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jueves, 8 de noviembre de 2012

Una región del Congo registra más de 600 violaciones cada mes

¿Quién viola a la República Democrática del Congo? A la pregunta, desde un punto de visto figurado, tiene varias respuestas. De las compañías mineras que operan en la región de los Kivus, al este del país, a la amalgama de actores internacionales (reconocidos o no) que batallan en el eterno conflicto hutu-tutsi, el país africano ha sido expoliado en las últimas décadas de manera criminal.

Sin embargo, si nos atenemos al propio concepto real de violación, la situación es aún más compleja.
Solo en los primeros nueve meses del año y en la región de Kivu norte, se han producido al menos 5.779 agresiones sexuales, según denuncian a ABC fuentes de la organización Heal Africa, que gestiona un hospital en la localidad de Goma. Es importante, no obstante, recordar que la cifra tan solo corresponde a los casos denunciados en este centro médico, por lo que su valor absoluto sería mucho mayor.

Y a nadie sorprende. Recientemente, un informe de Human Rights Watch ya lamentaba el acuciante aumento de ataques sexuales cometidos por combatientes de la milicia tutsi M23, quienes se encuentran amotinados desde el pasado mes de abril al este del país. En el reporte, por ejemplo, se documentaban las violaciones practicadas por este grupo rebelde a 46 mujeres y niñas en regiones como Rutshuru. La víctima más joven tenía solo ocho años de edad.

«Aunque es cierto que hay cierta influencia de grupos armados como el M23, cada vez nos encontramos con más civiles que cometen actos de violencia sexual. Esto se explica por una cierta banalización de la violencia en la comunidad, lo que fomenta este tipo de ataques», señala a este diario Wassy Kambale, portavoz de Heal Africa.

Los números demuestran la tesis. Ya en en 2011, la organización de Kambale documentó hasta 9.404 violaciones en su centro médico, mientras que ese mismo año, un informe del American Journal of Public Health aseguraba que al menos 1.100 mujeres eran agredidas sexualmente cada día en el país africano. En el análisis, centrado en el periodo 2006-2007, se narraban las vejaciones sufridas por más de 400.000 mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 49 años. Sin embargo, Naciones Unidas tan solo reconoció 15.000 casos.

Viejos depredadores
Eso sí, pese a que sea imposible culpabilizar del origen de estos crímenes tan solo a un grupo rebelde, algunos de los actuales «maestros» de la depredación sexual a gran escala son viejos conocidos.

Por ejemplo, el actual líder de la milicia M23, Bosco Ntaganda, cuenta desde 2006 con una orden de busca y captura por parte del Tribunal Penal Internacional. En su papel de comandante del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) antes de que esta milicia tutsi se integrara en el Ejército congoleño en 2009, Ntaganda está acusado de crímenes de guerra, así como por el reclutamiento forzado de centenares de menores y la práctica de violaciones masivas.

De igual modo, tres de sus colaboradores actuales (a principios de abril, decenas de excombatientes del CNDP desertaron de las fuerzas estatales, y generaron el movimiento M23)- los coroneles Sultani Makenga, Innocent Zimurinda y Baudouin Ngaruye- están acusados de dirigir algunos de los más infames crímenes sexuales de la historia reciente del Congo. Éste es el caso de la masacre ocurrida en la localidad de Shalio donde, durante tres días, al menos 40 mujeres fueron violadas en masa a finales de abril de 2009.

Aunque más preocupante resulta que, en ocasiones, el enemigo se encuentre en casa. En 2008, una investigación interna de la ONU reveló que «cascos azules» indios habrían cometido, presuntamente, abusos sexuales contra miembros de la población local.

Y ahora, los civiles parecen haber tomado nota.

Fuente: ABC


domingo, 4 de noviembre de 2012

Modelos albinas contra la discriminación en África


Las modelos albinas de raza negra luchan por romper los prejuicios a los que están sometidos quienes sufren de este desorden genético en África. Entre bastidores, en medio del caos que reina en la Semana Africana de la Moda, en la ciudad de Johannesburgo, una mujer está sentada en silencio en una esquina.

Modelos y diseñadores de todo el continente caminan de una punta a la otra de la enorme tienda que alberga el evento; parece haber una competencia no oficial para ver quién hace más ruido. Pero a pesar de su silencio, la mujer sentada en la esquina, la supermodelo albina Diandra Forrest, es la persona que acapara toda la atención.

