de grandes empresas y contra la peor de la modernidad, la discriminación.


Hacia 1961 se creó la reserva de caza "Kalahari Central" en Botswana para proteger sus tierras ancestrales, sin embargo esta reserva, más grande que Suiza, está ubicada en la región más rica de diamantes del mundo.Ese, al parecer, es el problema.
Después de que se descubrieran diamantes en la reserva en los años ochenta, el Gobierno de Botsuana expulsó por la fuerza a los habitantes más antiguos del país. Entre 1997 y 2002, casi todos los bosquimanos fueron expulsados de sus hogares y trasladados a campos de reasentamiento.

“En 1997, 2002 y 2005 se realizaron tres grandes desalojos en los que se expulsó a casi todos los bosquimanos, por medio de amenazas y llevándoselos en camiones. Asimismo, durante estos desalojos, sus hogares fueron desmantelados, se cerraron la escuela y el centro de salud y se destruyó su suministro de agua”, relata Survival Internacional. Durante las expulsiones forzosas sus casas tradicionales fueron derribadas, sus clínicas y escuelas clausuradas y el pozo que habían usado hasta entonces destruído, derramando el agua en la arena. Arrancar por la fuerza a las personas de sus tierras, de sus hogares, mitos, rituales y recuerdos, es en realidad una vía rápida hacia la aniquilación de la autoestima y el colapso de toda sociedad.



Los bosquimanos viven en reasentamientos.  Ya no se les permite cazar para alimentarse, algo que hacían por siglos. Sufren de enfermedades como el TBC Y SIDA, además de la depresión. 

Su modo de vida se destruye día a día. Incluso en el 2010 el Gobierno les quitó su único pozo de agua, que felizmente “en febrero de 2011, el tribunal más poderoso de Botswana dictaminó que los bosquimanos tienen derecho a acceder al agua dentro de su hogar en la Reserva de Caza del Kalahari Central”.
Tras 9 años sin agua recuperaron el pozo y ahora solo viven alrededor de 5 mil, pero su vida se ha trastocado. Se realiza un reparto mensual de comida en el reasentamiento de Nuevo Xade, en el que los bosquimanos firman en un registro con su huella dactilar para recibir las provisiones. ´¿Cómo puede alguien decir que es mejor vivir en la naturaleza con los animales que aquí, en los reasentamientos?´, se preguntaba James Kilo, un representante del Gobierno. Pero los reasentamientos son lugares donde la depresión, la prostitución, el sida y el alcoholismo son rampantes. Los bosquimanos los llaman ´lugares de muerte´.

Los bosquimanos llevaron al Gobierno de Botswana a los tribunales por las expulsiones y en una victoria judicial histórica en 2006 ganaron su derecho a regresar a casa. Los jueces dictaminaron que su expulsión había sido ´ilegal e inconstitucional´. Sin embargo, el Gobierno continuó impidiendo el regreso, prohibiendo a los bosquimanos acceder al pozo que había destruido durante las expulsiones y cazar en la reserva.

Con el apoyo de Survival International, los bosquimanos apelaron contra una sentencia del Tribunal Supremo en 2010 que confirmaba la mencionada prohibición de acceder al pozo. El 27 de enero de 2011, en otra nueva victoria para los pueblos bosquimanos y los derechos humanos en todo el mundo, el Tribunal de Apelaciones de Botswana revocó el veredicto de 2010. 

Fuente: RPP Crónicas
Fotos: Dominick Tyler
Texto: Consejera Editorial de Survival International Joanna Eede.

viernes, 15 de julio de 2011

El Tribunal Penal Internacional dicta sentencia por genocidio a la primera mujer ruandesa

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), con sede en Arusha (Tanzania), ha dictado la primera sentencia por genocidio contra una mujer. Se trata de Pauline Nyiramasuhuko, de 65 años y antigua ministra ruandesa de la Mujer y la Familia, que ha sido condenada a cadena perpetua. La procesada es de etnia hutu, mayoritaria en el país africano, y los jueces han fallado que organizó el secuestro y violación de mujeres y niñas tutsi, la comunidad minoritaria. Ayudada por su hijo, Arsene Shalom Ntahobaki, que recibe la misma pena, también ordenó el asesinato de civiles tutsi en su ciudad, Butare, al sur de Ruanda. En 1994, el intento de exterminio de la población tutsi por parte del Gobierno hutu, dejó al menos 800.000 muertos. Naciones Unidas calcula que ello supone el 11% del total de la población. La tragedia se desató ante la pasividad de la comunidad internacional, más preocupada por mantener su influencia en África que por evitarla.

Museo del genocidio en la Escuela Técnica Murambil

Según el TPIR, las milicias hutu, que la procesada contribuyó a crear desde el Gobierno, debían impedir nacimientos dentro del grupo tutsi. En un país donde la pertenencia a una etnia está ligada al linaje paterno, forzar a una mujer y dejarla embarazada equivale a destruir a la comunidad atacada. Las supervivientes de las masacres y violaciones recordaron ante los jueces momentos dantescos. Cuando las que eran ya madres pedían clemencia, "eran degolladas sin miramientos", rezan sus testimonios. Otro pasaje cita la respuesta dada por los milicianos que salían a violar: "Lo hacemos en nombre de Nyiramasuhuko. Es nuestro premio por poner en su lugar a las mujeres (tutsi) que nos miran con desprecio", decían.

También se ha recogido en el juicio un episodio sobre la presencia de la acusada en un puesto de la Cruz Roja y la catástrofe posterior. Se trataba de repartir comida, y los refugiados tutsi acudieron a cientos. Una vez allí, los hombres fueron separados de las mujeres. Ellos perecieron ametrallados. Ellas fueron violadas antes de morir. La fiscalía de Tribunal subrayó el hecho de que la procesada y su hijo, "forzaran a sus víctimas a desnudarse antes de meterlos en camiones para darles muerte". La ex ministra huyó a Congo tras el genocidio y trabajó como asistente social con los refugiados. En 1997 fue arrestada en Kenia. Siempre ha negado los hechos.


