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lunes, 30 de abril de 2012

Los bosquimanos, entre arena, intereses y diamantes

Los bosquimanos, indígenas que habitan la región sur de África (Botswana) desde hace 70 mil años, luchan entre intereses de grandes empresas y contra la peor de la modernidad, la discriminación.


Hacia 1961 se creó la reserva de caza "Kalahari Central" en Botswana para proteger sus tierras ancestrales, sin embargo esta reserva, más grande que Suiza, está ubicada en la región más rica de diamantes del mundo.Ese, al parecer, es el problema.
Después de que se descubrieran diamantes en la reserva en los años ochenta, el Gobierno de Botsuana expulsó por la fuerza a los habitantes más antiguos del país. Entre 1997 y 2002, casi todos los bosquimanos fueron expulsados de sus hogares y trasladados a campos de reasentamiento.

“En 1997, 2002 y 2005 se realizaron tres grandes desalojos en los que se expulsó a casi todos los bosquimanos, por medio de amenazas y llevándoselos en camiones. Asimismo, durante estos desalojos, sus hogares fueron desmantelados, se cerraron la escuela y el centro de salud y se destruyó su suministro de agua”, relata Survival Internacional. Durante las expulsiones forzosas sus casas tradicionales fueron derribadas, sus clínicas y escuelas clausuradas y el pozo que habían usado hasta entonces destruído, derramando el agua en la arena. Arrancar por la fuerza a las personas de sus tierras, de sus hogares, mitos, rituales y recuerdos, es en realidad una vía rápida hacia la aniquilación de la autoestima y el colapso de toda sociedad.



Los bosquimanos viven en reasentamientos.  Ya no se les permite cazar para alimentarse, algo que hacían por siglos. Sufren de enfermedades como el TBC Y SIDA, además de la depresión. 

Su modo de vida se destruye día a día. Incluso en el 2010 el Gobierno les quitó su único pozo de agua, que felizmente “en febrero de 2011, el tribunal más poderoso de Botswana dictaminó que los bosquimanos tienen derecho a acceder al agua dentro de su hogar en la Reserva de Caza del Kalahari Central”.
Tras 9 años sin agua recuperaron el pozo y ahora solo viven alrededor de 5 mil, pero su vida se ha trastocado. Se realiza un reparto mensual de comida en el reasentamiento de Nuevo Xade, en el que los bosquimanos firman en un registro con su huella dactilar para recibir las provisiones. ´¿Cómo puede alguien decir que es mejor vivir en la naturaleza con los animales que aquí, en los reasentamientos?´, se preguntaba James Kilo, un representante del Gobierno. Pero los reasentamientos son lugares donde la depresión, la prostitución, el sida y el alcoholismo son rampantes. Los bosquimanos los llaman ´lugares de muerte´.

Los bosquimanos llevaron al Gobierno de Botswana a los tribunales por las expulsiones y en una victoria judicial histórica en 2006 ganaron su derecho a regresar a casa. Los jueces dictaminaron que su expulsión había sido ´ilegal e inconstitucional´. Sin embargo, el Gobierno continuó impidiendo el regreso, prohibiendo a los bosquimanos acceder al pozo que había destruido durante las expulsiones y cazar en la reserva.

Con el apoyo de Survival International, los bosquimanos apelaron contra una sentencia del Tribunal Supremo en 2010 que confirmaba la mencionada prohibición de acceder al pozo. El 27 de enero de 2011, en otra nueva victoria para los pueblos bosquimanos y los derechos humanos en todo el mundo, el Tribunal de Apelaciones de Botswana revocó el veredicto de 2010. 

Fuente: RPP Crónicas
Fotos: Dominick Tyler
Texto: Consejera Editorial de Survival International Joanna Eede.

jueves, 19 de abril de 2012

Un poblado de Kenia usa Twitter para combatir crimen y hallar su ganado

A las 4.00 de la madrugada, cuando el jefe administrativo de esta aldea keniana recibió una llamada urgente en la que le decían que unos ladrones habían entrado en la casa de un maestro, envió un mensaje por Twitter. En pocos minutos, los pobladores de la comunidad se reunieron afuera de la casa y los maleantes huyeron. "Mi esposa y yo estábamos aterrados", dijo el maestro Michael Kimotho. "Pero la alarma que envió el jefe ayudó"

El "tuit" enviado por Francis Kariuki era parte de su nuevo intento de mejorar la vida en el poblado, usando el servicio de Twitter. Kariuki envía regularmente mensajes sobre niños o animales extraviados, una muestra de que el poder de las redes de socialización por internet ha llegado incluso a un polvoriento poblado africano. Lanet Umoja se encuentra a 160 kilómetros (100 millas) al oeste de la capital, Nairobi.