Con una falta total de pigmentos en su piel y su cabello, la modelo estadounidense criada en el Bronx neoyorquino, un barrio de mayoría negra, está acostumbrada a sacar siempre una sonrisa.

Más que una modelo
Según datos oficiales una de cada 17.000 personas sufre albinismo, un desorden genético que también puede afectar seriamente a la vista.

Diandra Forrest sabe, además, que su presencia en el evento va mucho más allá del hecho de desafiar convenciones comúnmente aceptadas sobre la belleza. En algunos países africanos, concretamente en el este del continente, los albinos sufren la amenaza de ser mutilados o incluso secuestrados, ya que hay una extendida creencia de que algunas partes de su cuerpo provocan que determinados rituales y pócimas sean más poderosos.

"Mi presencia aquí es muy importante, ya que intento que cambie la percepción que se tiene en el continente de las niñas con albinismo", le dice Forrest a la BBC.
"Creía que mi niñez había sido muy dura, con los otros chicos burlándose de mi todo el tiempo… Solía volver a casa llorando", asegura.
"Pero eso no es nada comparado con lo que los albinos sufren aquí, particularmente en las áreas rurales. Cuando descubrí que en países como Tanzania los albinos sufren el riesgo de que les amputen sus miembros para el negocio clandestino me quedé simplemente impactada", afirma.
"La gente como yo vive cada día atemorizada, es terrible", añade.

Pero la niñez de Forrest no fue tan dura y ahora esta neoyorquina incluso marca la pauta en las pasarelas a nivel mundial. Al igual que otros en el mundo de la moda, el diseñador sudafricano Jacob Kimmie se quedó embelesado cuando vio a Forrest por primera vez.
"Parece tan de otro mundo, que la tenía que incluir en el evento. Ahora mismo usar albinos en la pasarela está muy de moda, es verdad. Pero puede que el resultado de usar gente muy diferente sea, en el largo plazo, un cambio de mentalidad".


Refilwe Modiselle, una modelo sudafricana con albinismo que creció en Soweto, está de acuerdo. En las pasarelas desde los 13 años, es ahora la cara visible de la marca de moda Legit y asegura que el albinismo estaba muy mal visto, aunque se está normalizando. "Realmente creo que el trabajo que estamos haciendo Diandra y yo es el comienzo de un cambio real".

Brujería
En Kwazulu-Natal, una provincia situada a una hora en auto de donde se celebra la Semana de la Moda Africana, un niño albino lleva desaparecido más de un año.
Su familia tiene miedo de que su secuestro esté conectado con asuntos de brujería.
Recientemente se descubrió en Meru, Tanzania, el cuerpo de un albino con varias partes de su cuerpo amputadas.

Las partes del cuero de los albinos se usan en brujería para hacer medicinas o se entierran bajo negocios con la creencia de que traerán épocas de bonanza.
Teniendo todo esto en cuenta, ¿cómo puede una modelo o una pasarela tener un impacto significativo sobre el tema?
Según Peter Ash, autor de un informe de 2012 comisionado por la ONU sobre albinismo, la clave consiste en mejorar la imagen de los albinos en el mundo.

"Cuantas más representaciones positivas de gente con albinismo, mejor. Realmente es una ayuda", afirma.
"El principal problema que hemos identificado es que existe una especie de aceptación de la violencia contra los albinos, ya que son vistos como infrahumanos, una representación del diablo o portadores de una maldición".
"Así que es crucial que la sociedad africana comience a ver modelos positivos para poder empezar a cambiar esta percepción".
Ataques que quedan impunes

Según el informe de la ONU, la ONG Bajo el sol estima que unos 71 albinos fueron asesinados en Tanzania entre 2006 y 2012, y 31 sobrevivieron ataques con machete.
En Burundi, 17 albinos fueron asesinados recientemente, además de siete en Kenia y tres en Swazilandia.
Los casos normalmente no reciben la atención que merecen ni son investigados, afirma Nomasonto Mazibuko, de la Sociedad por el Albinismo de Sudáfrica, que cree también que los cambios deben venir desde la sociedad africana.