El caso de Nyiramasuhuko ilustra dos aspectos señalados de la justicia internacional. Por un lado, confirma que la violación constituye genocidio cuando se utiliza como método de tortura generalizada. De otro, muestra la lentitud de algunos procesos que han dividió a comunidades enteras. El juicio de la ex ministra africana ha tardado 10 años en cerrarse y ello lastra las posibilidades de una reconciliación nacional. Además, como en el caso del Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia (TPIY), con sede en La Haya, el de Ruanda tiene varios prófugos. Uno de los más notorios es Felicien Kabuga, un empresario que habría financiado el genocidio. Estados Unidos cree que se oculta en Kenia.

jueves, 28 de abril de 2011

Los bambara: lucha y tradiciones

Como otros grupos étnicos del Africa Subsahariana, desde sus inicios los bambara rechazaron la presencia de una metrópoli extranjera cuyo objetivo era explotar las riquezas naturales e implantar un humillante sistema de esclavitud colonial.
Los bambara habitan en el valle medio del río Níger, en Malí, un extenso país del Africa Occidental, donde son el grupo mayoritario y en menor cuantía viven en la vecina Mauritania.
Ese pueblo enfrentó la conquista colonial gala, la cual impuso su dominio sobre numerosas naciones de la región y con el tiempo constituyó la denominada Africa Occidental Francesa, una organización que reforzó la explotación del imperio en la zona.
Los bambara en la historia
Descubrimientos arqueológicos realizados en el territorio que hoy ocupa Malí demostraron que la presencia del ser humano en la región data de épocas muy remotas; sin embargo, no existen pruebas documentales sobre el período en que los bambara se insertaron en la historia antigua de la nación.


Hacia el siglo XVII había dos reinos bambara: segu y karla, que convivían en plena armonía, en tanto una centuria más tarde, grupos musulmanes agresivos provenientes de regiones norteñas los derrocaron y dejaron su influencia en las creencias de la población.
Aunque la mayoría de los bambara afirma que son musulmanes, muchos de ellos siguen sus creencias tradicionales de culto a los antepasados; creen que los espíritus ancestrales pueden asumir la forma de animales e incluso de verduras.

En las ceremonias extraordinarias, los espíritus se adoran y se presentan con ofrendas de harina y agua; el miembro de más antiguo linaje actúa como mediador entre los vivos y los muertos.
Los bambara hablan bamana, que es una de las lenguas mandingas y la más utilizada en la actualidad en Malí, sobre todo en las áreas del comercio y los negocios; está conectada con la expresión bantú.


La bantú incluye el swahili, que es el habla principal en Tanzania y Kenya, en el Africa Oriental, y el zulú en Suráfrica; hoy en día el idioma bamana en Malí usa el alfabeto N" ko, un sistema de caracteres ideados en 1949 como un método de escritura para las lenguas mandé de Africa Occidental.
N" ko significa "yo digo" en todas las lenguas mandé; empezó a emplearse al principio en Kankan, República de Guinea y desde allí se diseminó por distintos sectores del mundo de esa habla.

El idioma de los bambara también se usa como vehículo de comunicación entre los diferentes grupos étnicos malienses; existen algunos hablantes en Burkina Faso, Costa de Marfil y Gambia, todas naciones del occidente africano.
Esta proliferación de lenguas y su empleo por numerosos grupos ofrece una idea de cómo se han mezclado las etnias en esa vasta región.
La vida diaria
Como la mayoría de los grupos étnicos tradicionales, los bambara son agricultores. En un continente de escaso desarrollo, ese sector se convierte en el más importante para la supervivencia; sus principales cultivos son maíz, yuca, tabaco y variedades de hortalizas.
Las sequías, recurrentes en el país y en general en la zona, han perjudicado programas agrícolas, con su efecto negativo en los ingresos familiares.
Los agricultores también crían ganado, caballos, cabras y ovejas, entre otros que confían a los fulani -otro grupo étnico maliense- durante las cortas temporadas de lluvias para dedicarse por entero a la actividad agrícola.

Tanto los hombres como las mujeres comparten las tareas agrícolas, sin embargo, en comprensión a sus características, estas han conseguido acudir más tarde a los campos y salir antes que ellos para cumplir con las obligaciones hogareñas.
Cada pueblo bambara se compone de muchas unidades familiares, por lo general todos de un mismo linaje; el hogar o gwa es responsable de producir para la totalidad de sus miembros, así como para ayudarles con sus tareas en la agricultura.
Las casas bambara se caracterizan por ser más grandes que las viviendas de otras comunidades de la región; por esa razón algunas tienen hasta 60 o más personas y sus miembros trabajan juntos todos los días, excepto los lunes, los cuales dedican a actividades comunitarias.

El matrimonio es muy importante, aunque su precio resulta caro y se considera como un tipo de inversión; su propósito principal consiste en tener hijos que proporcionen la fuerza laboral y aseguren el futuro del linaje familiar.
La mayoría de las mujeres tienen un promedio de ocho hijos y todos los adultos están casados, e incluso viudas de edad avanzada, en sus 70 u 80 años, poseen pretendientes pues los bambara creen que una mujer aumenta el estatus del hombre.
La colonización francesa
Los bambara, al igual que los demás habitantes del territorio, ofrecieron una encarnizada resistencia a la colonización francesa en el siglo XIX, pero las rivalidades entre los grupos no permitió que cristalizara un movimiento sumamente fuerte para rechazar las pretensiones de la metrópoli europea.

Este grupo -de la misma forma que todo Malí-, sucumbió ante el poderío de una de las principales potencias coloniales europeas que actuaban en Africa.
Cuando en 1960 Malí obtuvo su independencia de Francia, los bambara, junto a todas las comunidades étnicas que habitaban en esa nación, celebraron con júbilo el fin de una era colonial, la cual no pudo destruir ni su cultura ni sus tradiciones.