"Hay una oveja café y blanca que se perdió con una cuerda de nailon atada al cuello y pertenece al padre de Mwangi", tuiteó Kariuki en lengua swahili. La oveja fue recuperada poco después.
Kariuki dijo que incluso los ladrones en su comunidad lo siguen en Twitter. A principios de año, "tuiteó" sobre el robo de una vaca y el animal fue hallado después, atado a un poste.

La cuenta de Twitter de Kariuki tiene 300 seguidores, pero el ex profesor calcula que miles de los 28.000 residentes de su área reciben sus mensajes a través de terceros.
"Twitter ha ayudado a ahorrar tiempo y dinero. Ya no tengo que escribir cartas o imprimir carteles que toma tiempo distribuir y son caros", dijo Kariiuki.


Un reporte reciente informaba de que Twitter tiene un fuerte crecimiento en Africa. Los sudafricanos son los que más usan el servicio en el continente, pero los kenianos son segundos.
La investigación de Portland Communications, de Kenia, y Tweetminster encontró que en los últimos tres meses de 2011, los kenianos produjeron casi 2,5 millones de tuits. Más de 80% de los encuestados en esa investigación dijeron que usan Twitter principalmente para comunicarse con amigos, y 68% lo emplea para seguir las noticias.

Beatrice Karanja, directora de Portland Nairobi, dijo que los hallazgos muestran que el uso de Twitter es parte de una revolución de los gobiernos que quieren un diálogo abierto con sus ciudadanos y de los negocios que quieren comunicarse con sus consumidores.
Rachel Bremer, una portavoz de Twitter, dijo que su compañía no estaba al tanto de Kariuki y de su innovador uso de Twitter, pero lo consideró "grandioso".
"Nos sorprenden constantemente las diversas maneras como las personas de todo el mundo usan Twitter para comunicarse", dijo.

Fuente: Terra.es

domingo, 15 de abril de 2012

El síndrome que solo mata niños


La primera vez que el doctor Warren Cooper oyó hablar de la misteriosa enfermedad del cabeceo fue en 1998, en el destartalado y rudimentario hospital donde trabajaba, en la ciudad sursudanesa de Lui. Pero las preocupaciones del cirujano se ceñían entonces a mantener unas mínimas condiciones en el quirófano y a atender a los miles de heridos de la larga y sangrienta guerra civil que devastaba Sudán en esos años.

Con el tiempo, las historias que le contaban algunas familias empezaron a llamar su atención. Los padres aseguraban que sus hijos padecían unos extraños ataques que les hacían balancearse de atrás adelante, especialmente cuando comían. Los niños sufrían además mareos, convulsiones y pérdidas de consciencia. Eran los primeros síntomas del síndrome del cabeceo, una enfermedad desconocida entonces y que en 10 años ha matado a miles de niños en Sudán del Sur, Uganda y Tanzania, según las autoridades sanitarias, que han señalado un aumento de casos en los últimos años. Los relatos que escuchó el cirujano eran también el principio de un enigma científico que sigue irresoluble hasta la fecha.


Cooper, un médico misionero que trabajaba para la ONG cristiana La Bolsa del Samaritano, visitó las aldeas de la zona y grabó horas de vídeo con los pacientes. Los afectados apenas podían hablar y sufrían un retraso mental. Muchos ni siquiera lograban mantenerse en pie y tenían cicatrices causadas por los continuos golpes que se daban contra el suelo. "La enfermedad avanzaba con el paso del tiempo y los niños mostraban cada vez más síntomas de malnutrición. Tenían problemas para atender en la escuela y finalmente acababan presentando discapacidades mentales", recuerda Cooper desde Kansas, en Estados Unidos.