"La clave aquí es que la gente no cree que los albinos sean seres humanos. Es aquí en África donde tenemos que tomar medidas contra esto y hablar sobre los prejuicios contra el albinismo", asegura.
"No podemos ni callarnos ni escondernos", añade.
"Y cualquier chica con albinismo que camine por una pasarela internacional o incluso por la propia calle con la cabeza alta es un modelo a seguir muy necesitado".
La modelo Refilwe Modiselle espera poder servir de catalizador que inspire el fin de la división racial en la sociedad sudafricana e incluso en todo el continente.

"Soy un símbolo de unidad racial. Soy una chica negra que vive en la piel de una persona blanca y esto por sí solo debería encarnar lo que un ser humano debería representar".

Fuente: BBC
Texto: Kate Forbes 

martes, 30 de octubre de 2012

Ghana, 'sospechoso' primer cliente de España en munición de caza


"¿Hay alguna afición desmedida a la caza mayor en Ghana?". La pregunta se la hace Tica Font, experta en comercio de armas del Centre d' Estudis per a la Pau. Un interrogante que sobrevuela por las organizaciones que se encargan de estudiar el comercio internacional de armas. Dudas que llevan a una sospecha: Ghana, principal socio comercial de España en lo que se refiere a exportación de munición para armamento de caza, es un cliente en el punto de mira. Las ONG temen que estas operaciones terminen por armar a mafias o lleguen a los países de alrededor en conflicto.

En 2011, el país africano —unos 24 millones de habitantes— pagó 7,5 millones de euros por cartuchos para escopeta, según el último informe de la Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía. Cifras que sitúan al país por encima de EE UU, entre otros, en este capítulo.

Una mercancía que fue a parar íntegramente a manos privadas. "Y así un año, y otro, y otro... el caso de Ghana no es algo nuevo. Es una realidad inquietante, que se acrecienta al pensar que va a manos privadas", resume Jesús A. Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (Iecah).

Oscurantismo

Una inquietud –sostienen las organizaciones– que debería obligar al Gobierno a dar más explicaciones. "Hay zonas oscuras, opacas, en la ley", explica Pere Ortega, investigador en temas de desarme del Centre d'Estudis per a la Pau, que critica que no se especifique "quién es el comprador, ni el fabricante que exporta". "Prevalecen los intereses comerciales frente a cualquier otro. ¿Se regula el comercio de plátanos pero no el de armas?", se pregunta.

El Gobierno no tiene dudas: "Los mecanismos de control de estas operaciones de exportación son extremadamente rigurosos, y se analizan caso por caso", explican desde el Ministerio de Economía. Recuerdan que existen mecanismos para evitar que se produzca una reexportación o un uso no deseados. Además —sostiene el Gobierno— estos cartuchos se utilizan fundamentalmente para la "caza de pájaros, patos, conejos y venados", y hay otro mercado de cartuchos de fogueo para festivales culturales.

Desde el Ministerio de Economía concluyen que con todos los mecanismos de control que existen es muy difícil que en Ghana los cartuchos de caza se distribuyan de manera incontrolada.

Pero las explicaciones no acaban de calar entre las organizaciones. "Los argumentos no son fácilmente sostenibles, es casi una cuestión de fe. Hasta la fecha, no se ha hecho realmente una labor de seguimiento del material", explica Núñez Villaverde. Desde el Centre d' Estudis per a la Pau, Font asegura que Ghana es "por excelencia" el país que más armamento corto importa", algo "anual y permanente", que sitúa al país en una posición "muy sospechosa".

Fuente: 20 Minutos
Texto: I.G. Rodriguez

lunes, 22 de octubre de 2012

Las mujeres tanzanas tienen el mayor índice de cáncer cervical del mundo

Las mujeres de Tanzania tienen la mayor tasa de cáncer cervical del mundo, dijo hoy a Efe la viceministra tanzana de Sanidad, Lucy Nkya.

"Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que las mujeres tanzanas tienen los mayores índices de infección de cáncer (cervical) no sólo en África oriental, sino en todo el mundo", aseguró Nkya.
"Estamos alarmados con este informe, que también apuntala las investigaciones hechas este año en el Ministerio", apuntó la viceministra, quien precisó que la enfermedad abunda por la falta de concienciación, los deficientes servicios sanitarios, una detección tardía y altos índices de infección de VIH.Para Nkya, "la culpa es del cambio de estilo de vida, de las medicinas que usa, del medio ambiente, que está muy contaminado y de la mala alimentación".