Texto: Roberto Correo Wilson
Fuente: Prensa Latina

jueves, 7 de octubre de 2010

El país de los castillos de paja

El paisaje ejerce de hipotética frontera. A partir de la pequeña población de Natitingou, al noroeste de Benin, el terreno se va arrugando y encrespando y las manchas boscosas se transforman en una sabana jalonada por gigantescos baobabs de aspecto fantasmagórico, ceibas de voluminosos troncos, mangos preñados de gruesos frutos sonrosados, anacardos, tecas, irocos nerés, karités, higueras, largos papayos, árboles del fuego de copas incendiadas por el rojo intenso de sus flores y euforbias de varios metros de altura.

Las ramas de los tamarindos proporcionan a los escandalosos pájaros tejedores, amarillos y cabecinegros, una percha idónea donde colgar sus nidos de cestería en permanente renovación. En un plano inferior, emergiendo de los campos de cultivo, se elevan hacia el cielo las bocas de filigrana de legiones de termiteros, cuyas formas puntiagudas recuerdan las agujas de las catedrales góticas y sobre cuyas paredes se concentra tal número de nerviosos lagartos de cabeza anaranjada que trasmiten la sensación de que esas torres de color canela tostada se desplazan por el suelo agrietado y reseco.


Acaso sea el único movimiento perceptible pues a través de las ventanillas del vehículo discurre una imagen fija, un rosario permanente de casas idénticas, de aldeas gemelas. Una uniformidad realzada por un grueso manto de polvo que lo envuelve todo como esas sábanas que protegen los muebles de las casas deshabitadas. Es el país Somba, las tierras de las "gentes que caminan desnudas", una antigua etnia de guerreros que, semiaislados en las arrugas del macizo de Atakora, frontera con Togo, han mantenido sus costumbres casi intactas, por mucho que ya no vayan desnudos, hayan reemplazado sus armas por rudimentarios arados y cayados y unos pocos se desplacen en motocicleta.

Cabañas circulares
Su seña de identidad más palpable son sus viviendas llamadas tata, pequeños castillos de arena y paja que en otros tiempos les servían para defenderse de los ataques de las fieras y, sobre todo, de los cazadores de esclavos. Estas sorprendentes construcciones, cuyos muros sobrepasan los cuatro metros de altura, se siguen levantando de forma solidaria.


Los hombres de la aldea plantan los pilares de madera y las mujeres amasan la arcilla con la que se construirán las paredes de las cabañas circulares que, una vez unidas entre sí, cerrarán el conjunto confiriéndole el aspecto de una fortaleza, rodeada por los campos de cultivo. En la planta de abajo se encierra el ganado y está la cocina. Una tosca escalera permite acceder, a través de un agujero, a la terraza, donde se distribuyen las habitaciones y los graneros.

Las variaciones entre ellas son mínimas y vienen determinadas por el número de esposas que tenga el cabeza de familia, pues cada una de ellas dispone de su propia habitación y su granero, techados con una caperuza cónica de paja que, como voluminosas cabezas despeinadas, asoman superpuestas por encima de unos muros decorados con dibujos y filigranas tallados en el barro, miméticamente reproducidos en las escarificaciones que lucen en sus rostros las mujeres y niñas. Según la tradición, para elegir el lugar donde construirán su casa, los somba tiran al aire una lanza o una flecha hasta que se clava en el suelo. Si al cabo de una semana no se ha caído, ese es el lugar idóneo.


Una cosmogonía
Para ellos, las tata son algo más que una vivienda, representan toda su cosmogonía, es el lazo que los une con sus ancestros; es también su iglesia.

Junto a la única puerta de acceso siempre se encuentra el fetiche protector de la familia, embadurnado con la sangre seca y las plumas de las ofrendas, y dentro hay un pequeño altar en honor de los antepasados, cuya relevancia es tal que, si en la casa vive un anciano, este dormirá en esa primera planta, no solo porque pueda tener dificultades para subir a la terraza sino porque se considera que ese es su sitio natural, el más cercano a los espíritus con los que no tardará en encontrarse.

Frente a las tata, muchas de ellas engalanadas con las cornamentas de los animales sacrificados, se lleva a cabo una sorprendente ceremonia ancestral. Los somba, como muchos animistas, creen que la muerte no es algo natural, se debe a un descuido del muerto o a la intervención de sortilegios o fuerzas maléficas, en cuyo caso hay que descubrir la causa antes de proceder al entierro. Por ello, cuando alguien muere, tras 48 horas de espera, llevan el cadáver hasta la puerta de su casa para que los ancianos lo interroguen.

Durante todo el proceso, las miradas permanecen fijas en los cuatro hombres que sujetan a pie firme la angarilla donde reposa el cuerpo sin vida, pues si en algún momento mueven sus cabezas hacia adelante de forma acompasada, impulsados por el espíritu del muerto, según aseguran, es la señal de que hay que buscar un responsable y hacer sacrificios adicionales. Por el contrario, si ladean sus cabezas, está claro que la muerte no ha tenido un inductor maléfico.
El país Somba limita al norte, a unos 110 kilómetros de distancia de Natitingou, con un fascinante enclave natural poco conocido: el Parque Nacional de Pendjari, una superficie de 275.000 hectáreas regadas por el caprichoso cauce del río que da nombre a esta reserva de la Biosfera.

Esta mezcla de sabana y tupido bosque fluvial, perlada de lagunas naturales, en las que abundan los hipopótamos y los cocodrilos, además de acoger un sinfín de aves, es el hábitat natural de los más representativos exponentes de la fauna salvaje africana, excepto el leopardo, y no tiene nada que envidiar a los turistizados parques de Kenia o el norte de Tanzania. En la entrada sur, junto a la población de Tanguita, es recomendable acercarse a la cascada de Tanougu, un impresionante salto de agua en dos fases, en cuyas piletas, rodeadas de una vegetación exuberante, se puede hacer frente al polvo de los caminos del Pendjari.