En una ocasión, Cooper atendió a un paciente que había caído al fuego y se había quemado la cara; en otra tuvo que amputar las manos de una niña con heridas similares. El cirujano informó a las autoridades médicas del misterio y les envió los vídeos que había grabado. "Intenté conseguir ayuda de varias organizaciones", comenta el médico. "Llegaron varios equipos de la Organización Mundial de la Salud. Uno de ellos contaba con especialistas en enfermedades infecciosas, toxicología, neurología y epidemiología. Hicieron encuestas y tomaron muestras biológicas. Los resultados no fueron concluyentes".

Una década después de que Cooper y otros médicos alertaran a la comunidad científica, el síndrome del cabeceo (nodding syndrome) continúa siendo un misterio que por ahora afecta exclusivamente a niños de 5 a 15 años en tres zonas de África oriental: Sudán del Sur, norte de Uganda y sur de Tanzania. El cabeceo es solo un síntoma de esta especie de epilepsia que se produce en la mayoría de los casos cuando los niños tienen frío o empiezan a comer. Pero las consecuencias van más allá. La enfermedad afecta al crecimiento y al desarrollo del cerebro. Los espasmos se hacen más incontrolables con la edad y acaban consumiéndoles hasta provocarles la muerte. A veces, esta llega antes si los niños, en uno de esos ataques, caen al agua o al fuego.
"Durante mi estancia en Sudán, intenté llamar la atención sobre la enfermedad", prosigue Cooper, "pero no parecía haber mucho interés sobre un mal que afectaba a una pequeña área de una zona destrozada por la guerra". "Afortunadamente, eso está cambiando", concluye el cirujano.

Eso está cambiando por el alarmante aumento de casos que se está produciendo, según las autoridades de Sudán del Sur y Uganda. Aunque no hay cifras exactas, las investigaciones parecen confirmar la existencia de miles de afectados.

En el oeste de Sudán del Sur, los ataúdes son últimamente demasiado pequeños. Junto a los tukuls, las típicas chozas de barro y paja, los hombres cavan las tumbas de sus hijos, destrozados por la enfermedad. La escena se repite en algunos reportajes emitidos por televisión. Entre un grupo de niños que juegan en el poblado, uno cabecea junto a un árbol sin que los demás le presten atención. Luego el niño cae al suelo y entra en una especie de letargo que dura unos minutos. Después despierta, como si nada hubiera pasado, aunque su rostro sigue aturdido. A veces es frecuente verles atados al tronco de los árboles para evitar que se adentren en el bosque y se pierdan.


Nadie en las aldeas tiene explicación para lo que les pasa a los niños. Los más viejos han contado a los investigadores las teorías más peregrinas. Los dinka, la tribu mayoritaria en Sudán del Sur, culpaban del mal a la costumbre de algunas tribus de comer carne de mono. La superstición también sembró dudas sobre las vacunas occidentales, las armas químicas utilizadas durante los conflictos, los matrimonios entre los miembros de algunas tribus con desplazados de la guerra, el ataque de unas moscas y otras causas sobrenaturales, según relataron en 2011 a un grupo de expertos sudaneses en Witto Payam, al oeste de Sudán del Sur. (Investigation into the Nodding syndrome in Witto Payam, Western Equatoria State, 2010, Southern Sudan Medical Journal).

Ninguno de los investigadores que estudiaron los casos encontró ni una sola prueba que apoyara estas teorías. En otras ocasiones han sido los propios científicos los que han anotado curiosidades que solo han servido para oscurecer aún más el enigma. A principios de la década, algunos estudios señalaron como curiosidad que los ataques solían producirse cuando los niños ingerían comida local, normalmente un plato de alubias y fécula. Los científicos señalaban que, aparentemente, las barritas de chocolate y otras golosinas que los niños jamás habían probado previamente no habían causado el mismo efecto.


Por supuesto, los curanderos locales tampoco han encontrado remedio para aliviar la enfermedad. En Witto, los jefes de la comunidad determinaron que lo mejor sería aislar a los niños que padecían los ataques. Los afectados dormían solos, bebían solos y comían solos. Pero eso no sirvió para que no hubiera más casos. Una de las pocas cosas que parecen estar claras, según todas las investigaciones, es que el síndrome no es contagioso.