Un 70 por ciento de las diagnosticadas con esta enfermedad perecen, según la viceministra, quien también explicó que las tanzanas infectadas de VIH tienen un 50 por ciento más de posibilidades que sus compatriotas no infectadas.
"Las mujeres tardan mucho en informar al hospital cuando la enfermedad está en sus comienzos, pero para cuando se les diagnostica, es demasiado tarde", afirmó Nkya, y manifestó que "algunas de ellas tardan en ir al hospital porque tienen creencias de brujería muy arraigadas"

El Gobierno de Tanzania está trabajando en mecanismos de prevención temprana de la enfermedad, mientras que hospitales como el Ocean Road Cancer Hospital de Dar es Salaam, el mayor del país, ofrece diagnósticos de cáncer gratuitos y tratamiento sin coste para los pacientes que no pueden permitírselo.

El estudio de la OMS apunta que una media de 40,7 mujeres tanzanas de cada 100.000 tienen cáncer cervical, mientras que la tasa mundial es del 16.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Mueren de sed 19 elefantes y 2 rinocerontes en el norte de Zimbabwe


Un total de 19 elefantes y 2 rinocerontes han muerto en el Parque Nacional de Hwange, en el Oeste de Zimbabwe, a causa de la sequía que azota la zona y que ha dejado a los animales sin agua.

Según un informe publicado hoy en el diario gubernamental Zimbabwense The Herald, el calor que se vive en esta época en la región ha hecho que el agua de los abrevaderos se haya evaporado, y las bombas que se utilizan para llevarla hasta ahí cuando se vacían están averiadas o no tienen gasolina.

La Autoridad de Gestión de Parques y Flora y Fauna Salvaje asegura que no dispone de los fondos necesarios para atajar este problema, que puede causar la muerte de muchos más animales. “Para evitar que se produzca la tragedia en el Parque Nacional de Hwange, necesitamos urgentemente 100,000 dólares, una cantidad que actualmente no podemos recaudar”, aseguró la portavoz del organismo, Caroline Washaya-Moyo.

El Parque de Hwange está situado en la árida región septentrional de Matabeleland, y además Zimbabwe pasa ahora por la temporada seca, por lo que no se esperan lluvias hasta el próximo mes de noviembre.

“Vamos a tener muchas muertes. Será un desastre”, dijo a Efe el portavoz de la organización independiente Fuerza de Intervención para la Conservación (CTF), Johnny Rodrigues, quien añadió que de los 60 abrevaderos que hay en el Parque de Hwange, sólo 10 tienen agua.

La situación del árido parque empeora además por estas fechas debido a la migración hacia esta región de elefantes procedentes del vecino Botsuana.

Aunque durante esta época es frecuente la muerte de elefantes por la falta de agua, este es el primer año que se informa de la muerte de rinocerontes, una especie animal en peligro de extinción y del que sólo quedan 400 ejemplares en Zimbabwe.

lunes, 8 de octubre de 2012

Ley del aborto en Uganda


Muchas mujeres y niñas recurren al aborto en Uganda cuando se enfrentan con el estigma o trauma de un embarazo no deseado por situaciones tales como la falta de planificación familiar, violación, incesto y el matrimonio forzado.

Sin embargo la ley ugandesa no es clara sobre el tema. El Artículo 22 (2) establece que ninguna persona tiene derecho a acabar con la vida de un niño nonato excepto en el caso de ser autorizado por ley, por lo que se plantea la cuestión de cómo y cuándo el médico legalmente puede ayudar a una mujer a abortar. El aborto también es considerado como un tabú por la mayoría de culturas y tribus en Uganda y se cree que trae desgracia a la familia.

Como resultado, las mujeres recurren a clínicas de aldea o curanderos, o utilizan métodos poco seguros tales como: perchas, golpes con piedras en el estómago, ingestión de una gran cantidad de hojas de té o una sobredosis de drogas, lo cual puede causar sangrado excesivo y finalmente en algunos casos la muerte. La activista y abogada del aborto en Law and Advocacy for Women in Uganda (Ley y Promoción de la mujer en Uganda), Kaboneke Zaamu, dijo: "Si quienes supuestamente deben dar el servicio no entienden la ley entonces ¿qué se puede esperar de una persona común en la aldea?".