Texto: Pedro Cases.

lunes, 21 de junio de 2010

Los bosquimanos son más diversos geneticamente que los europeos


El hombre más anciano de una tribu bosquimana de Namibia se ha convertido en un referente para la ciencia mundial. Su genoma completo fue presentado ayer junto al del arzobispo surafricano Desmond Tutu como parte de un estudio dedicado a incluir a los grupos étnicos del sur de África en el catálogo de genomas conocidos, en los que predomina la ascendencia Europea.

El trabajo, que publica Nature, demuestra que los bosquimanos son mucho más variados genéticamente que los europeos. Su ADN contiene más de un millón de cambios que hasta ahora no se conocían. 

La referencia ha sido !Gubi, un bosquimano que desconoce su edad, pero que debe andar por los 80 años, según los autores. El equipo ha comparado su genoma completo con ADN de otros tres bosquimanos y la secuencia completa de Desmond Tutu, de origen bantú. Este grupo es predominante en el sur de África y desciende de agricultores. Los bosquimanos llevan miles de años viviendo de la caza y la recolección. Todas las secuencias se harán públicas para que entren en futuros estudios genéticos y farmacológicos.

Los bosquimanos son uno de los grupos que más cerca están en el árbol de la vida del primer humano moderno, que surgió hace unos 200.000 años, presumiblemente en el sur de África. Es un grupo independiente de los humanos que dejaron ese continente hace 70.000 años y originaron el resto de poblaciones del mundo. Tal vez por eso sus genomas guardan aún tanta diversidad, apuntan los autores. 

Fuente: Público.es

viernes, 30 de abril de 2010

Hallan un trozo del Arca de la Alianza

Miembros de la etnia africana lemba, que afirman ser descendientes de judíos, expusieron en la capital de Zimbabwe, Harare, un trozo de madera del que afirmaron que formó parte del Arca de la Alianza, donde Moisés guardó las tablas con los Diez Mandamientos. Según la prensa local, el objeto, que había estado perdido durante años, fue recuperado recientemente de un almacén de Harare.  

Los lemba, unas 70.000 personas, afirman que sus ritos y creencias religiosas tienen trazas hebraicas, como el monoteísmo, la prohibición de comer carne de cerdo y de cocinar carne y leche juntas, la circuncisión de los niños y la estrella de seis puntas, que suelen usar en las lápidas de sus cementerios. 

Según la Biblia esta Arca fue construida por los antiguos israelitas mientras estaban en la antigua montaña sagrada del desierto de Sinaí, tras haber huido de la esclavitud en Egipto. Este Arca recubierto en oro puro, albergaba las Tablas de la Ley, así mismo se confeccionó dos querubines de oro, ubicados en ambos extremos del oráculo o propiciatorio.

Fuente: ABC Digital

viernes, 6 de noviembre de 2009

Sacrificios en las sedes del Mundial de Fútbol de Sudáfrica

Una organización que representa a las principales familias de las tribus sudafricanas ha propuesto realizar un ritual de sacrificio en cada una de las 10 sedes del Mundial de futbol de Sudáfrica 2010.

Con la premisa de mantener las creencias ancestrales africanas, la Makhonya Royal Trust propone matar una vaca en cada coso donde se jugará la Copa del Mundo, entre el 11 de junio y el 11 de julio de 2010.
Es algo importante porque necesitamos bendecir los estadios, dijo Zolani Mkiva, presidente de la organización.Nosotros nunca tuvimos algo tan grandioso en el país, expresó. Matar un animal sobre el campo de juego de cada recinto mundialista cuando estén terminados sería una especie de ceremonia cálida, agregó Mkiva, un kubonga o cantante de alabanzas reverenciales al ex presidente Nelson Mandela.


Estadio de fútbol Peter Mokaba

Por lo que sé, no ocurrió nunca (en un campo de futbol sudafricano), pero esto debe ser visto en el contexto. Estamos a punto de ser la sede del mundo, afirmó Mkiva, quien aparece en una promoción televisiva del Mundial gritando glorificaciones al futbol. El líder tribal se reunió con el comité organizador local del Mundial para discutir la propuesta. Tengo confianza en que aceptarán la idea, aseguró.
Consultada al respecto, Delia Fischer, portavoz de la FIFA, dijo al periódico The Citizen que el organismo deberá realizar una investigación sobre el tema.

Por otra parte, el técnico brasileño Carlos Alberto Parreira volverá a dirigir la selección de Sudáfrica, 18 meses después de haber renunciado al cargo, confirmó la Federación de aquel país.

Fuente: La Jornada

martes, 19 de mayo de 2009

La tribu de los Bubal



Los varones de la tribu africana de los Bubal, que habita en la frontera entre Kenia y Somalia, exhiben unos testículos anormalmente grandes.

Los adultos tienen por costumbre chupar la vagina de las vacas, pues creen que eso les aporta coraje y valentía.
Ademas, a los niños se les da de comer, entre otras cosas, el flujo menstrual de estos animales, lo cual no dejan de hacer hasta que se casan. Debido a ello, se libran de padecer anemia, escorbuto o leucemia, ya que este líquido menstrual es rico en vitaminas B6, B12, E y D. Pero la ingestión de hormonas les lleva a, pasada la adolescencia, sufrir un aumento en el tamaño de sus testículos, que llegan a alcanzar diámetros de hasta 80 centímetros.
Alguno de los turistas que los visitan suelen pagar grandes cantidades por ver los testículos de los hombres de la tribu, éstos ingresos son utilizados para mejorar la calidad alimenticia de la nación tribal.

miércoles, 13 de mayo de 2009

La población de África evolucionó a partir de 14 poblaciones ancestrales


Las poblaciones actuales de África evolucionaron a partir de 14 poblaciones ancestrales, según un estudio de las universidades de Maryland y Pensilvania en los Estados Unidos que se publica en la Revista Science. Para llegar a estos resultados, los autores del trabajo han analizado las diferencias genéticas entre más de 3.000 individuos de toda África y de otras partes del mundo.