Lo único que ha servido para calmar los ataques, o más bien para distanciarlos en el tiempo, ha sido el fenobarbital. El pediatra ugandés Martin Otine utilizó este frecuente anticonvulsivo a principios de la década para tratar a los pacientes. "Algunos mejoraban, pero solo temporalmente", señala el doctor Cooper, que intentó hacer una biopsia cerebral a un niño que había fallecido. "No conseguí que me dejaran, probablemente por razones culturales".

En Lui, la ciudad donde Cooper trabajó durante cinco años, hay familias en las que dos o más niños tienen la enfermedad. La revista The Lancet encontró en 2003 casos como el de la familia Badi. Charity Badi, madre de seis niños, tres de ellos afectados por el síndrome, lo relataba así: "Mis hijos estaban creciendo bien. Entonces empezaban a dejar de comer y a cabecear. La enfermedad venía y les atacaba". Otro testimonio publicado en la revista médica, el del administrador de Amadi, señalaba: "Hace tiempo ni siquiera veíamos la enfermedad. Ahora nuestros hijos ni siquiera pueden crecer".

Enfermedad parasitaria
La principal pista que siguen los investigadores se encuentra en una enfermedad común a las tres zonas donde se han dado casos del síndrome del cabeceo. Se trata de la oncocercosis o ceguera del río, una enfermedad parasitaria causada por un gusano llamado Onchocerca volvulus que es transmitido por varias especies de moscas negras. Efectivamente, el gusano es un habitual en Sudán del Sur, Uganda y Tanzania, pero también lo es en otros países africanos, asiáticos y sudamericanos donde no se ha documentado ni un solo caso del síndrome del cabeceo.

El Centro para el Control de Enfermedades, en Atlanta, sigue esa pista desde hace un par de años. En su último informe, de enero de 2012, el centro proporciona datos que apuntan a algún tipo de asociación entre ambos males.

Los investigadores evaluaron a 38 pacientes que padecían el síndrome en dos localizaciones del oeste, Witto y Maridi. El 76% de los niños con el síndrome tenía oncocercosis. En los que no padecían la enfermedad, la prevalencia era solo del 47%. Los investigadores no tienen la más remota idea de cuál de las dos enfermedades surgió primero. Los datos tampoco son concluyentes porque, según el informe del CDC, la coincidencia de ambas enfermedades solo era significativa en Maridi, una zona semiurbana. En el poblado de Witto, la coincidencia solo se daba en un 58% de los pacientes. "Lo que sabemos es que los niños con la enfermedad del cabeceo tienen más probabilidades de tener oncocercosis. Pero no estamos seguros de que haya una relación causal", explica el epidemiólogo Jim Sejvar, del CDC.


"No tenemos ninguna prueba de que el parásito esté entrando en el sistema nervioso. Se necesitan más estudios para entender la etiológía de este posible nuevo tipo de epilepsia", había declarado años antes, en 2008, Andrea Winkler, autor de un estudio que analizaba casos del síndrome en la localidad de Mahenge, al sur de Tanzania. Este país pudo ser el primero en el que se registraron casos del síndrome. A principios de los sesenta, la doctora Louise Jilek-Aall había descubierto que la tribu wapogoro, en las montañas de Mahenge, hablaba de un mal que les estaba aniquilando. Le llamaban kifafa y quienes lo padecían sufrían convulsiones y un extraño cabeceo. Los wapogoro creían que estaban malditos y los apartaban de la comunidad. La doctora les proporcionó medicinas para tratar la epilepsia y trató de aliviar sus miserables vidas con la fundación de la Clínica de Epilepsia Mahenge. La relación entre los brotes de Tanzania y los de Uganda y Sudán del Sur no ha sido comprobada del todo.


Para el CDC, el síndrome del cabeceo se ha convertido en una prioridad. Ocupa el primer lugar en una lista de las enfermedades que está investigando. Desde 2009, sus expertos visitan las zonas afectadas habitualmente y están en permanente contacto con las autoridades para tratar de saber si la enfermedad va en aumento. Dicen que pueden tardar años en encontrar la causa, pero prometen que no cejarán en su empeño y resolverán el misterio.

Para ello no necesitan más dinero. Sejvar no se queja de falta de financiación. "Nosotros tenemos para seguir investigando, los que necesitan el dinero son las comunidades. Estos pueblos tienen ahora un montón de niños con discapacidades, y eso supone un gran coste para las familias", explica el epidemiólogo.