Se producen aproximadamente 267.000 abortos en Uganda cada año; el Center for Reproductive Rights & Development [en] (CEHURD) (Centro de derechos reproductivos y desarrollo) cree que Uganda necesita hacer algo sobre el aborto y la ley. La institución ha organizado una campaña para asegurarse que la ley sea revisada e igualmente dejar claro a la gente local y a los médicos cuándo deben ayudar a una mujer a abortar. No todos los ugandeses comparten este punto de vista. Según Silver Kayondo [en] en el sitio web de la Uganda Christian University [en] (Universidad cristiana de Uganda) el aborto no puede ser claramente legalizado.

CEHURD está actualmente trabajando en una campaña nacional para educar el país sobre el aborto, los derechos de la mujer para recibir ayuda médica en casos de violación, incesto y cuando la vida de la mujer está en peligro.

Fuente: Global Voices


jueves, 4 de octubre de 2012

El silencio de 2.000 muertos

El 26 de septiembre de 2002, hace ahora 10 años, el Le Joola, un barco estatal que hacía la ruta entre Ziguinchor y Dakar, en Senegal, se hundía frente a las costas de Gambia en medio de un inmenso aguacero. De un pasaje de 2.000 viajeros, solo 64 pudieron ser rescatados. 


Fue uno de los peores naufragios de la historia, superior en número de víctimas al Titanic (1.491 muertos). Una década después, los familiares de los fallecidos siguen reclamando justicia. Mariama Diouf vive en una humilde casa de Yene, a unos 40 kilómetros de Dakar, rodeada de sus nueve hijos. Todos la conocen como Mariama Joola. Fue la única mujer que se salvó. Entonces tenía 38 años y, embarazada de cuatro meses, acudía a Ziguinchor a ayudar en el parto de su hermana. “Cuando llegué al barco y vi a tanta gente a bordo me asusté, pero era la primera vez que viajaba, no sabía bien de qué iba la cosa”, asegura. El Le Joola, construido por unos astilleros alemanes en 1990, tenía una capacidad oficial de 600 personas.

 “Sobre las once de la noche, empezó a llover muy fuerte y toda la gente corrió a refugiarse en el interior. Entonces el barco se inclinó hacia un lado, se apagaron todas las luces y empezó el caos”, relata Diouf. El brusco desplazamiento de cientos de personas bastó para quebrar la frágil estabilidad de un barco que no estaba diseñado para navegar en alta mar. En cuestión de segundos, el ferri se dio la vuelta. Mariama, como tantos otros, quedó atrapada en su interior. Tuvo que bucear para salir del navío volcado y encaramarse a la quilla, la única parte que asomaba a la superficie. Allí pasó toda la noche junto a 21 personas.

La tragedia fue inmensa, colosal. La lista oficial, elaborada semanas después, hablaba de 1.863 fallecidos, aunque los familiares confeccionaron un nuevo recuento incluyendo a las personas que viajaban sin título de transporte y que llegó a los 1.953 muertos. El Gobierno en pleno dimitió. El país estuvo meses conmocionado y, lo que es peor, la herida sigue abierta. El proceso judicial está bloqueado en Senegal (la Fiscalía General del Estado atribuyó, en 2003, toda la responsabilidad del accidente al capitán del barco, Issa Diarra, y ordenó el cierre de la investigación) y las autoridades nunca han mostrado interés en llegar hasta el final. Los familiares de las víctimas se sienten abandonados. Y el mejor indicio de que la herida sigue sangrando es que el propio barco, “el cuerpo del delito”, sigue en el fondo del mar hundiéndose lentamente en la arena.

“No sé cuánto tiempo pasamos encaramados a la quilla”, prosigue Mariama Diouf. “Solo pensaba en mis hijos y en qué sería de ellos si moría. Hablábamos entre nosotros y decidimos que si el barco se empezaba a hundir del todo, había que saltar y nadar, porque de lo contrario nos aspiraría hasta el fondo. Oíamos los gritos de los pasajeros que estaban debajo. El único blanco que estaba con nosotros [Patrice Auvrey, que perdió a su mujer en el naufragio y acaba de publicar un libro sobre la tragedia, Souviens-toi du Joola (¿Te acuerdas del Joola?)] empezó a golpear el casco con su anillo, para que supieran que estábamos fuera e intentaran salir. Pero no vi salir a nadie más”, recuerda. Este grupo fue rescatado a las siete de la mañana por una piragua de pesca.