Los descubrimientos revelan una inmensa diversidad genética en todo el continente y constituyen la base de futuros estudios que podrían conducir a importantes avances médicos en África, así como a una mejor comprensión de la historia evolutiva humana y de los orígenes de los humanos modernos en este continente.

Los científicos, dirigidos por Sarah Tishkoff, estudiaron variaciones genéticas entre 121 poblaciones africanas, cuatro afroamericanas y 60 no africanas recopilando ADN de muchos voluntarios y comparando las secuencias en varios marcadores genéticos del genoma.

Descubrieron altos niveles de mezcla en los ancestros de la mayoría de las poblaciones, lo que reflejaría los episodios históricos de migración en el continente y perfilaron los mecanismos clave de migración y las relaciones evolutivas. En conjunto los resultados concuerdan con la reconstrucción realizada por los científicos a través de patrones culturales y lingüísticos.

Los resultados muestran que existen ancestros comunes entre las poblaciones de cazadores-recolectores dispersos geográficamente que incluyen a los pigmeos y los San de lengua joisana así como a otros grupos del este de África que también hablan estos lenguajes que incorporan cliqueos o chasquidos.

Los ancestros de los afroamericanos proceden en un 71 por ciento de la población níger-cordófana de África occidental, en un 13 por ciento de Europa y en alrededor de un 8 por ciento de otras poblaciones africanas.

Además de proporcionar información sobre la historia evolutiva de africanos y afroamericanos, el estudio aporta una base para muchas otras líneas de investigación. Así, los resultados podrían ayudar a los epidemiólogos genéticos a identificar las poblaciones más útiles para sus estudios en la búsqueda de factores de riesgo genético para ciertas enfermedades.

El trabajo también podría ser útil para la farmacogenómica en la determinación de los grupos étnicos a incluir en sus estudios para maximizar la representación de poblaciones genéticamente diversas. Los genetistas evolutivos podrían además emplear los datos para investigar cuestiones sobre cuándo y dónde los humanos modernos evolucionaron en África y el tamaño de la población que migró desde el continente al exterior.

Noticia de Europa Press
Si quieres saber más:

"La riqueza genetica de África"
BBC: "Descifran los secretos genéticos de África"
Público.es: "Namibia, la cuna de la humanidad"

sábado, 11 de abril de 2009

Un viaje al Turkana













El lago Turkana recibe el sobrenombre del "Mar de Jade" por el color de sus aguas verdosas. y actualmente es el lago desértico más grande del m
undo, por los que ofrece un espectáculo muy hermoso ya que contrasta con el paisaje desolado que lo rodea. El Turkana está situado en el norte de Kenia, conocido anteriormente como el Lago Rodolfo, cuenta con 250 kilómetros de longitud ycubre una superficie de 7.100 km2.

En sus aguas viven enormes peces de agua dulce como percas del Nilo, que incluso pueden alcanzar los 90 kilos de peso, tialpas, peces tigre y peces tambor, además gran número de cocodrilos y numerosas serpientes.

El Lago Turkana está bordeado en el este y oeste por las paredes del valle del Rift. Las orillas del Turkana fueron el lugar en el que se produjeron, a partir de 1967, importantísimos descubrimientos de fósiles de homínidos por parte del paleoantropólogo británico Richard Erskine Leakey. Entre estos hallazgos, que supusieron una auténtica revolución respecto de las teorías preexistentes en torno a la evolución humana, cabe destacar el del denominado ‘niño de Turkana’, un esqueleto casi completo correspondiente a un muchacho adolescente, descubierto en 1984 en Nariokotome (en la orilla occidental del lago) y fechado hace 1,6 millones de años.

A día de hoy, el lago Turkana es considerado el lugar más antiguo donde se construyeron de forma deliberada herramientas de piedra con filo cortante.
Un equipo internacional de investigadores ha descubierto las huellas más antiguas conocidas de un hominino, de hace un millón y medio de años ya caminaba con pies de estructura y funcionamiento similar a los del Homo sapiens. Dado el sobresaliente valor universal de todo lo descrito, los tres parques nacionales a orilla del lago (Sibiloi, Isla Central e Isla del Sur) integran la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Fué fuente de vida para algunas de las tribus más antiguas de Africa como los Turkana o El molo que todavía habitan la zona. Fosiles recientemente encontrados convierten la zona en la Cuna de la Humanidad. Las tribus nómadas turkanas del noreste de Kenya han sido particularmente susceptibles a los efectos de la grave sequía que castiga desde hace años al Cuerno de África.

Como le sucede a la mayoría de las comunidades de pastores y agricultores de la región, las tribus turkanas dependen para su subsistencia de sus rebaños, que han ido reduciéndose debido a la sequía. Aunque en algunas zonas ha llovido recientemente, las precipitaciones no han llegado a los sitios habitados por las comunidades más afectadas.

Los turkana ocupan aproximadamente 64.000 km. cuadrados, incluidos los 2.000 del Lago Turkana. Su territorio representa uno noveno de la superficie total de Kenia. Seminómadas, los Turkana son el segundo grupo más grande de pastores en Kenya. Durante los últimos 300 años han criado ganado vacuno, ovejas, cabras, camellos, asnos y han pescado y cultivado la tierra como actividades secundarias.