En el caso de Sudán del Sur, existen además otros problemas. El país se convirtió en un nuevo Estado el año pasado. Tras la guerra civil, que duró más de 20 años (1983-2005), y un periodo de autonomía, los sudaneses del sur, cristianos, decidieron en referéndum separarse de sus hermanos del norte, musulmanes, y emprender un nuevo rumbo solos. Pero sigue habiendo tensiones en la frontera con el norte.

Y la enfermedad del cabeceo es solo una más dentro de la larga lista de enfermedades que se dan en el país: tuberculosis, sida, fiebre tifoidea, lepra, oncocercosis, dracontosis, filariasis, malaria o enfermedad del sueño. Todo está por hacer en Sudán del Sur, un país pobre pese a sus reservas de petróleo donde a todas las instituciones, también a las sanitarias, aún les queda mucho camino por recorrer.

Fuente: El País
Texto: Álvaro de Cozar



jueves, 12 de abril de 2012

Secuestran a hombres en Zimbabwe para robarles esperma


Si bien es cierto que alrededor del mundo la población femenina ocupa una posición particularmente vulnerable ante la su contraparte masculina, tampoco podemos negar que existen circunstancias en las que los hombres se encuentran a merced de las mujeres. Un nuevo crimen comienza ha popularizarse en Zimbabwe, se trata del continuo secuestro de varones, a quienes se priva de su libertad para "ordeñar" y almacenar su esperma.

Al parecer la organización criminal que se ha abocado a esta práctica esta operada principalmente por mujeres. 

Las víctimas son capturadas ya sea a punta de pistola o arma blanca, o luego de introducirles alguna sustancia que imposibilita su resistencia. Posteriormente se les obliga a tomar un estimulante sexual y a tener sexo en repetidas ocasiones con una prostituta. cada vez que eyaculan, los captores recogen el preservativo en donde ha quedado vertido el semen. Tras la forzada orgía, los hombres, ya ordeñados, son arrojados desde un auto en sitios apartados. 

Los primeros casos de este crimen se registraron en 2007, y hasta ahora las autoridades no solo no han podido evitar un alza en el número de casos, sino que tampoco han podido determinar con claridad el objeto de esta práctica. 

“En realidad se trata de un problema inconcebible. Es un gran misterio. obviamente sabemos que está´siendo utilizado en algún tipo de ritual” declaró al Telegraph, Watch Ruparanganda, sociólogo de la Universidad de Zimbabwe, quien sugiere que detrás de esta organización de mujeres debe existir un grupo criminal de alto calibre. 

Y mientras la incertidumbre continua, la extracción forzada de semen para ser utilizado como materia prima brujería, preocupa a la población masculina de Zimbabwe que, tal vez por primera vez, se siente francamente vulnerable ante las mujeres.

lunes, 9 de abril de 2012

Expertos belgas ayudarán a exhumar y sepultar con dignidad al rey Ntare V de Burundi


Siete científicos de Bélgica expertos en genética llegarán a Burundi para ayudar en la exhumación y sepultura con dignidad del último rey de Burundi, Ntare V, anunció hoy el gobierno burundés.

"El equipo de siete científicos belgas expertos en genética estará acompañado del famoso investigador el eminente profesor Cassiman, y tendrá la misión de realizar las actividades para la exhumación e inhumación del rey (Ntare) V", dice un comunicado de prensa firmado por el ministro burundés de Cultura, Jean Jacques Nyenimigabo.

El rey Ntare V, llamado Charles Ndizeye, fue asesinado el 29 de abril de 1972 y fue enterrado en una fosa común en la provincia de Gitega, centro del país.

Bélgica prometió a su ex colonia que la conmemoración del 40 aniversario del asesinato de Ntare V el 29 de abril de 2012 tendría lugar después de la inhumación con dignidad de los huesos del fallecido rey.
El asesinato del rey Ntare V ocurrió durante las masacres interétnicas en todo el país africano oriental.

Fuente: Pueblo en Linea

viernes, 6 de abril de 2012

Chad otorga importantes concesiones mineras a una empresa liderada por España


La compañía SP Mining, dedicada a la explotación minera y cuyos accionistas de referencia son españoles, entre ellos Alberto Cortina, ha concretado un acuerdo para explotar y explorar 130.000 kilómetros cuadrados en el país africano de Chad.