Sobre esa misma hora, Idrissa Diallo, que se encontraba de viaje en Atlanta (Estados Unidos), recibe una llamada: “El Le Joola, donde iban tus tres hijos, se ha hundido. Han muerto casi todos”, dijo la voz al otro lado. “Se llamaban Cheikh Tidiane, Souleyman y Saliou. Eran mis tres únicos hijos, de 15, 13 y 8 años. ¿Sabes lo difícil que es asumir algo así? Me preguntaba todo el tiempo si iba a tener fuerzas para seguir adelante, pensaba mucho en la muerte”. Diallo preside en la actualidad una de las asociaciones de familiares de víctimas. “Esta lucha que empezamos me ayudó mucho, a veces me preocupaba más de los demás que de mí mismo, y eso me ayudó”.
Los casos eran terribles. Un hombre había perdido a su mujer y a sus nueve hijos. Otro que logró sobrevivir perdió a sus hijos... “Todavía esta persona se culpa de esas muertes, se pregunta cómo es posible que él lograra salir de allí con vida dejando atrás a sus hijos”, explica Diallo, quien señala a las autoridades y al entonces presidente senegalés, Abdoulaye Wade, como el gran responsable de lo ocurrido. “Su religión era el dinero, sabía que este barco necesitaba una reparación y prefirió gastarse una millonada en arreglar su avión que invertir en el barco. Sabía que el Le Joola no podía navegar. Si Dios se lleva a Wade antes que a mí, iré a molestarlo hasta su tumba porque esa persona no merece descanso”.
Entre las víctimas había tres españoles, Margarita Jiménez Salvador y sus dos hijos, Lara y Jorge Díaz de Tudanca, vecinos del madrileño barrio de Carabanchel, de turismo en Senegal. Sin embargo, en un primer momento se informó de que eran cinco los españoles a bordo. Y es que Fernando Cabezas y Jesús Beltrán Cuesta figuraban en el registro porque habían comprado billete. “En el último momento decidimos no subir”, recuerda Beltrán. “No quedaban plazas en cabina y tras más de diez días por Senegal estábamos cansados, así que optamos por el avión”, asegura este guionista jubilado de RNE.
Martine Kourouma se enteró de la muerte de su madre por televisión. Esta estudiante de Sociología en la Universidad de Dakar tenía entonces solo 11 años. “Los mayores tardaron varios días en decírmelo, pero la tele hablaba de esto todo el tiempo. Yo me aferraba en secreto a la esperanza de que estuviera viva, pero su cuerpo nunca apareció”, explica. Cada año, cuando se acerca el aniversario del naufragio, acude con el resto de huérfanos a limpiar el cementerio construido por el Estado a las afueras de Dakar. Allí están enterrados unos 200 cuerpos anónimos. “El Gobierno dijo que iba a garantizarnos la educación y la sanidad, pero apenas hemos recibido nada”, asegura.
“Nunca te imaginas que pueda ocurrir una tragedia así, ni siquiera en África. Pero lo más sorprendente de todo es el olvido. En Occidente apenas han oído hablar del Le Joola, apenas mereció unos segundos en las televisiones y un poco de espacio en los periódicos. Y luego nada, como si no hubiera pasado nada”, concluye Beltrán.
Fuente: El País
Texto: José Naranjo

jueves, 20 de septiembre de 2012

Profesionales de Alzira enseñan cómo afrontar un parto en Tanzania

Trasladar las prácticas médicas de los países desarrollados al tercer mundo. Éste ha sido el objetivo de los ginecólogos Asunción Lorente y Luis Javier Matute y las matronas Inés García y María Ángeles Moreno del Hospital Universitario de la Ribera (Murcia)

Esto se debe a que estos profesionales han desarrollado la especialidad de Ginecología en la isla de Pemba, una de las tres principales del archipiélago de Zanzíbar (Tanzania).

Los cuatro profesionales viajaron este verano a esta isla de Zanzíbar para formar a médicos y enfermeros, que lleven a cabo un correcto abordaje del embarazo y el parto con el fin de evitar problemas como muertes fetales, asfixias intrapartos y parálisis infantiles, así como otros trastornos neurológicos relacionados con una mala atención al parto. Un ejemplo es la hidrocefalia, patología que afecta a unos 14.000 niños al año en el Este de África.