Los Turkana practican una agricultura sencilla que consiste en sembrar un mijo de crecimiento rápido que cosechan al final de las lluvias. Las difíciles condiciones climáticas y la sequedad del terreno les impide desarrollar una agricultura variada. La pesca, en cambio, ha adquirido últimamente mayor importancia en la economía turkana. La alimentación habitual de los Turkana es muy similar a la de los pueblos Maasai y Samburu, que consiste en leche de vaca mezclada con sangre, a la que a veces se le añade harina de mijo, como comida principal. Consumen tambien carne de ganado menor (cabras y ovejas). Utilizan la leche de camello para la alimentación de los bebés. Otro alimento habitual es el edodo hecho con leche fresca puesta a secar sobre pieles. Confeccionan una especie de pasteles a base de bayas aplastadas mezcladas con sangre.



Si quieres saber más:
- "Ruta por el Lago Turkana"
- "Lago Turkana, hacia el infinito"
- "Tribu turkana"

jueves, 9 de abril de 2009

Los Himba, una tribu anclada en el pasado

Procedentes de la zona de los grandes lagos, emigraron con sus manadas de ganado vacuno atravesando la actual Zambia y el sur de Angola para establecerse en ambas márgenes del río Kunene, en la frontera actual entre Angola y Namibia.

Los Himba son una etnia de nativos que ocupan la región árida de Kunene, en lo que en una época fue el bantustán de kaokoland (norte de Namibia). Son un pueblo semi-nómada, criadores de ganado, que están estrechamente ligados con los herero con quienes comparten sus orígenes así como el idioma otjiherero (los herero y los himba se separaron aproximadamente hace 200 años). Los himba son el único grupo de nativos de Namibia que aún conserva el original estilo de vida que tenía desde hace siglos.

El jefe de cada tribu es además su líder espiritual. Se permite la poligamia; sin embargo el máximo de tiempo que un hombre puede pasar con la misma esposa sin atender a otra es dos noches. El sistema de administración de justicia gira en torno a reuniones de los jefes de tribus para decidir el pago de la multa a imponer; todas las multas consisten en un pago en cabezas de ganado. El asesinato de una mujer conlleva un pago mayor al del asesinato de un hombre.

Hasta relativamente hace poco tiempo, debido a las duras condiciones climáticas de la región, los himba han logrado mantenerse relativamente aislados del exterior, y no han sido todavía muy influenciados por elementos culturales importados. Esto, sin embargo, está cambiando debido al aumento en el flujo de turistas desde la independencia de Namibia en 1990. Los dulces, que los turistas le regalan a los niños (causándoles caries), y el alcohol son elementos nuevos para los himba; hombres que se han alcoholizado recientemente, han recurrido a convertirse en pedigüeños (lo que era desconocido entre los himba) para poder obtener de los turistas los recursos para seguir comprando alcohol.

Ir a ver a las tribus himba en sus poblados es complicado. Pero para ellos el turismo también es una fuente de ingresos. ¿Que hacer? Desplazarse a grandes ciudades para que los turistas te compren tu joyas y se hagan fotos.

Los himba no llevan ropa, aparte de un básico taparrabos, pero usan gran cantidad de ornamentos al estilo de collares y brazaletes. Las mujeres se distinguen por los enrevesados estilos con que arreglan su cabellera.

La mujer himba es asimismo la que se encarga de los hijos y del fuego. Por la mañana muy temprano, sobre las cuatro de la mañana, al levantarse se dedica a elaborar sus "cosméticos". Pasa horas preparándolos. Para embadurnar su cuerpo y su pelo, fabrica el llamado "otjize", mezclando polvo ocre con manteca de origen animal y hierbas, la cual les da a su piel un característico color rojizo..Esta mezcla con la que se cubren sirve tanto como cosmético, como para protegerse frente al sol y a los insectos. Después, toman un baño de vapor en sus partes íntimas que nos indican es muy relajante. Una vez realizado su aseo y arreglo personal, la mujer himba enciende el fuego sagrado.


Foto: Anciana Himba

A lo largo de los años los himba han sido víctimas de diversas calamidades. Además de algunos periodos de intensa sequía, a principio del siglo XX estuvieron sujetos a intentos de exterminio genocida por parte del gobierno colonial alemán de Lothar von Trotha. Igualmente fueron gravemente afectados durante el conflicto bélico que enfrentó las fuerzas de SWAPO, Angola y Cuba contra las de Sudáfrica entre 1966 y 1988. Una amenaza más reciente es la controvertida propuesta presa Epupa, que se teme afectará al ecosistema de la región de Kunene y a los himba.

Fotos: Carlos Cass

Si quieres saber más:

- "El embalse será nuestra destrucción"

- "Vida a las puertas del desierto"

- "Los Himba un pueblo en extinción"


domingo, 5 de abril de 2009

La música: lenguaje universal



Un estudio del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro Humano en Leipzig (Alemania) realizado entre los miembros de una tribu africana aislada prueba que la música es un lenguaje universal. El trabajo de estos investigadores se publica esta semana en la revista 'Current Biology'.

El estudio muestra que las personas africanas nativas que nunca han escuchado la radio antes pueden intuir las emociones de felicidad, tristeza y miedo en la música occidental. El resultado muestra que la expresión de estas tres emociones básicas en la música es universalmente reconocible.

Según explica Thomas Fritz, director del estudio, "estos descubrimientos podrían explicar por qué la música occidental ha tenido tanto éxito en la distribución global de la música, incluso en culturas musicales que no enfatizan el papel de la expresión emocional en su música".

Los investigadores explican que la expresión de las emociones es una característica básica de la música occidental y la capacidad de la música para transmitir las expresiones emocionales es a menudo considerada un prerrequisito para su apreciación en las culturas occidentales. Sin embargo, en otras culturas tradicionales la música a menudo se aprecia por otras cualidades como por ejemplo la coordinación del grupo en los rituales.

En su estudio, los autores pretendían saber si los aspectos emocionales de la música occidental podían ser apreciados por personas que no hubieran escuchado antes esta música. Estudios anteriores habían planteado cuestiones similares a personas con poca experiencia en un tipo particular de música, por ejemplo occidentales escuchando música indostaní. Pero descubrir la universalidad de la música requiere participantes que nunca habían escuchado la música occidental.