El acuerdo, valorado en 20 millones de dólares, sostiene el derecho de exploración geológico en todo el país, con lo que SP Mining tiene ahora en Chad una superficie que equivale a tres veces el tamaño de España. 

Según comunicó la empresa, el acuerdo la sitúa entre las cuatro o cinco multimineras más importantes del mundo. La compañía tendrá los derechos de exploración y explotación del macizo central del país, en la región de Monte Lam y de Dar Sila. El acuerdo otorga a SP Mining «derecho preferente de crear consorcios con terceros», según precisó el accionista mayoritario y presidente de la compañía, Farshad Zandi.


Como contrapartida, la compañía minera ha contraído compromisos de inversión para el desarrollo minero del país, así como la contratación de trabajadores locales y la formación de personal chadiano en la Universidad de Graz (Austria), centro en el que se analizan los datos que recoge la empresa en la fase de explotación.

Chad contiene minas de oro, zinc, cobre y diamantes. En Sudán, uno de los países limítrofes, se descubrió recientemente «una de las mayores reservas de oro de toda África», según dijo Zandi. La empresa mantiene conversaciones con otros países de África como la República Democrática del Congo, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona por posibles contratos de exploración minera.

Fuente: ABC.es

lunes, 2 de abril de 2012

Los volcanes más activos de África

Vista satélite de los dos volcanes

El Nyamuragira y el Nyiragongo son dos volcanes situados en el extremo este de la República Democrática del Congo cerca de la frontera sudeste con Ruanda, ambos ubicados en los montes Virunga en el Valle del Gran Rift y a tan solo 14 kilómetros de distancia uno del otro. Son los volcanes más activos de África, capaces de producir lava que llega hasta una distancia de treinta kilómetros de longitud y hasta cerca del lago Kivu. El Kivu es un lago tan grande como toda la isla de Santa Cruz de Tenerife, repleto de CO2 y de metano. La gran preocupación de los científicos es que aquí se encuentran los dos volcanes más activos de África

La ciudad fronteriza de Goma (160.000 habitantes), se encuentra en la orilla del lago Kivu y apenas a una veintena de kilómetros del volcán Nyiragongo. “Este debe de ser el lugar más peligroso del mundo”, explica Dario Tedesco, vulcanólogo italiano, refiriéndose a la ciudad de Goma.

Es cierto que la lista de peligros y riesgos es impresionante, dentro del Nyiragongo hay una chimenea de roca fundida de casi 3.000 metros y, por encima, un lago de lava que amenaza con anegar la ciudad. Los temblores constantes podrían desestabilizar los gases de metano y anhídrido carbónico en el fondo del lago Kivu causando explosiones en gran escala. 
Las catástrofes más devastadoras del Nyiragongo se produjeron en 1977 y en 2002. Más de 450.000 personas quedaron sin hogar después de la erupción del 17 de enero de 2002. La lava procedente del Nyiragongo descendió hasta el lago Kivu, pasando por encima de Goma.

En noviembre de 2011 el Nyamuragira entró en erupción elevando al aire columnas de lava de varios cientos de metros. Y aunque esas columnas han remitido de altura, el volcán continúa lanzando lava al cielo.





Muchos volcanes del mundo han dado lugar a leyendas y los del Congo no son una excepción:

Había una vez una aldea africana que se encontraba muy cerca de un volcán, la gente de edad lo conocía como el celoso Nyamuragira; en esa tribu existía una tradición, cada vez que había un casamiento la doncella debía ser ofrendada al volcán como señal de respeto. Rara ocasión, la doncella no estaba de acuerdo con la costumbre, por pensar que era una superstición antigua. Se preparó la boda, alimentos e invitados de otras tribus y aldeas, y la boda comenzó, no sin apartar el temor de la gente anciana, de repente al terminar la ceremonia, el suelo tembló y el cielo se nubló por una gran cantidad de ceniza, en unas horas la población fue sepultada por lava, los habitantes huyeron, no sin antes llorar por sus casas y pertenencias, cuando el terror terminó, al regresar a su aldea encontraron todo cubierto por lava y al centro una enorme piedra con el rostro de la novia. Bautizándola con el nombre de la novia de Nyamuragira.

Erupción del volcán Nyamuragira en noviembre de 2011.

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