Los profesionales están coordinados por NED Ginecología, una de las áreas funcionales de la Fundación Neurocirugía, Educación y Desarrollo (NED) impulsada por el jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital, José Piquer. El objetivo de la fundación es desarrollar ésta y otras especialidades médicas en zonas del Este, centro y Sur de África. El área de Ginecología de la Fundación NED, que coordina Rosa Barrachina, del Servicio de Ginecología del hospital comenzó a funcionar en 2011 y ya ha realizado tres misiones en la isla de Pemba. «Es esencial esta formación, ya que con una población de 400.000 personas existe un solo ginecólogo, asistido por matronas con apenas formación sanitaria», dijo Barrachina.

Fuente: Las Provincias. es

jueves, 6 de septiembre de 2012

EE.UU pide transparencia sobre la procedencia de los minerales conflictivos procedentes de la R.D. Congo


La Comisión de Valores de EE.UU. (SEC) aprobó hoy nuevas medidas para promover la transparencia de las compañías que trabajen en el sector de extracción de recursos naturales y que utilicen "minerales conflictivos" procedentes de la República Democrática del Congo.

La nueva normativa, que forma parte de la ley Dodd-Frank de reforma del sistema financiero, cita entre estos minerales el oro, el tungsteno y el tantalio, utilizado en las industrias de la telefonía móvil, informática y electrónica.

La provisión de "minerales conflictivos" requiere que las compañías examinen las cadenas de suministro para determinar si sus productos incluyen minerales procedentes de la República Democrática del Congo o países limítrofes.

También se aplicará una exigencia similar a las empresas que se dediquen al procesamiento y extracción de petróleo, gas natural y minerales, que deberán publicar todos sus pagos realizados a EE.UU. o Gobiernos extranjeros por sus actividades."Estoy complacida de que la Comisión haya finalizado este desafiante proyecto de una manera concienzuda", explicó Mary Schapiro, presidente de la SEC, en nota de prensa.

Estas nuevas exigencias, aprobadas por 3 votos a 2, se aplicarán a partir de 2013.

La SEC establece como umbral a partir del cual es obligatorio revelar estos pagos los 100.000 dólares y exige el cumplimiento de la normativa a todas las empresas sea cual sea su tamaño.

Fuente: La Información .com

sábado, 1 de septiembre de 2012

Detenidos 44 homosexuales en Zimbabwe


Un total de 44 miembros del grupo de Gays y Lesbianas de Zimbabwe (GALZ, sus siglas en inglés) fueron detenidos este pasado fin de semana por policías antidisturbios, según informó hoy la propia organización a través de un comunicado.
El arresto de los 31 hombres y trece mujeres se produjo durante una reunión que estaba manteniendo el grupo el sábado pasado en sus oficinas para debatir un informe sobre las violaciones de derechos humanos en el país así como el borrador de la nueva Constitución que se está redactando.

“Quince miembros dela Unidad Antidisturbiosirrumpieron en la oficina y llevaron a cabo los arrestos. La policía agredió a la mayoría de los miembros con garrotes y puñetazos antes de detenerles sin acusarles de nada”, añade el texto publicado por el GALZ.
Según la agrupación, los arrestados no han tenido acceso a los detenidos, que finalmente fueron puestos en libertad ayer.
El portavoz dela Policía, James Sabau, aseguró a medios locales que los miembros de GALZ no fueron arrestados, sino simplemente detenidos momentáneamente para que la policía pudiera llevar a cabo una “revisión”. “Recibimos información de que personas a las que estábamos buscando se encontraban en las oficinas (de GALZ)”, afirmó Sabau al diario privado local NewsDay.

En la actualidad, Zimbabwe está redactando un borrador para una nueva constitución, en el que el derecho de los homosexuales no está garantizado, mientras que el presidente del país, Robert Mugabe, y su partido,la Unión NacionalAfricana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), critican duramente esta inclinación sexual.

Por otra parte, el primer ministro de Zimbabwe, Morgan Tsvangirai, que lidera el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), que forma un gobierno de Unidad con el ZANU-PF desde febrero de 2009, defiende los derechos de los homosexuales.
El pasado mes de mayo, durante una visita a Zimbabwe, la alta comisaria de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, condenó la actitud del Gobierno del país contra los homosexuales, a los que se les niega servicios básicos, entre ellos tratamiento antirretroviral, según la representante dela ONU.

En Zimbabwe, la homosexualidad está penada con un año de cárcel o una multa de 5,000 dólares.
Homosexuales, lesbianas, bisexuales y travestis son considerados delincuentes en muchos países de África, donde también son acosados socialmente.

Fuente: Yucatan.com

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