Los científicos reclutaron a miembros de los 'Mafa', uno de los alrededor de 250 grupos étnicos de Camerún. Fritz viajó hasta el extremo norte de los márgenes de la montaña Mandara donde viven estas personas con un equipo informático que obtenía su energía de placas solares.

El trabajo muestra que tanto los oyentes occidentales como los mafa, que no habían escuchado nunca antes la música occidental, podían reconocer las expresiones emocionales de felicidad, tristeza y miedo en la música de forma más frecuente de lo que cabría esperar del puro azar. Sin embargo, los autores informan que los mafa mostraron una variabilidad considerable en estos experimentos y que dos de los 21 participantes acertaban en el nivel del azar.

Ambos grupos se basaban en características similares de la música para realizar sus apreciaciones. Tanto los mafas como los occidentales se basaban en los indicios temporales y en las modalidades para juzgar las expresiones emocionales, aunque este patrón era más marcado en los oyentes occidentales.

Mediante la manipulación de la música los investigadores también descubrieron que los oyentes occidentales y los africanos consideraban la música original más agradable que las versiones alteradas. La preferencia se explica posiblemente en parte por la mayor disonancia sensorial de las melodías manipuladas.

Los investigadores concluyen que tanto mafas como occidentales mostraron una capacidad para reconocer las tres expresiones emocionales básicas en el estudio de la música occidental por encima del nivel de la casualidad.

Esto indica que estas tres expresiones emocionales transmitidas por la música occidental pueden reconocerse universalmente de forma similar al reconocimiento universal de la expresión facial emocional humana y el ritmo de la lengua hablada.

miércoles, 11 de marzo de 2009

De tribus, creencias, brujería y chamanes

Son muchos los pueblos y tribus africanas que hoy en día se valen de creencias, alimentos naturales o plantas medicinales para curar enfermedades, conseguir deseos o comunicarse con el más allá. Los brujos, adivinos, hechiceros o chamanes de algunas tribus son considerados por muchos indígenas como verdaderos sabios que se comunican con los espíritus y pueden inducir al trance.


Foto: Chamán de Malí con su aprendiz (Los Viajeros)

Para los africanos, los chamanes son seres con poderes sobrenaturales que les ayudarán a conseguir lo que se proponen, desde un buen empleo a encontrar novio o recomponer una relación, sin olvidar la solución de los problemas de salud. La mayoría de los pueblos africanos distinguen entre magia y brujería, reconociéndolas como imcompatibles. El brujo pertenece al mundo nocturno y del mal, al contrario de los magos bienhechores. Si el día y la noche son dos conceptos indisociables en nuestro día sideral, el africano cree que la forma de pensar del brujo apenas es separable de la palabra de los magos, como ocurre con la sombra y la luz, o la vida y la muerte.

Foto: Máscara de brujo Zulú


Habitualmente se cree que un brujo puede enviar una animal o un espíritu nocivo a un enemigo; que él mismo puede transformarse para llevar a cabo sus crímenes; que posee el don de la bilocación. Según cuentan en África, hay pruebas de que, a veces, al herir a un animal resulta que un hombre o una mujer del poblado sufren la misma herida, producida en el mismo momento y en circunstancias inexplicables. Entre los Thongas de Mozambique y los Tallensis de Ghana, el poder de los brujos lo transmite la madre y no el padre. Hay más brujas que brujos entre los Yoruba (Nigeria) y los Ashantis (Ghana), pero el hecho de actuar la brujería contra la sociedad explica el papel inminente que en ella juegan las mujeres, ya que los "nyctosofos" presentan una importante particularidad: Son los destructores de los miembros de su propia familia. Así ocurre entre los Thongas o los Kongos ó Bakongos (R.D. Congo y Angola). Para los Bambaras (Malí), el brujo es una criatura incompleta; es el único ser que posee un doble, al haber sido privada la primera bruja Nyale de su "dya" confiado al dueño del cielo.



Foto: Ritual de un chamán africano


Las prácticas médicas en estas culturas populares derivan de un supuesto mágico de que la dolencia era una entidad material o espiritual. Así, para curar la dolencia era preciso primero sacar los malos espíritus que hacen aparecer a tal o cual enfermedad. La utilización de la flora hace que se genere un enorme poder de cura. Las distintas plantas y frutos poseen vitaminas que nutren el cuerpo humano y bien distribuidas hacen una reconstitución, curando o ayudando a curar cualquier mal.

Estas prácticas de curanderos se entremezclan en muchos casos con las creencias religiosas tradicionales de las tribus, que en su mayoría creen en la existencia de un dios creador que gobierna sobre todos los poderes divinos y humanos. Pero, además de este dios lejano, en la naturaleza existen otras fuerzas espirituales encarnadas en diferentes deidades que están cerca de los humanos y que les pueden resultar beneficiosos o malignos.



Foto: Curandero africano


Normalmente, el ejercicio del sacerdocio requiere de un largo aprendizaje, ya que, además de ser el mantenedor de las ideas espirituales y de las tradiciones étnicas, habrá de aprender sobre las técnicas que empleará, sobre plantas y técnicas curativas, etc.

En muchas sociedades africanas el culto a los antepasados es el centro de la actividad religiosa. Pero un antepasado, que seguirá viviendo junto a su familia, para su protección, puede desaparecer o convertirse en un ser dañino para la familia, si es olvidado y se le deja de venerar. De ahí, que sea deseable tener muchos hijos, ya que así éstos le recordarán y mantendrán las comunicaciones rituales con él y poder así continuar procurando beneficios para sus parientes vivos (salud, larga vida, buenas cosechas, etc.) Los vivos pueden relacionarse con los antepasados a través de los sueños y los adivinos. Se cree que un antepasado disfruta de ciertos poderes magico-religiosos especiales que pueden ser utilizados para el bien o para el mal de la familia. Cuando son olvidados se cree que se enfadan y como castigo traen la desgracia familiar. Para aplacar el enfado, se hace, entonces necesario, realizar determinadas oraciones, ofrendas y rituales.

En la religiones africanas, se cree que las dichas y las desgracias son debidas a fuerzas espirituales extrañas a los humanos y difíciles de comprender y controlar por ellos.

Los Zulú , por ejemplo, creen que estas energias espirituales pueden emplearse en su beneficio o que les pueden causas todo tipo de desgracias. Estas fuerzas puede estar presentes en los bosques, en los montes, en los rios, en determinados animales, árboles o plantas.

Entre los Akan de Ghana, como parte de la ceremonia de coronación de un nuevo rey, el candidato talla un taburete qué usará a lo largo de toda su vida. Cuando muere, se tiñe de negro el taburete y se coloca junto a la urna con sus restos en una capilla, desde donde ejercerá como antepasado. Los Zulu, Sotho, Tswana, Thonga, y Shona entre otros tienen sus símbolos que representan a sus antepasados. Los Igbo del sudeste de Nigeria tienen su Okpensi y Ofo así como altares sagrados altares para los antepasados.

Según la ONG canadiense, ‘Under The Same Sun’, al menos hay 170.000 albinos en Tanzania, cuya población es de 38 millones de habitantes. Los albinos son desde hace décanas víctimas de la discriminación y el sacrificio humano en prácticas hechiceras africanas. Muchos de ellos han buscado refugio en los hospitales de la capital, Dar es Salaam, pero la mayoría sigue en peligro en las zonas rurales.


Si quieres saber más sobre el tema:

sábado, 21 de febrero de 2009

Bioko, la isla bella

Bioko es una isla perfecta para visitar, se encuentra en el Golfo de Guinea, y tiene una historia increible desde que los cartagineses la visitaran en el Siglo VI a. C hasta nuestros días. Los Bubis fueron los primeros moradores de esta isla, hasta que a finales del Siglo XV llegó el conquistador portugués Fernando Poo, con ímpetu de aventura y sed de naturaleza.
Deslumbrado por las cascadas, la selva tropical y las laderas de un volcán dormido, bautizó a la isla como Formosa la Bella.


Después fueron los españoles, los ingleses, y finalmente, los guineanos los que se hicieron con las riendas de la isla a fines del Siglo XX, con su independencia en octubre de 1968. El nombre de Bioko de esta isla se le puso allá por el Siglo XX, cuando se alcanzó la independencia. Las principales ciudades de la Isla, además de Malabo, la capital, son Luba y Riaba. La Guinea Ecuatorial moderna surge en 1926, cuando España fusiona todas sus colonias en el Golfo de Guinea creando la llamada Colonia de la Guinea Española y desarrollando grandes plantaciones de cacao en la isla de Bioko con miles de trabajadores nigerianos importados como braceros.
Foto: Mercado indígena

Fuera de lo común, ese pedazo de tierra flotando situada entre Camerún y Gabón, cuenta con 2.000 kilómetros cuadrados de extensión, una población de 140.000 habitantes y representa sólo una parte de Guinea Ecuatorial, a pesar de que es en esta isla donde se sitúa la capital del país, Malabo. Los numerosos volcanes a lo largo de la línea del Camerún propiciaron el nacimiento de las islas del Golfo de Guinea. Específicamente en Bioko, territorio de Guinea Ecuatorial, reposan sin ruido tres de ellos que han adquirido la forma de montañas con cráteres abatidos.
Foto: Finca de cacao

Altas montañas, cascadas, hospitalarias tribus, melancólicos estuarios, hermosas islas, solitarias playasesperan ser descubiertas por los sorprendidos ojos del viajero que anhela recuperar la naturaleza y tranquilidad perdida. La Isla se caracteriza por poseer un clima ecuatorial de tendencia boreal, con dos estaciones. La estación seca boreal se extiende de diciembre a febrero, con precipitaciones inferiores a 50 mm/mes. La estación de lluvias dura meses, de los cuales 8 cuentan con precipitaciones superiores a 100 mm/mes.

Las vertientes del sur, expuestas al monzón reciben precipitaciones todo el año, las cuales oscilan entre los 4.000 y los 10.000 mm/año. En cambio, las zonas bajas, protegidas del monzón, tienen una pluviosidad media anual comprendida entre los 2.000 y los 2.500 mm. La temperatura media anual en la Ciudad de Malabo es de 24 ºC.

Fotos: Monte Alen y Cascadas de Moka

La isla de Bioko se ha convertido en un importante centro de la conservación global de la biodiversidad, gracias en parte a su localización en el golfo de Guinea veinte millas de la costa de Africa Occidental, una existencia insular que permitió que sus monos en peligro y la otra fauna prosperaran en abundancia relativa. Al ser una de las áreas más importantes biológicamente en toda el África, el gobierno de Guinea Ecuatorial ha guardado más del 17% de las tierras del país para conservación de la vida silvestre.

Sobre sus pobladores se sabe que grupos de pigmeos y después poblaciones de bubis se establecieron en la isla de Bioko hacia el siglo V, procedentes de Camerún y pertencientes al grupo Bantú. Los Bubis se establecieron en las zonas altas de la isla para poder divisar la presencia de posibles enemigos. El poblado bubi estaba formado por unas veinte o treinta familias y se contituía por la agrupación de chozas, separadas unas de otras. Estas chozas (wetchá) se agrupaban por familias separadas o se separaban mediante unos setos o troncos de lecho. Los Bubi vivían de la caza con trampas, redes o perros.

Foto: Miembros de la tribu Bubi

Actualmente esta etnia constituye solo el 6,5% de la población total de Guinea Ecuatorial.


Si quieres saber más:
Nacimiento y muerte de la escritura Bubi

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Árbol Babobab de Madagascar (Foto de Viaje a Africa)

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